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sábado, 31 de julio de 2021

Que si, que si...

Hola a todos de nuevo.

Podría dar muchas excusas del motivo por el cual he dejado tan muerto el blog durnte un largo tiempo. Algunas son bastante realistas, otras no tanto. Pero os voy a ahorrar el rollo con un mega resumen: durante el curso fui de puto culo y en ya vacaciones había perdido la dinámica del blog. Ala, pues ya está.

La realidad es algo más compleja como siempre, ya de vacaciones he hecho un curso intensivo de alemán y he acabado otro curso para los profes sustitutos, así que muy quieto tampoco he estado, pero aun así es cierto que podria haber escrito más. Voy a intentar corregir eso.

Evidentemente, eso podría decir hoy y no volver a escribir en seis meses, que ya ha pasado antes. Pero por lo menos se intentará (aunque me riña el maestro Yoda):

 

Así que vou a ir poniéndome al día, por lo menos con las cosas que más valgan la pena comentar. Hace mucho que dejé por imposible esa pequeña libreta en la que apuntaba todo lo que quería escribir en el blog. Habrá que hacer una selección razonable.

Ala pues, nos vemos enseguida.

 

 

 

jueves, 12 de marzo de 2020

The Mandalorian (2020)

Por fin, aquí llega la tan esperada (por lo menos, por mí) reseña de esta serie de... no, a ver, esperad un momento... dejadme...


Vale, dadle al play. ¿Ya? Ahora, con la música de fondo, leed como leeríais las típicas letras amarillas del inicio de cada película (sí, las inclinadas con scroll):

STAR WARS: THE MANDALORIAN

Son tiempos oscuros para los fans de Star Wars.
Después de la compra de la saga por Disney
éstos se empeñaron en sacar una película por año.
La calidad de las mismas fue muy irregular
Pero las peores fueron las que componían la
"tercera trilogía".

Refrito encubierto de escenas de las películas
clásicas, con agujeros de guión del tamaño de la
estrella de la muerte, muchos efectos especiales
pero sin apenas emoción, pronto los fans se sintieron
hastiados, incluso traicionados.

Hasta se llegó a decir que la trilogía de precuelas
incluso parecía algo mejor en comparación con éstas.

La franquicia de debatía al borde del abismo...


Y la verdad es que, después de ir al cine el episodio IX el futuro de la saga se veía negro, muy negro. Incluso las primeras reseñas, hechas por críticos creíbles, no haters ni fanboys, presagiaban algo nada bueno. En mi caso personal fue la primera cinta de la saga que no fui a ver el dia del estreno y una de las pocas que no he visto más de una vez en el cine (dudoso honor, junto con El ataque de los clones). Incluso se llegó a oír resquebrajarse unos de los cimientos de la franquicia, esa sólida base que no fallaba a nadie, que "las películas de Star Wars hay que verlas en el cine, en pantalla grande". 

Pintaba mal, muy mal. Y esa fábrica de ganar dinero capitaneada por el ratón Mickey comenzaba a preguntarse, nerviosa, porqué la gallina de los huevos de oro ponía tan pocos últimamente.

Y entonces... en 2017 llegó Jon Fabreau. Y claro, Pedro Pascal.

Exageración, pero metafóricamente cierta al 100%
Fue en 2017 cuando desde Disney se confirmó que iban a resucitar un viejo proyecto, una serie de imagen real de la saga, que primero imaginó el mismo George Lucas como un culebrón galáctico sobresaturado de acción frenética y más adelante se intentó de nuevo con el denominado proyecto Underworlds, que quería presentar un universo ambientado en los bajos fondos galácticos. Se hubiera visto a Han Solo conociendo a Chewbacca y a Lando Calrissian perdiendo el Halcón Milenario. Por lo que se explica, como lo que luego fué la película de Solo. Pero en oscuro y con emoción. Vamos, con ganas, resumiendo. La nueva serie se llamaría The Mandalorian e iba a ser el proyecto estrella de la nueva plataforma de streaming de la compañía, la competencia a las Netflix y HBO's que se habían conseguido asentar en el mercado. El encargado de llevarla a cabo, un viejo conocido, Jon Fabreau. Ya guionista y director con reputación (Iron Man, Cowboys y Aliens, Zathura, El Libro de la Selva... ¿sigo?), además conocido por interpretar a Happy Hogan en la ya mencionada saga de Iron Man. Medidor de frikismo fluzeando al máximo...


¿Veis esa foto del personaje, que ya sale en los dos fotomontajes? Fue todo lo que pudimos tener de material promocional durante un par de años. Pero ya prometía mucho. No solo por la estética que se adivinaba del fondo, además el personaje era un mandaloriano, una ¿raza? ¿cultura? ¿religión? famosa por uno de sus miembros más conocidos, el cazarrecompensas Bobba Fett, el personaje secundario  más querido de la saga clásica. Y no sólo eso, además el arma que lleva a la espalda es el rifle que llevaba en la primera aparición del personaje, en el (risible o patético, depende de cada uno) Star Wars Holiday Special, algo muy poco conocido y que a los fans más acérrimos les puso berraquísimos.


Los seguidores estaban escarmentados de todo lo que habían sufrido los últimos años, pero aun así se notaban unas buenas vibraciones importantes acerca de este nuevo proyecto. Además, la confirmación de que Disney estaba invirtiendo la nada despreciable cantidad de un millón de dólares por episodio, le daba credibilidad al proyecto. Sí, para los tiempos que corren puede que no parezca mucho, pero recordad que no era una serie asentada, era una apuesta de la compañía.

Así que todos tenían a la serie como la gran esperanza de la saga. Lo que no esperaban, esperábamos, mejor dicho, fuera que esta serie solita se comiera con patatas a las grandes y mastodónticas (por lo menos en presupuesto) nuevas películas. Con una hábil combinación de puppets al más clásico estilo de la saga, un buen uso de los escenarios y unas gotas de efectos especiales bien distribuidas aquí y allá cuando el argumento lo requiere (¡así sí, coño!), la serie se ha convertido en (y aquí es cuando doy mi opinión personal e intransferible) lo mejor que ha dado la saga de Star Wars desde la trilogía clásica. Y si no me gustase tanto el arranque de El retorno del Jedi, podría decir que lo mejor desde El Imperio Contraataca. Tal cual.

Creo que la serie lo tiene todo, todo lo que se le podría pedir. Una historia bien llevada, personajes carismáticos, episodios todos diferentes entre ellos, pero siguiendo una historia con un argumento con sentido. Efectos especiales, muchos guiños a la trilogía clásica (atención al "paseo" del personaje al principio del primer episodio, todo lo que puede dar de sí, canela fina), etc.



