lunes, 11 de septiembre de 2017

IT (2017)

No suelo ser de los que escriben reseñas de las películas que acaban de ver. Me gusta más dejar que mi opinión sobre ellas  repose y sedimente. Muchas veces salgo del cine (o me levando del sofá) con una sensación de estar aún demasiado alterado acerca de lo que he visto. A veces para mejor, otras para peor.


Pero IT tenía que ser diferente, de alguna manera. Mi historia con el payaso bailarín no es diferente a la de muchas otras personas supongo, se inició viendo un anuncio en una de las "nuevas" cadenas privadas, creo que Tele5, de una película de terror protagonizada por un payaso. Tanto mi hermana como yo caímos presa de la trampa y preparé incluso una cinta VHS para grabar la película. Cinta que, por cierto, aun conservo. Resultó no ser una película, sino un telefilm de dos episodios, así que me quedé con la historia a medias, y qué historia. Y en aquella época sin internet, sin guías de TV, fui probando cada día a la misma hora durante una semana a ver si salía lo que venía después de aquel fatídico "Continuará...". Una semana después, el mismo día a la misma hora... nada. Al final fue al cabo de dos semanas. Costó, pero lo pillé. Y menuda historia, aun hoy en día ese modesto telefilm está entre mis historias de terror favoritas. 

Poco después, en plena fiebre obsesiva me lancé a por el libro. Ya conocía al bueno de King de unos cuantos libros anteriores, pero no me imaginaba lo que me iba a encontrar. La novela es simplemente perfecta, es la gran obra maestra del maestro del terror, el sumum de todo lo que ha hecho. A posteriori vendrán otras grandes obras como El Misterio de Salem's Lot, excelentes, pero sin llegar a la perfección. Cada pequeño detalle formaba parte de un encaje de bolillos inmenso, desde el ambiente malsano de ese pueblo extraño que es Derry, la metáfora del payaso como representación subliminal de los abusos a menores, los acosos escolares, los malos tratos. Poder conocer a cada familia del pueblo, su pasado, sus temores, como prosperaron, como están conectadas con otras familias, hasta que simplemente te das cuenta que todo Derry está unido, que quieran o no, todos ya forman parte de Eso.

Ese va a ser el pequeño gran problema que le podemos achacar a esta nueva versión. La película está muy bien hecha, la atmósfera general es terrorífica, el pueblo está muy bien representado, las interpretaciones de los chavales están francamente bien. Es una muy buena película, pero si se compara con el libro, apenas es un breve esbozo de toda la gran inmensidad de argumento. Como no todo el mundo habrá leído la novela, habrá quien la disfrute en el cine. Quien llegue después del telefilm, encontrará una muy buena revisión del mismo. Pero que poco más tiene que ofrecer aparte del lavado de cara estético y darle una vuelta de tuerca más infernal al payaso asesino, menos hablador y más visceral.


¿Tal vez estoy siendo demasiado crítico con una buena película? ¿O me equivoco al clasificarla así? Bueno, dos de mis webs de referencia en temas de cine le dan francamente buena nota: IMDb un 8'2/10 y Rotten Tomatoes 8'6 crítica y 8'9 público. Teniendo en cuenta que le ponen un 8'0 y 8'6/8'7 a El Exorcista, digamos que la están poniendo por las nubes. Entonces, como película (sin volver a referenciarla al libro) ¿dónde está lo que chirría?

Para empezar ha llegado tarde. El formato natural para la historia hubiese sido una serie de TV de alto presupuesto, Netflix o HBO. Sin embargo, ya había una serie (telefilm, en este caso) por lo que tenía que ser una adaptación a lo grande. Concretamente en la pantalla grande. Y cuando por mucho presupuesto y promoción que le eches, tampoco te alejas tanto del telefilm de presupuesto justito... te sacan los colores. Para colmo, el gran golpe de efecto de ambientarla en los ochenta (en vez de los sesenta) y aprovechar el tirón de la nostalgia también ha llegado tarde, y series como Stranger Things se le han comido el terreno sin vergüenza.

Además, dividir la historia en dos partes (este primer "capítulo" en el pasado, cuando el próximo, aun por rodar, se centrará con los protagonistas de adultos, 27 años después) puede parecer un ejercicio de concreción, pero se pierde el recurso del flashback, avanzar y retroceder conforme los personajes recuerden ciertos momentos de su infancia. Aquí el modesto telefilm le da sopas con onda a la película. Puede que haya quien considere que no se puede comparar, al ser formatos diferentes de narración, pero lo cierto es que sin este recurso narrativo se pierde perspectiva y profundidad en la historia, que supongo que se notará más en la secuela.


