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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Especial Halloween 2021 (3 de 3): Cómics de terror

Lo se, lo se. Decir que llego tardísimo es quedarse corto, llego casi dos meses tarde a la conclusión de la serie de 3 posts de halloween... y casi son ya navidades. Mis disculpas. En todo caso, no podía dejar el blog ahí con un "2 de 3" tan escandaloso (la prueba del delito). Así que haré el último post disimulando, así como si nada, a ver si mi horda (¡Horda!) de seguidores no se dan cuenta...

Pues al tajo, tres comics de terror recomendados para Halloween (y tres que aun no he leído, pero que no tengo dudas que me gustarán). Halloween (y Todos los Santos, por extensión) ha pasado prácticamente de ser fiestas familiares/de entorno próximo a ser 100% audiovisuales en pocos años. La presencia del cine y la televisión ha tenido un peso indiscutible que ha arrastrado la celebración hacia su ámbito. Aún así, otros medios clásicos para el género fantástico y de terror, como la literatura no ha dejado de estar ahí, por minoritario que sea ahora. Y los cómics, como parte de esa literatura que son, tienenmuy buenos ejemplos de lo que pueden ofrecer.

Vamos allá:

 

LEÍDOS Y RECOMENDADADÍSIMOS:

1) La Cosa del Pantano, de Alan Moore (DC Comics)

Todos en pié, esto no es un cómic cualquiera. Es el cómic con el que descubrí al maestro Alan Moore, genio indiscutible de la historieta, magoy artista visual. El Sr. Moore cogíó las historias de un personaje tétrico pero desconocido de DC y lo convirtió en un icono del terror. No la criatura en sí, sino el entorno en el que se mueve. Especialmente recomendada la saga de American Gothic.


2) Tales from the Crypt / The Vault of Horror/ The Haunt of Fear (EC Comics)

Una de las primeras grandes víctimas de la caza de brujas del sanador McCarthy que llevó a la creación del Comics Code. Estas tres colecciones son recopilaciones de miles de historias clásicas, junto con muchas otras de nueva creación, que tratan el género del terror conun toque de humor negro e incluso una moralina conmucho karma. Hay montones de recopilaciones por el mercado.



3) 30 días de noche (IDW Publishing)

Nada mejor para los vampiros y sus hábitos alimenticios que salir de caza por la noche. Eso, sin embargo tiene sus inconvenientes, comenzando por el evidente problema de la salida del sol a las pocas horas. Eso sino te encuentras e localidades demasiado al norte geográfico, donde según la épocadel año pueden pasar días hasta que salga de nuevo el sol. Toda una pesadilla para los pobres humanos que se encuentren en semejante percal. Muy recomendable, en especial los dibujos de pesadilla de Ben Templesmith. 


 

 

AUN NO LEÍDOS, PERO PRONTO (PORQUE SE OYEN MARAVILLAS DE ELLOS):

1) From Hell, de Alan Moore (Eddie Campbell Comics) 

Escrito y dibujado a lo largo de 10 años, esta obra de (de nuevo) el maestro Alan Moore es una radiografía en blanco y negro de la época, la sociedad e, inevitablemente también, los crímenes del famoso asesino conocido como Jack el Destripador. Todo desde la investigación del detective designado al caso. Es posible que os suene de la adaptación al cine protagonizada por Johnny Depp.



2) Hellblazer, varios guionistas (DC Comics)

Siguiendo la estela del famoso secundario creadopor Alan Moore en La Cosa del Pantano, John Constantine, esta serie ha sido coronada como uno de los máximos hitos del cómic de terror. Hay nombres muy famosos y de fama merecida entre sus guionistas, lo que permite preveer buenas historias y muchos temblores. 



3) Los Muertos Vivientes, de Robert Kirkman (Image Comics)

¡No, no os durmáis! Nada que ver con el tostón interminable de la serie de TV, por lo que me han explicado. He leído muy pocos números personalmente, pero puedo decir que estoy muy interesado al respecto. La história de los supervivientes de una invasión zombie, pero que como bien indica el autor, siempre odió como las películas de zombies se acababan, como si todo quedase ahí, cerrado. Aquí prometen ver sufrir día a día a los supervivientes, aferrándose como puedan a una vida cada día más difícil.

 

Si os animais a leer alguno y compartir vuestra opinión, por aquí andaré. Dejadme un mensaje en los comentarios. 

sábado, 12 de octubre de 2019

Joker (2019)

El cine es algo maravilloso, eso creo que lo tenemos todos claro. Esa ventana a otras realidades es algo difícil de sustituir. Y aunque pueda pasarnos con muchas aficiones culturales, es en el cine donde más se nota el efecto del cansancio por ver una y otra vez los mismos patrones. Cosas de Hollywood y tener que mantener en marcha sus gigantescas maquinarias de producir... churros, muchas veces. Eso es injusto para muchos productores independientes y de otros países, y precisamente de ahí ha venido la salvación de los últimos años, en que los yankees nos han vomitado encima miles de remakes, secuelas y géneros nuevos, sin guión y sobresaturados de efectos especiales.