Puede que lo único que no me guste es una cierta tendencia muy de vez en cuando a llevar bromas del fandom de Star Wars desde el público hasta dentro de la serie. A ver, si Obi-Wan Kenobi dice que sólo los soldados imperiales tienen tanta precisión, pues para mi va a misa. Son precisos y punto, aunque los fans se rian mucho con sus bromas acerca de su puntería. Pero no de debería introducir eso en la serie, porque lo "oficializas". Idem con los gungans (especialmente porque el actor que interpretaba a Jar Jar Binks declaró hace no mucho que estuvo tan jodido con el odio a su personaje que estuvo planteándose el suicidio), o incluso con el odioso Taika Waititi (director de Thor: Ragnarok, entre otras), al que espero que un gigante de Juego de Tronos rapte, meta en un saco y se dedique a darle de ostias cada vez que abra la boca. Ya sabreis porqué digo esto, tranquilos.

Aun así, quitando estos detalles de tiquis-miquis, es una serie de 10, sin ninguna duda. Y ahora os preguntareis, ¿cómo puedo saber yo eso si aun no se ha estrenado en España? Digamos que la he visto ya entera, y que no entiendo como la Disney cometió el error de llegar tan tarde aquí cuando la serie ya se emitía en Estados Unidos. En la época del streaming y de la piratería que ya desaparecía de forma importante, volvió a resurgir con mucha fuerza. Error de cálculo, aunque no creo que pierda abonados a Disney+ solo por esto.

Resumiendo, imprescindible sin lugar a dudas. No voy a explicar nada, hay que disfrutarla como el que descubre la saga por primera vez. Una joya que espero sepan mantener en la, ya anunciada, segunda temporada de la serie. Allí estaremos.

This is the way.




sábado, 25 de enero de 2020

Star Wars, episodio IX: El Ascenso de Skywalker (2019)

Uno de los post que tenía pendiente de hace mucho era mi reseña de uno de los "fenómenos" (nótense las comillas) cinematográficos del año, la nueva cinta de Star Wars, para postre el cierre de la última trilogía y, ya puestos, del nuevo renacer de la saga. Y esas cosas que se dicen.

Llego tarde y, no nos vayamos a engañar, sin ganas a esta reseña. Tarde porque ví la película bastantes días más tarde de su estreno, lo que en mí ya es un indicativo de que la cosa no pintaba bien. Fue para esperar a un amigo, el Sr. F., que al final no pudo bajar desde las frías tierras germanas. Pero tampoco supuso ningún sacrificio hacerlo, así de bajo estaba el nivel de hype. Y es que a veces, a pesar de la nostalgia, de la suspensión de la incredulidad, de la ilusión por el espectáculo en pantalla grande y todo eso... no tienes el cuerpo para pastiches.

Así que, después de meditarlo bien durante bastantes días, he decidido cambiar mi formato de reseña habitual. Y la dividiré en dos partes, una únicamente cinematográfica y otra sólo a nivel empresarial. Será lo mejor.

Venga, va. Cuando antes empecemos, antes acabaremos.


1) Space-opera en pantalla grande al canto
Cinematográficamente hablando, no es una mala película a mi modo de ver. Es un espectáculo visual digno de la saga a la que representa. Que no es que sea difícil, especialmente en la época del auge de los efectos especiales digitales. Además, hecho a propósito o no, apenas deja tiempo para pensar, ya que su ritmo frenético te lleva de una escena a otra y de un planeta a otro como si nada. Véase la primera ¿escena? ¿o conjunto de mini-escenas? con Kylo Ren llegando a donde quería llegar en pocos minutos, cuando sólo ese pedazo de argumento podría haber durado lo que hubiese hecho falta. Pero no. Pim-pam-pum y descubrimos al malo (*).

Esto no es que sea malo de por sí, simplemente es extraño y un tanto confuso. Pero una vez has asumido que ese es el ritmo que te va a tocas bailar, la película transcurre en un suspiro. Acción a raudales, combates de sables de luz, nuevos planetas, algún viejo conocido, sorpresas, etc. Todo lo que se le puede pedir a una space-opera.

No es una mala película repito, pero no destaca por nada en especial. Y, tal y como dije en su momento en la reseña de El Despertar de la Fuerza (aquí), eso es algo pésimo para un film que se supone que es un blockbuster galáctico en todos los sentidos. Es lo peor que te puede pasar, dejarte indiferente. Supongo que no es casualidad que, de nuevo, el director sea J. J. Abrams. Y es curioso, porque las dos primeras películas que dirigió de Star Trek me gustaron bastante. Per aquí, no se luce en absoluto. Es más, parece no esforzarse demasiado en apartarse de lo que se espera de la franquicia (*). Cosa que sí hizo Rian Johnson, a pesar de los palos que se llevó.

Resumiendo. Que si tuviese que puntuarla le daría un aprobado justito, justito. De esos inmerecidos por la falta de ganas, pero que no encuentras motivos para no poder ponerlo. Lo pasé bien en el cine, como lo he pasado bien con películas palomiteras con una décima parte del presupuesto de ésta. Y ya ya sabeis mi criterio al respecto, eso es un epic-fail para un supuesto blockbuster. Ahí está el motivo para suspenderla. A pesar de que es entretenida y se deja ver.



2) Engendro empresarial resultado de cobardía y choque de egos
Pues sí. Lo he escrito así tal cual me ha venido pero ya me gusta como ha quedado. 

Puede que la película pueda salvarse porque es entretenida y a los fans nos mola Star Wars hasta en los calzoncillos sudados, pero hay veces que es mejor que no le veas los trucos al mago. Aunque el mago no se haya lucido, hay que intentar seguir viendo la magia sea como sea. Y aquí se ha visto el conejo de la chistera desde el minuto uno de rodaje. Puede que no sea fácil en la era de las redes sociales, pero no se han esforzado nada.

¿Habéis visto los asteriscos en la primera parte? Bien, pues es donde he tenido que morderme la lengua, para no rajar antes de tiempo. No me parece bien cómo de ha organizado ni la promoción, ni el montaje ni casi nada de la cinta. Y esto es lo que más rabia me da, que si no llego a saberlo igual hasta hubiese disfrutado con algo más de legitimidad una película que puede disfrutarse.

Pero me jode que desde el primer trailer indiquen quien es el "genio en las sombras" y que luego, te lo pongan ya no en la primera escena, no. Que también. Sino en la mismísima escena de presentación, con el scroll inclinado. Y luego, que intenten ponerlo en pantalla como toda una sorpresa. Alucinante.

Me molesta que J. J. Abrams haya querido deshacer lo que hizo Rian Johnson en la película anterior. Y si es necesario contar (muchas) más cosas en el mismo tiempo, pues se hace. Y que conste que a Rian Johnson no le pararon los pies con el guión definitivo. Esto fué una reacción a las críticas incendiarias del fandom tóxico que está criando esta saga, antaño casi inmaculada de gilipollas sobradillos. Y me molesta. Incluso haciendo lo mismo, nos podríamos haber ahorrado a los Caballeros de Ren, que no pintan casi nada, y nos habriamos quedado todos con unas ganas locas de saber más de ellos. Pero no, que no puede ser que no salieran en la anterior, corre, corre, mételos con calzador.