Por último, tenemos a un Pennywise lastrado. Tan importante era diferenciarse todo lo posible del payaso asesino que interpretó Tim Curry que han cambiado todo lo que han podido su caracterización. Nada de traje clásico, un polvoriento y sórdido disfraz de Pierrot nos va al pelo. Y hablando del pelo, nada de naranja y chillón, y con formas retorcidas. Es un poco extraño que una criatura sobrenatural cuya presa preferida son los niños, en vez de vestirse de una manera que les atraiga, se vista con el uniforme oficial de criatura del inframundo. Por último, el cambio de "carácter" de la criatura no de facilita el trabajo a Bill Skarsgard. A pesar de sus esfuerzos, apenas puede lucirse como actor en la famosa escena inicial de la alcantarilla, prácticamente todas sus líneas de diálogo están ahí. A partir de ese momento, miradas fulminantes a través de las cejas, alguna amenaza, y poco más que decir. Para colmo, los efectos especiales que le añaden, aunque efectivos en su intención, se ven por momentos sobreimpresos, como efectos pensador para un 3D. Efectos que no necesitó Tim Curry, todo un actorazo, para ponernos los pelos como escarpias y de los que, sin tampoco abusar, sí que parecen ser parte imprescindible de la criatura.

Si esta imagen te inquieta... vas bien. El director quiso alterar por ordenador
el rostro para que un ojo mirase a la víctima y el otro a la cámara. BIll Skarsgard
simplemente dijo que no hacia falta, que él sabia hacer eso. Flipa.
Un error de novato del director. Vamos, supongo que no lo habrá hecho como homenaje ni nada, pero ese golpe de sonido brusco con los sustos de rigor... es de película del montón. No hacía falta.

Todo detalles menores. Estamos hablando de una muy buena película que podría haber llegado a los altares del terror de la década salvando ciertas cosillas, pero que dentro de lo que cabe, supongo que podemos darnos por satisfechos. Veremos como nos presentan la secuela, pero de momento comenzamos bastante bien. Muy bien de hecho. 

Por último, sin que sea nada grave, que manía con literalizar las cosas. El todos flotan viene de la conversación inicial, un cruel chascarrillo del payaso, respecto a los globos y los cadáveres. Desde el Ojo de Sauron de El Señor de los Anillos que no me encontraba una de este calibre. ¿Qué tienen de malo las metáforas?

Como extra, las curiosidades: Pennywise aparece en ciclos de 27 años en el pueblo de Derry. La película se ha estrenado 27 años después del telefilm. Bill Skarsgard tiene, en el año del estreno de la película, 27 años. El actor que daba vida a Bill Denbrough (el tartamudo) en el telefilm original, Jonathan Brandis, se suicidó con 27 años. ¿Qué, como se os queda el cuerpo?

Le pongo de calificación... un 8'5. Al telefilm original, un 8. Sólo medio punto, 27 años después y con tanto presupuesto... no hemos hecho los deberes amiguetes...

lunes, 4 de septiembre de 2017

Mini-vacaciones jugonas

Bueno, puede que no tanto. En realidad no fueron vacaciones sino el famoso puente del 14 de agosto y tampoco fueron muy jugonas, a pesar de que me llevé varios juegos de carta en la maleta, por si aparecía la oportunidad. Y no apareció.

Nos escapamos al Valle de Boí, un lugar precioso lleno de pueblecitos de montaña muy majos y con un espectacular parque nacional, el de Aigüestortes, perfecto para perderse por la naturaleza. Pero claro, nosotros íbamos con toda la tropa, así que los cansamos y vieron cosas nuevas, pero no fueron demasiado relajantes que digamos.

De National Geographic. ¿Una maravilla, o no?

Pero cuando uno tiene ganas de jugar y de hacer cosas, no se van de la cabeza. No podía parar de mirarme las rocas del parque, fijándome como las raíces pasaban por el lado o incluso por encima, por si podía llegar a reproducirlo en escenografía para los juegos de guerra. O incluso cuando visitábamos las iglesias románicas del valle, entre que iba cazando a un niño y buscando a otro (antes de que hicieran algo excesivamente sacrílego) no podía parar de mirarme la distribución de vigas de madera de los techos o las baldosas de piedra en el suelo, para un futuro Mordheim (si, lo se, lo se, tengo el post pendiente, se me está alargando mucho).

Pero el súmum fue el primer día. Fue el destino, no puede decirse de otra manera. Paramos en un pueblecito sobre mediodía, a tomar algo, ir al baño y que los chicos se desperezaran un rato. Y al volver al coche, me llama un chico desde detrás mio: camiseta de Helloween, pelo largo, podría haber sido solo un heviata, pero gafas y tatuaje de cráneos tiránidos... un frikazo de los míos. Él y su novia se habían quedado sin batería en el coche, nada más comenzar la salida del puente. Pararon a comer y al volver, estaba muerto.

Tiránidos, la única raza del universo Warhammer 40.000
que no son unos hijos de puta. Sólo tienen hambre...

Así que nada, saqué mis superpinzas del maletero (el día que tenga coche nuevo, con más parte eléctrónica que un transformer tengo que acordarme de no hacer esto...) y me puse a su lado. En seguida el coche arrancó ("¡Está vivoooo!") y después de los consejos pertinentes para que no vuelva a pasarles y les amargase el puente nos despedimos al momento. La pareja super agradecidos. Me hubiera gustado decirle que yo era más de necrones y de Insomnium y echar unas risas... pero estábamos a pié de carretera, con mi coche en doble fila, camiones pasando y niños nerviosos.

Así que si lees esto, algun dia tenemos pendiente una partida a algo. Y si no, queda como una curiosa anécdota. Siempre hay un friki cerca, jejeje.