J. J. Abrams no se desdice de nada de la anterior, pero lo corrige todo. Casi lo primero que dice el malo malísimo (que ya lo podrían haber dejado criando malvas espaciales, la verdad) es que el Lider Supremos Snoke era su peón. Y, por si no había quedado claro, Kylo Ren tenia que pasar por delante de muchos tanques de clonación donde se podían ver sus copias. ¿Quién decías que era ese mindundis? Aquí sólo hay un puto amo... Y suma y sigue, los padres de Rey, Finn, etc...

El colmo de los colmos ya es ningunear a un personaje secundario, Rose, interpretado por Kelly Marie Tran, que fue denostado casi desde el minuto uno por los fans, por su origen asiático. Así que si a los fans tóxicos que escriben mucho por internet no les gusta nada, pues se hace (casi) desaparecer de la cinta y así todos contentos. Perdón por el lenguaje, pero menudo puto asco de gran multinacional poderosísima. El miedo pertenece al lado oscuro, Mickey.


No voy a entrar en el rumor de que podría haber existido un hipotético interés romántico homosexual entre Finn y Poe, que no está confirmado y que tampoco lo hubiese creído posible. Con un besito lésbico de un segundo en plena celebración hay suficiente para el cupo gay, parece ser.

Bueno, dejo la negatividad aquí, que ya he sobrepasado mi cupo. Resumiendo, no me ha gustado que la historia haya sido un fan service cobarde, que podría haber sido mucho más, y se ha quedado demasiado poco, por malas decisiones ¿empresariales? Meh, lo que sea.

Dos apuntes para acabar:

El primero, éste. No se de donde salen estos concepts ni si son oficiales, pero me han gustado MUCHO más que el resultado final que vi en el cine. Me parecen poderosos en su concepción y a la vez respetuosos con el inicio de la saga. De verdad, me hubiese encantado ver algo así.

Por otra parte, os recomiendo no dejar de ver mi próximo post, en el que aparecerá uno de los motivos por el cual entramos en el cine con el hype en negativo. Y no es otra cosa que haber podido disfrutar de lo mejor que ha existido de Star Wars desde el Imperio Contraataca, evidentemente bajo mi punto de vista. Una seriaza que se come con patatas cien veces a El Ascenso de Skyawalker. Y no es otra que, The Mandalorian. En unos días, desgranaré mi fascinación por esta gran GRAN serie. No os lo perdáis.






domingo, 25 de agosto de 2019

The Mandalorian (y IG-88)

En la última D23 (exposición de novedades y productos de Disney) de hace un par de días han podido verse y escucharse muchas novedades de sus franquicias estrella. Y, si amigos, el imperio del bueno de Walt no se gastó 4.050 millones de dólares para nada, así que han habido novedades. Y jugosas.

Para empezar, el que será el producto estrella de la "Netflix de Disney", la Disney+. No solo tendrá todo lo que tiene Disney de por sí, sino también todo lo que ha conseguido a golpe de talonario, que es mucho: Marvel, Star Wars y el catálogo de la Fox. Ahí es nada.

Reddit.com. Ojo con meterse con este...

Lo dicho, una de los productos estrella, The Mandalorian. Que no solo ya tenía en ascuas a los fans de la saga por muchos motivos, sino porque aun no había trailer. Pues ya lo tenemos:


Oh maravilla de las maravillas. Por una vez un trailer de un productos Star Wars de Disney ilusiona casi de manera unánime. No sólo permite ver a un soldado mandaloriano, de la misma prodecencia que Boba Fett, el mítico caza recompensas de la trilogía original, todo un referente de..

Por eso no hay que quitarse el casco...

...ejem... bueno, un personaje mítico. Además, va a ser la primera serie de imagen real de Star Wars, con la que no han derrochado en gastos, un millón de euros por episodio. Está dirigida por John Fabreau (¡bien!), es decir, el jefe de seguridad de Tony Stark en Iron Man, pero también un muy respetado director, ambientada justo al finalizar el episodio VI (¡bien!), en el desconocido borde exterior de la república (¡bien!) y tiene una estética space opera / western de lo más interesante (¡bien!). Y sale un soldado de mandaloria, que es un planeta cuyos habitantes han llamado de siempre la atención de los fans, sobretodo por que apenas se sabe nada de ellos (¡bien!).

¿OS ha gustado el trailer? Pues de regalo, tiene otra cosilla que llama especialmente la atención. Otro Cazarecompensas, IG-88, en plena acción. Famoso por aparecer en el puente del Ejecutor, el superdestructor estelar de Darth Vader en El Imperio Contraataca junto con muchos otros cazarecompensas, el robot se veía muy estático, a pesar de que se supone que el antiguo droide asesino era letal de necesidad. Bien, ahora lo hemos podido comprobar. 

Esta serie promete. Aunque sea para ese ladito super-friki que tenemos, pero sí, va a molar mucho...



domingo, 21 de julio de 2019

Versiones de Star Wars

No se cómo descubristeis la saga de Star Wars vosotros. Yo lo hice en una tele pequeñita, en el despacho-taller de mi abuelo (ese tipo de habitación es una especie de tradición familiar, ahora que lo pienso), durante los días señalados de las fiestas navideñas. Mientras los adultos estaban enzarzados en las típicas discusiones bizantinas de sobremesa, yo me quedé alucinado viendo una película en la tele, película que continuó el día siguiente en el mismo horario, y que continuó un tercero. Aunque no lo recuerdo, puedo imaginarme mi decepción al cuarto día.

Tengo amigos que las vieron en el cine. Lo que debió ser toda una experiencia, verlas en pantalla grande y rodeado de gente como tú...



El caso es que, como la mayoría, las disfruté sobretodo en casa y en VHS. Primero grabadas de la tele (tan pronto como tuvimos vídeo, que en casa tardamos bastante) y luego en un pack de la trilogía que me regalaron por navidades. Aquellas cintas las ví y volví a ver hasta la saciedad. Por eso, cuando salieron los DVD fue toda una "obligación friki" ya que estaban con el metraje restaurado y horas de extras absolutamente obligatorias (que pocos han/hemos visto completas) hubo una pequeña decepción al ver las alteraciones que se introdujeron.

Sí, dejamos de ver esos marcos oscuros alrededor de las naves y el salto al hiperespacio era cada vez más alucinante, pero también se añadieron cambios polémicos. Aunque George Lucas dejó claro que los cambios fueron para conseguir que la película fuese como el soñó en su momento y que la técnica de efectos especiales no le permitió al 100%, no dejó de ser una pequeña traición a nuestros recuerdos.

Al menos con Lemmy tiene gracia 

Pues para ayudaros a que podais llevar un pequeño control de las modificaciones que se han ido haciendo (por lo visto la versión Bluray se ha vuelto a modificar y yo sin enterarme, señal de lo metido que estoy desde un tiempo a esta parte en la saga) os presento estos vídeos que he encontrado mientras procrastinaba por youtube. Son obra de Marcelo Zuniga, al que deberíamos agradecerle mucho el curro que se ha pegado en hacerlos.

Así que ya sabéis, si dudabais si comprar o no otra figura porque la nueva viene con una pequeña navecita que no recordabais de cuando estabais babeando ante la tele, ahora podréis comprobarlo.







sábado, 11 de mayo de 2019

Reimaginando Star Wars

Buenas a todos, disculpad la lenta cadencia de posts, voy muy MUY pillado de tiempo últimamente (tengo dos finales de curso este año, uno de profe y otro de alumno (risas enlatadas), más unas opos "sorpresa" en las que  quisiera no hacer demasiado el ridículo, más otras historias personales) y voy a tardar un poco en recuperar el ritmo normal de publicaciones. Pero algo iré dejando caer. Cosas rápidas, pero chulas. Como esta.

Cuando salió la primera película de Star Wars, desencadenando la fiebre por el Space Opera (y el merchandising) digamos que en realidad, aunque técnicamente era una pasada, hicieron lo que buenamente pudieron para llegar a acabar la película. Hay reportajes sobre aquellos días en Industrial Light & Magic que dan miedo. Pero no fue hasta desarrollar más la trilogía que descubrieron cómo mejorar aquellos primeros combates con sables de luz. Aunque en El Imperio Contraataca y El Retorno del Jedi los combates son mucho más dinámicos y violentos, los de Una Nueva Esperanza se vieron muy estáticos con el tiempo.



De ahí que un superfan (tanto a nivel de frikismo como de conocimientos técnicos) que se hace llamar FXitinPost se haya currado este corto de siete minutos con el que "actualiza" el combate a cánones más actuales.


A mi me mola bastante. Aunque en su momento siempre creyese que aquel combate tan estático se debía a la prudencia y el respeto que se tenían ambos contrincantes, conscientes de lo que el contrario podía llegar a hacerles en un simple despiste. Son sables de luz, al fin y al cabo.

Que lo disfrutéis.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

La imagen insuperable

A ver, a ver... que sigo de exámenes y hace días que no actualizo el blog. ¿Qué puedo poner? ¿Le sableo a algún youtuber un vídeo lleno de nuevos trailers? No me parece muy ético y además tampoco hay pelis que me llamen la atención próximamente.

Ya está, una imagen, de aquellas que valen más me mil palabras. Algo épico, algo chulo, algo que despierte la nostalgia y al mismo tiempo siga emocionando. Pero tendría que ser relativamente original...

Ya lo se, una imágen chula, poco conocida de Agust McBride, de El Señor de los Anillos... pero ya las hemos visto casi todas... ¿algún Nazgûl montando una bestia maligna? No, muy visto... ¿o alguna nave de Star Wars, con un fondo galáctico? No, tampoco...

Ya está. Imposible de superar esto. Porque... que hay más jodidamente épico que...

¡¡¡ Freddy Mercury montando en Darth Vader !!!
Al parecer al bueno de Freddy le gustaba acabar el We Will Rock You subido en algún personaje de ficción, lo hizo con Santa Claus, lo hizo con Superman y lo hizo con Darth Vader... hasta que el amigo Lucas (ya aficionado a las largas duchas de billetes gordos) demandó a la banda, demanda que se saldó con un acuerdo amistoso... y sin volver a utilizar tan mítica montura.

Según he leído por ahí, a Freddy Mercury le gustaba Star Wars a pesar de alguna pullita que dejó caer en alguna canción (esa genial Bicicle Race).

Eso no quita que la foto sea épica. Grande Freddy, grande.

martes, 1 de mayo de 2018

Sant Jordi 2018

Llego tarde a esta entrada, pero es que se me ha complicado mucho el fin de mes. Además acabamos de llegar todos de unos días de puente y a mi es que eso de escribir textos largos con el móvil, como que no, mis dedazos estilo morcilla no casan bien con las miniteclas de la pantalla táctil. Ay, pequeño (pero pesadísimo) Nokia 3210, como te echo de menos...

En fin, a lo que iba, pues que otro año ha pasado y volvemos a llegar a otro Sant Jordi, una no-festividad (aunque si día muy señalado en Cataluña) a la que le tengo especial afecto. Y también un poco de rabia, porque cuando no cae en fin de semana y por los motivos que sea no me he cogido vacaciones puedo salir a pasear cuando lo hace todo el mundo, lo que crea colapsos importantes. Y no sólo de tráfico, sino también a pié, en las proximidades de las librerías y floristerías más importantes de la ciudad, así como ramblas y avenidas neurálgicas. Y yo este año las pillé todas, así que acabé un poco hasta las pelotas. Pero oye, sigue siento bonito, aunque no puedas darte cuenta a veces. El año que viene me pido vacaciones y a vivir.

Este año me han regalado estos dos, a David y Goliath, por el tamaño:


Vamos por partes:

El Gordaco. 512 páginas encuadernadas con aleación de plomo y acero. Todo un grimorio lleno de personajes para aburrir (es un decir, pero para cualquiera que no sea yo, literal) de personajes de la mitología de los Masters del Universo, ya sean de cómics, series de animación, la película de la Cannon, cintas de audio con historias narradas, etc. Una más de las muchas guías que van saliendo últimamente y que a un servidor le va a ir especialmente bien para cierto proyecto que tengo entre manos con mi colega de armas Aquatar. Que yo sepa, después de este solo me queda otro, de tiras cómicas (San Jordi 2019?) y ya cierro la colección, a la espera de unos conocidos que han resucitado el antiguo Club Masters del Universo y que van a editar el que promete ser el libraco definitivo de la franquicia más poderosa y olvidada de Mattel. Evidentemente estoy en la cola para comprarlo desde que dijeron "¿Oye, y si...?"

El libro histórico, que no falte. Este año he saltado de la segunda guerra mundial (no, aun no he podido comenzar con el del año pasado...) hasta el siglo noveno para encontrarnos con los combates más encarnizados entre Vikingos y Anglo-Sajones. Un libro pequeño (apenas 80 páginas) pero que rebosa información, fotografías sacadas de museos, mapas y dibujos de la equipación, las formaciones, los estandartes y todo lo que deba saberse que las batallas que les enfrentaron, con la calidad que una editorial como Osprey se preocupa de dar a sus productos históricos. Nada que ver con la controvertida (eh, que eso tampoco es malo, solo... tronchante) serie de TV El Guerrero más Letal (de próxima reseña en este blog) que pretende hacer algo parecido, solo que pasado por el filtro de TV basura (basura de comida basura, no de lo de dentro del cubo de la idem, que se parece, pero no es lo mismo).


BONUS BOOK!
Bueno, aunque no ha sido para mí, si no para mi hijo mediano, el caso es que por temática me toca lo suficiente para que se haya ganado el sitio en este post. Y total, ya que él va loco por que le deje mis libros, por una vez que me deje el unos suyo no va a pasar nada, ¿no?

Mi señor padre, que por lo visto se debió liar un poco a la hora de comprarles un cuento a mis calabacillos, le acabó regalando este a mi hijo de cuatro años. Muy propio no es, la verdad, pero la verdad es que él estalló en alegría al verlo. De pocas páginas (80) aunque con muy buen tamaño de ellas, es una guía visual del Episodio VIII (que él aun no ha visto). Aun así, tiene suficientes fotos de naves, personajes, armas y planetas como para volver loco a un fan. Debo reconocer que llama la atención, aunque para mi todo lo que esté fuera de los episodios IV-VI me deja un poco resignado. Aun así, me gustan algunos diseños y es curioso ver lo detallada que puede ser una de estas guías. Hasta salen las zapatillas del Líden Supremo Snoke. Sí, en serio. Algo que a duras penas podía verse el la película, un detalle ínfimo, las zapatillas (de andar por casa, no de deporte) que lleva en los pies. Salen. Sí, de verdad. 



domingo, 7 de enero de 2018

Star Wars, Episodio VIII: Los Últimos Jedi (2017)

Mira que no suelo comentar las películas nada más verlas, me gusta "dejarlas reposar" un cierto tiempo, pero esta va a ser diferente. Supongo que habréis leído mis reseñas sobre El Despertar de la Fuerza (aquí) y Rogue One (y aquí) y habréis visto que he sido bastante crítico con ellas. La verdad es que la saga de Star Wars no ha conseguido volverme a emocionar pasada la trilogía clásica, salvando escenas sueltas. Así que cuando fui al cine a verla, digamos que iba con unas expectativas de que saliera satisfecho de la sala entre bajas y nulas. ¿Porqué iba entonces? Supongo que si de pequeño te gustaron las clásicas, te acabas sintiendo atraído, aunque sea para decepcionarte en pantalla grande. Y entonces va y ocurre. Supongo que será la camiseta de la suerte...



Tengo que decir también que esta va a ser una reseña sin spoilers. Así que si aun no la has visto, lee tranquilo. Puede que sea el único blog sin que vuelen las alabanzas, los insultos y las rajadas inclementes de la peli, así que amiguete, has ido a caer en el sitio correcto. 

A ver cómo empiezo esto, por ejemplo con la versión super resumida: me da la impresión que lo que intentó (y fracasó estrepitosamente) J.J Abrams en el episodio VII ahora le ha salido casi bordado a Rian Johnson. ¿Porqúe? Pues ni idea, pero la película anterior era un refrito escandaloso del episodio IV (Una Nueva Esperanza), mientras que esta se ve que se inspira levemente en el V (El Imperio Contraataca), algunas referencias visuales, pero no demasiado. En cambio, sí que tiene ritmo, emociona, dentro de lo que la suspensión de la incredulidad permite, te sientes identificado con las miserias, las dudas y el miedo de los personajes. Sorprende, lo que es muy importante. A estas alturas, necesitas sorprender. El peor fallo del anterior episodio es que era más de lo mismo. Y no solo accidentalmente, estaba hecho a propósito. Para colmo.

Se le ha criticado mucho el sentido del humor, hay bromas sueltas aquí y allá, algunas en momentos en los que parecería que conviene mantener la gravedad de la situación. No creo que sea tan continuo, si bien es cierto que no hubiera hecho falta: algunas bromas son demasiado largas, tienen gracia pero las estiran demasiado. Otras te quieren hacer reír cuando tu mismo estás pendiente de otros temas. Nada demasiado continuo (como en Thor: Ragnarok, por ejemplo, que me pareció una comedia disfrazada de película épica, con lo que se convierte en una parodia de sí misma), pero como decía, no hacía falta.



Otro tema que hay que remarcar es la gran diversidad de opiniones que está teniendo. Mientras la crítica la está poniendo muy bien (alguien llegó a decir que sólo El Imperio Contraataca es mejor que esta... bueno, igual tendríamos que calmarnos un poco...) los espectadores están divididos. Los hay a los que les ha gustado mucho (ese 7'9 en la IMDB) mientras que otros la ponen a caer del burro (he llegado a leer a gente que opina que es incluso peor que el Episodio I, lo que me hace mucha gracia, primero porque el Episodio I es mala, pero segundo porque el Episodio I no es tan malo como el II, que es malo hasta decir basta, penoso de hecho, y ese no lo menciona el colega, curioso...). La impresión que me da es que hay un sector del fandom que ha olvidado qué está yendo a ver. Cuando uno va a ver algo de Star Wars va a ver una peli de aventuras, con un punto de fantasía. Dejas apagada tu incredulidad en la puerta, porque una batalla de naves en el espacio es más emocionante si hacen ruido y llevan los motores encendidos. Si, eso no es real y lo sabemos, pero ¿importa? ¿A qué vas al cine? Si es a ver ciencia-ficción dura, científica y coherente, no vas a ver Star Wars, no me fastidies, que a estas alturas ya nos conocemos todos. Star Wars es esa especia de magia extraña, relacionada con una antigua religión, son naves hechas polvo forzando los motores para escapar de otras naves del tamaño de lunas, es una batalla entre soldados que se tiran rayos de colores, planetas extraños, villanos temibles. Es un space opera de libro, en resumen. Así que si que el personaje X hace Y, no entiendo como alguien se puede rasgar las vestiduras, cuando en la trilogía clásica, por ejemplo, Luke se salva de milagro agarrándose con una sola mano, herido y exhausto, de una antena en la ciudad de las nubes. Será un deus-ex-machina, pero es la emoción de si lo conseguirá o no lo que te mantiene en la película. ¿Porqué eso si y otra cosa no? No voy a decir que LA escena que todos recordaremos o la justificación que se da a la "persecución" no obliguen a poner a tope la suspensión de la incredulidad, que aun así acaba soltando chispas y con la aguja del manómetro en la zona roja. Pero repito, ¿a qué has ido al cine? Pues eso, que no hay para tanto. Muchas cosas peores nos hemos tragado en esta saga y nadie se lo toma tan a pecho.

Lo mejor, la historia de Luke y Kylo. Está muy bien conseguida y entristece ver como un mismo hecho, con los mismos aciertos y errores de dos partes puede verse desde cada una de ellas como hechos completamente diferentes. En el fondo, la maldición de los Skywalker. Tan poderosos ellos pero a la vez tan propensos al fracaso.



También, el darle una vuelta y poner en su sitio lo que menos nos convenció del episodio anterior. En casco de Kylo, la actitud del General Hux, la asfixiante chulería de Poe Dameron, Luke Skywalker y la capitán Phasma en acción. Aunque todo sepa a poco, le dan más profundidad al conjunto, que falta le hacía.

También me gustó mucho cierta escena de acción, muy roja. De lo mejorcito de la saga en lo que se refiere a combates de sables de luz. Nada fácil ni limpia, ahí ves sudor, ves dolor y sobretodo ves esfuerzo para salir airosos de una situación complicada. Algo que se ha echado de menos en otros combates.

Y sobretodo, que te sorprendan. Trazar un plan, que lo ejecutes y no se solucione el solito en el último minuto. Que los personajes más poderosos puedan ser vencidos por sorpresa. O que te humillen, a su manera. Viejos y admirados personajes. Romper con lo establecido. ¡Por fin, cambios! Ya basta de olor a naftalina en una galaxia muy lejana. Hasta el trailer estaba montado de manera que parecía (otra vez) el del Imperio Contraataca. ¡Jamás os fiéis de un trailer!

Y lo malo, para mí, las nuevas incorporaciones, que poco aportan. Incluyendo esa extraña escena de los casinos, que aunque pueda tener su sentido, trae de vuelta lo peor de los episodios I, II y III: efectos especiales a lo loco y planetas lejanos que parecen versiones no tan alternativas de lo mismo que hay en el nuestro. Y el personaje de Finn, que sigue sin gustarme como lo caracterizan, siempre en broma y en serio a la vez.

Resumiendo: Toda una sorpresa. Sigue sin ser un peliculón de esos que te hacen caer de rodillas, pero arregla en gran medida el desaguisado anterior, trae de vuelta las emociones y en pequeñas dosis la filosofía de la trilogía clásica y permite vislumbrar un futuro que valga la pena para la saga. Ay, no, esto último no, que para el episodio IX vuelve J.J. Abrams... Mierda...

jueves, 30 de noviembre de 2017

Algunos vídeos divertidos (para no tomarse tan en serio Star Wars)

Y es que a raíz de los últimos comentarios veo que hemos perdido un poco la inocencia con la que descubrimos la saga. Puede que ya sepamos demasiado sobre las películas, sus protagonistas, la compañía poseedora de sus derechos y tal, pero eso no quita que no se pueda intentar disfrutarla un poco aun.

Aunque sea por los viejos tiempos, yo por lo menos creo que me apetece intentarlo (aunque después la nueva película vuelva a ser un producto del montón hecho con un presupuesto escandaloso, que es lo que tiene pinta que pasará).

En fin, lo dicho, una pequeña recopilación de montajes y algún anuncio relacionados con la saga, para sacar una sonrisa a los frikis que a veces se (nos) toman (tomamos) demasiado en serio un simple cuento de hadas.

Que la fuerza os acompañe.













sábado, 18 de noviembre de 2017

Rogue One: A Star Wars Story (2016)

Bueno, bueno, bueno... Pues vamos a rajar de otra película de la franquicia de space opera más famosa de la historia. He estado guardando este post casi un año, ahora que queda algo menos de un mes para el estreno del episodio VIII. Primero, porque no me gusta comentar según que tipo de cine "en caliente" porque no suelo ser muy objetivo. Y segundo, porque no me apetece hablar mal de nada ni de nadie. Yo me considero una persona optimista e intento que mis pensamientos sean lo más positivos posibles. Por eso tengo muchos artículos de "¡Mira, esto es genial!" o "¿Te acuerdas? Como mola". No suelo comentar lo que no me gusta o me decepciona, por lo menos no directamente. Así que obligarme es algo que no me apasiona. Pero supongo que es lo que toca. En fin, lo dicho. Al turrón.


Y a ver, admito que soy parcial. Porque no es mala película, solo que tiene dos cosas que han hecho que para mi haya caído en picado: una primera parte para dormirse (personajes mal interpretados, argumentos ridículos, escenas impropias de la saga) y la estrella de la muerte, que hartazgo, como si no hubiese nada más en la galaxia. Que si, que en este caso el argumento obliga, pero en el episodio VII no hacia falta y te la volvían a colar, y ahora ya no apetece volver a verla. Como si no hubiese nada más en el espacio. En serio, como en el episodio VIII vuelva a salir... les lanzo una larga mirada con el ceño fruncido, que decía el abuelo Simpson.

A ver, lo bueno y lo no tan bueno:

1) Es una historia de Star Wars pero se aleja del canon, entrando (tangencialmente) en otros géneros, como el de cine bélico. 

Peeero:

1') Lo hace muy por encima. El cine bélico le da mil patadas a la segunda mitad de la película, que no logra quitarse de encima ese puntillo simplón (¿infantil?) estilo Disney. Una guerra es sucia, repugnante, cruel, no es un partido de paintball. Probablemente no me hubiese gustado ver al detalle una batalla realista y me hubiese parecido extraña en un contexto de Star Wars, pero la que vi, no me pareció muy creíble.

Starwarsfans.es
Sigo:

2) Sí, la segunda parte tiene muy buen ritmo y mejora mucho respecto al tostón de la primera mitad, en la que no entiendes que narices hace ahí Forest Whitaker, porqué meten otro alien raro que no parece para nada del universo SW (el lector de mentes o como lo llamen) y los personajes parece que no acaben de estar bien profundizados.

Peeero:

2') En sólo dos palabras: Darth y Vader. El Lord del Sith aparece en dos escenas, de un par de minutos cada una y se come toda la película con patatas. Sobretodo LA escena, la que todos comentaban al salir del cine, la que todos recuerdan, la que aparece ya homenajeada por la web como la escena clave. Cuando aun no la habían estrenado, se dijo que los productores pidieron algunos cambios, entre ellos meter al bueno de Darth en el metraje. Flaco favor le hicieron. Es como si te dan pan con chocolate de la Campana de Elgorriaga (si, lo se, ya tengo unos años) para merendar pero a la mitad te dan un bombón Lady Godiva. Puede que la película no esté del todo mal, pero la gente que va a ver Star Wars quiere ver Star Wars, y cuando sale nuestro Sith favorito todo el resto es prescindible.


Sigo siguiendo:

3) Los muy comentados retoques digitales del Grand Moff Tarkin y la Princesa Leia, para que la película encaje mejor con el episodio IV. Buen intento...


Peeero:

3') ...pero puede que Leia se salve, la verdad es que me dio el pego completamente (y dicen que a Carrie Ficher también) pero el pastiche que intentaron colar como Moff Tarkin daba vergüenza ajena. Cuando, además, era absolutamente prescindible. Será que en Star Wars no hay unos comunicadores holográficos la mar de resultones, con su color azulado, sus interferencias y sus líneas negras que hubiesen disimulado la mar de bien los efectos especiales. Pues no, ponen una chapuza (lo siento, habrá costado una pasta, pero no se parece para nada a Peter Cushing) que canta misa. Nota: es curioso, porque conozco gente que me ha dicho el mismo comentario a la inversa, que ven muy conseguido a Tarkin y horrible a Leia... hay como dos bandos, debe ser como esas imágenes virales, de ver qué color tiene una chaqueta... no se.

Sigo (x3):

4) Los personajes se supone que son más oscuros, más descreídos por lo que han tenido que vivir. Incluso el nuevo robot, K-2SO (¿casualidad que su nombre siempre recuerde al ácido sulfúrico, H2SO4?), que se supone (lo promocionaban) que era la versión cínica y malhablada de los robots de siempre de la saga, tiene su puntillo...

Peeero:

4') Poco más que eso, K-2SO no acaba siendo todo lo divertido ni lo cínico que querían mostrar. No está mal, pero no es el despiporre que se decía. Y el resto de personajes... sin comentarios. Ser descreído no significa poner cada de enfadado toda la película. Y sus historias podrían haberse trabajado un poco más. Bastante más, de hecho.

Sigo (x4), ya la última:

5) El motivo de la historia, tiene su aquél, eso es cierto. Todos los fans nos habíamos preguntado en un momento o en otro cómo era posible que la estrella de la muerte, la estación de combate definitiva del universo, que decían en el episodio IV, tuviese un fallo tan garrafal de diseño. De hecho, es que realmente parecía que era lo que justifican en esta película.

Peeero:

5') No se si acabar de creerme que eso sea posible. ¿Nadie revisa los diseños? O sea, eres un crack de la ingeniería militar, que te llevan obligado a acabar de construir una máquina de genocidios, después de matar a tu mujer y intentar raptar a tu hija y nadie revisa tus diseños? ¿Nadie, ni por un momento sospecha? No se, no me lo creo. Mi suspensión de la incredulidad estará tan ocupada haciéndome tragar la nave martillo esa que se agotó para esto, supongo. Eso sí, la nave martillo mola mucho.

En resumen. ¿Es una mala película? No. ¿Es una buena película? Psss, diría que tampoco. Es del montón, lo que para una película de este universo y con este presupuesto es un fail en toda regla. Por lo menos para mí. Porque al resto del universo parece gustarle mucho. 7'9 en IMDB y 85/87 en Rotten Tomatoes. Dos páginas que sigo porque suelen coincidir conmigo, normalmente. 

No sé que deciros, tal vez el problema sea yo y no la película. Segunda de la saga que me parece mediocre, en dos años. Casualidad de la vida, desde que la saga la lleva la Disney. ¿Casualidad? Puede. Pero no lo creo.

Veremos que tal el episodio VIII, pero mucho me temo que será otra vez lo mismo. Espero equivocarme, de verdad que tengo ganas de que se me caiga la mandíbula al suelo y no pueda evitar tirar billetes a la pantalla, pero lo dudo mucho. Y eso me jode.


domingo, 20 de agosto de 2017

¡No disparen! ¡Es de los nuestros! - Peter Cushing

Hoy estreno una sección, una especial que tenía ganas de meter en el blog, de una manera o de otra. Perdonad la chorrada del título, quería meter de alguna manera graciosa esa expresión tan manida por las redes como "Es de los nuestros" refiriéndose a un famoso que abiertamente declara (o declaró) ser aficionado a algo de lo que hoy en día le llamarían una afición friki o nerd, en función del país. Y mira, me ha salido el lado western. La verdad es que a mi esa expresión me suena a complejo de inferioridad, como si pudiéramos salir del hoyo en el que estábamos escondidos gracias a que alguien ha podido llegar a ser famoso a pesar de sus aficiones... pero como decía, ya está tan usada que lo único que puedo hacer es agitarla con algo de gracia y pasar de tonterias.

Aunque no soy especialmente mitómano en estas cosas, lo de hoy es un homenaje a un actor al que le tengo un particular aprecio, el británico Peter Cushing, más conocido en la ficción como el Dr. Frankenstein, Sherlock Holmes, el Dr. Who, el Dr. Van Helsing o Grand Moff Tarkin, entre otros. No está nada mal como curriculum, ¿eh? Eso sin contar una gran cantidad de papeles para la Hammer.


Peter Cushing nació en Londres el 23 de mayo de 1913. Desde su más tierna infancia se sintió atraído por la actuación, debido a su tía favorita, una conocida actriz de la época. Su primer trabajo fue de ayudante de agrimensor (lo que hoy seria un topógrafo, pero en versión manual) como su padre. Mientras comenzó a actuar en el teatro amateur, hasta que se mudó de nuevo a Londres, con una beca para la escuela municipal de música y drama. En 1939 viajó a Hollywood para rodar El hombre de la máscara de hierro, que sería la primera de muchas películas tanto en América como en el Reino Unido, sólo interrumpidas por la segunda guerra mundial, en la que estuvo sirviendo en la Asociación de Servicios Militares de Entretenimiento.

De vuelta de la guerra, comenzó a hacerse una cara conocida en la televisión británica, apareciendo en multitud de películas. Hasta que a finales de 1950 comenzó su legendaria asociación con la Hammer Productions, una compañía cinematográfica inglesa que se especializó en películas de terror gótico, especialmente en nuevas versiones de los clásicos de la década de 1930. Su presencia en estas películas fue tan constante que incluso cuando la compañía dejó la hacerlas, Cushing continuó aceptando papeles similares que se le ofrecían. 

Igualmente, en la década de los 80, participó en 16 episodios para TV de la serie Sherlock Holmes, repitiendo en la película Sherlock Holmes y las máscaras de la muerte. Su participación el las películas del Dr. Who (con poco que ver con la serie de TV) a dia de hoy se estudian como una anécdota, a pesar de que el fracaso en taquilla de la segunda canceló los planes para la tercera. Ni siquiera se mencionan en su biografía.

Otro bombazo llegó en 1976, cuando a pesar de que se le consideró para el papel de Obi Wan Kenobi, acabó siendo el Almirante Grand Moff Tarkin en Star Wars: Una nueva esperanza. Su papel en la saga (saltándose el pastiche que hicieron en Rogue One, del que hablaremos otro día) es fascinante y siempre me ha extrañado que nunca exploraran más esa relación de amistad que el frío y calculador Tarkin mantiene con Lord Vader. Le habla de tu a tú, a un temible gigante cyborg, remedo de Nazgûl de space opera, al que incluso se permite darle órdenes sin que ello tenga consecuencias para su persona. Posteriormente, veremos como Vader no responde ante nadie excepto al emperador, y es alguien con quien no tiene amistad, sino forzada obediencia. Es fascinante la extraña relación que ambos personajes mantenían, de la que luego parecen haberse olvidado los guionistas.


Cushing declaró que le costó hacer su papel de ruin y manipulador con una persona tan dulce como era Carrie Fischer. Y como anécdota adicional, ¿os habeis fijado que nunca se ve a su personaje de rodillas hacia abajo? Por lo visto las botas militares que tenía que usar le resultaban tan incómodas que al final acabó rodando sus escenas (con el permiso de Lucas) en zapatillas.

Y explicada ya su vida y milagros... ¿A santo de qué el artículo? No sólo por ser un actorazo como la copa de un pino. Además Peter Cushing era un gran aficionado al miniaturismo. Y no son rumores, está más que documentado. De hecho, mirad, mirad...



Así es, amigos. Tenía una gran afición no sólo por los juegos de guerra (en el video hablan de Little Wars, un juego creado por H.G. Wells, el cineasta... con un subtítulo bien machista, incluso para la época; "un juego para niños de 12 a 150 años y para esa clase de niñas inteligentes a las que les gustan los juegos de niños"... tela marinera...) sino especialmente por el miniaturismo, afición que conservó desde su infancia.

Cushing, que siempre estuvo muy unido a su esposa Helen, no dudó en cambiar su residencia de Londres cuando los problemas respiratorios de ella se agravaron, decidieron abandonar la ciudad (Helen dijo que Londres olía a "humo y comida ráncia") y mudarse cerca del aire fresco de la costa de Whitstable, donde habían pasado alguna temporada en casa de unos amigos, para que ella pudiera mejorar su salud. Al parecer, con el cambio de domicilio fue imposible encontrar sitio para la basta colección de miniaturas que Cushing guardaba en su "habitación de juegos" (Playroom) de la tercera planta de su domicilio londinense y tuvo que vender la mayor parte en una casa de subastas en 1969.

La muerte de Helen por enfisema en 1971 fue un golpe durísimo del que no pudo recuperarse completamente. Tanto fue así que incluso tuvieron que reescribir algunos papeles, debido a su demacrado estado, pasando de tener que ser el padre de la protagonista a finalmente ser su abuelo, por ejemplo. Las primeras navidades sin su mujer, un buena amigo y eterno compañero de rodajes se encargó de tenerlo siempre cerca para que no le faltase compañía en fechas tan señaladas. El amigo era otro gigante de la actuación, el gran Christopher Lee, del también pronto hablaré en esta sección.

Dos actorazos que se encontraron repetidas veces en los films
de la Hammer.
Peter Cushing murió el 11 de agosto de 1994 a la edad de 81 años en Canterbury, Inglaterra. Por suerte, su prolífica carrera de actor nos ha dejado muchos pedazos de su talento en una extensa filmografía.

Sirva este post como pequeño homenaje. El gran homenaje espero poder hacerselo el día que mis hijos sean lo suficiente mayores como para sentarme con ellos a ver alguna de sus películas y descubran que antes de los efectos especiales millonarios había un gran cine fantástico. Fantástico en todos los sentidos.

sábado, 15 de julio de 2017

¡A jugar!

Me encantan los juegos de mesa. Mucho. Creo que se han convertido en mi afición favorita, sin duda. Tengo muy poco tiempo para jugar y reconozco que siento una envidia siempre sana cuando leo un blog en el que gente sin responsabilidades familiares pasan días y días jugando sin parar a mil y un juegos. Yo comencé a ser así hace unos años, pero lo cambié por mis hijos. Y no me arrepiento ni lo más mínimo. Sobretodo cuando al cabo de los años ya puedes comenzar a jugar con ellos. Menudas risas, son la repera. Bueno, y yo que soy el que les ha traído hacia aquí también, para qué negarlo. En el fondo no es culpa suya, son las víctimas. Yo soy el que ha causado la hecatombe. Y lo que nos queda.

El otro día les saqué el Imperio Cobra, de Cefa. Un clásico entre los clásicos. Creo de los primeros sino el primero de los juegos de mesa (salvando ajedrez, parchís, ocas y etcéteras varias) a los que jugué en mi infancia. Así que lo consideré apropiado como juego de mesa "mas serio" para jugar con ellos. De momento pude jugar con las dos calabacillas mayores, una princesita de 5 años y un guerrero muy bruto pero de buen corazón de 3 años. Así que ala, al turrón, que hay que robarle el amuleto a la malvada esfinge de la Isla Cobra.


Las reglas fueron convenientemente modificadas para hacerlas (aun más) asequibles. Si habéis jugado a este juego de adultos, en un acto de nostalgia, ahora os estaréis riendo como posesos. El juego es simple, pero simple-simple. Aun así, los hombres cobra no actuaron hasta que no pisamos su isla, no se perdían las armas por usarlas y los chicos se podían pasar las armas si estaban juntos en casillas adyacentes. Ver la cara del pequeño cuando salía la carta del Dragón Blanco era un poema.


Al final, tuve que modificar una tirada de dado para no ser yo el que robara la joya y pudiese hacerlo mi hijo, con lo que la mayor se quejó de que ella también quería. Pobre cobra, sobre su cadáver y encima con discusiones familiares. Pero pudimos jugar, que no es poco, y nos lo pasamos muy bien.

Y de postre, el mismo día, cuando pude dejar a la tropa, salí corriendo con lo que pude a casa del Sr. J, porque teníamos partida de exhibición al X-Wing para el Sr. A. (por cierto, el propietario original de mi copia del Imperio Cobra, que me lo regaló hace años, perfecto e impoluto, creo que sin haberlo jugado desde que se lo regalaron en su infancia; desde luego el que es un eurogamer lo es desde sus mas tiernos inicios...).


Volvimos a hacer la partida introductoria simplificada, con dos TIE Fighters contra un X-Wing. Creo que ha sido la cuarta vez que juego esa partida, las dos primeras con J. (en ambos casos victoria rebelde, una vez cada uno) y la anterior con la Sra. Lantern, la única persona de la que tengo constancia que consiguió ganar con los TIE Fighters imperiales... hasta anoche.


Estrenando el nuevo (y precioso) tapete de juego y con la banda sonora de Rogue One (reseña pendiente, lo se) el piloto del Escuadrón Obsidiana consiguió situarse a la cola del X-Wing e irlo desgastando, aprovechando que este perseguía al muy novato Piloto de la Academia, que se pasó media partida volando con una nave con un solo punto de casco.

¡Eh! ¿qué haces siguiendo a mi hermana?
Partida curiosa, no suele ser habitual que gane el imperio con esa configuración, pero muy divertida. Y de nuevo este año, más de una partida el mismo día. Creo que hay esperanzas, después de un largo tiempo de sequía, la afición vuelve con fuerza. ¡Que bien!