Pero, a veces, justo cuando más has abandonado la esperanza, te traen una maravilla. En este caso, a Joaquin Phoenix labrándose una interpretación magistral (ahí no soy el único en vaticinar un óscar) de un personaje... complejo. El villano por excelencia del caballero oscuro, el payaso asesino.


Desde que ganó el León de oro del festival de Venecia la cinta ha estado en boca de todos de manera constante. Desde exageración de que se la considerara como la mejor película de los últimos 20 años (igual después de verla, no te parece tan exagerado) hasta la preocupación de las autoridades de que el éxito de una película centrada en un personaje tal desencadene en una oleada de violencia. Así pues, ¿de qué estamos hablando? ¿Obra maestra o perturbación? Puede que ambas.

Pero partamos del principio. Y para eso voy a tener que pasar por terreno pestilente, así que coged aire. Volvemos al año 2016 en la que se estrenó una mierda extraordinaria denominada Escuadrón Suicida, que no reseñé porque tengo poco tiempo y por eso solo hago reseñas de lo que me gusta y vale la pena comentar. En ella, se sacaron de la manga una interpretación del Joker patética y repugnante. Y no, no porque pueda encajar con la psique del personaje. Un inútil llorón, medio emo y medio modernito, desequilibrado de manera muy histriónica (y eso, hablando del Joker, es grave) que no convenció a nadie. Supongo que la sombra de Heath Ledger era aun muy alargada y había que hacer algo diferente, pero que encajase con el tono "divertido" y "gamberro" que le querían dar a la película. En mi cabeza, más bien me imagino a dos directivos de la Warner, drogados hasta las cejas, imaginándose quien sabe que chifladura tras otra hasta que al final uno le suelta al otro "A que no hay huevos de...". 

El horror, jamás había visto algo tan triste. Es increíble que hasta llegase a acabar de ver esa bazofia de película. Muy bien no debía estar yo aquél día.

 Hasta verlo ahí al final me repugna... (De cinescopia.com)

Incluso César Romero, el Joker de la serie de TV de Batman (la de Adam West y los puñetazos con efectos sonoros en pantalla) era remarcablemente superior. En fin, a lo que íbamos.

Puedo imaginar que después de semejante engendro había que hacer dos cosas. Poner al personaje en barbecho un tiempo o hacer algo muy diferente. Y hacerlo muy bien. Y optaron por la segunda. Y aquí es donde hay que poner, de nuevo, la vista hacia atrás. En la carrera por aprovechar el tirón del cine de superhéroes, Marvel salió con ventaja frente a DC y con una idea muy clara de hacer películas relacionadas, presentando nuevos personajes para nuevas películas como secundarios en las anteriores, y con una línea argumental común que llegase a alcanzar un crossover máximo, como Avengers. Dc llegó tarde y mal, sin haber encontrado su tono, basando lo que hizo en la saga del caballero oscuro, aspecto oscuro y serio, que podía encajarle a Batman, pero que a los demás personajes que tuvo que introducir deprisa y corriendo tuvo resultados irregulares, en el mejor de los casos. Hasta Wonder Woman y Aquaman no han sabido encontrar su lugar.

Aun así, ya han habido Jokers notables en el cine y la televisión. Así que este, me imagino, había que hacerlo perfecto. Tan perfecto de hecho, que hasta se le ha insinuado a la cinta que podría haber sido una gran película igualmente sin el (los) personaje(s) de DC. Y sí, podría. Y sí, igual hubiese recaudado mucho menos. Pero es que, en este caso, todo se complementa.

La historia está perfectamente perfilada, dentro de su simplicidad. Aunque no nos demos cuenta hasta bien avanzada la película, ese hilo argumental es una finísimo encaje de bolillos, tan fino como lo que le queda de cordura al protagonista, Arthur Fleck, un enfermo mental que sobrevive en una degradada Gotham City, sucia y abandonada como una Nueva York en sus peores momentos. Tiene un trabajo precario en una agencia de espectáculos que le permite malvivir con su madre, a la que cuida como buenamente puede. Apenas sin estudios, fantasea con poder ser un cómico en vivo e idolatra al presentador de su programa favorito de humor de televisión. Podemos ir viendo la vida de alguien aquejado de problemas mentales, el ninguneo de la sociedad y el abandono por parte de las instituciones. El protagonista, una persona como podríamos haber sido todos, sobrevive como puede, dadas las circunstancias. Hasta que estas lo obligan a dar un paso al frente, cuando ya no queda más remedio.



Como ya he comentado antes, podría haber sido un drama sobre la deshumanización de la sociedad y el abandono de los enfermos mentales, pero aquí no, no lo es. Porque hay mas, porque Arthur no es cualquiera, y cuando todos le acaban traicionando, incluso ese Robert de Niro con el que fantasea que ocupe el lugar del padre que nunca tuvo, al final surge ese lado oscuro que siempre ha estado ahí, el que puede incluso repugnar a la audiencia, pero que para el protagonista es una liberación. Tal y como él mismo dice, en una frase lapidaria de la película "No he sido feliz ni un solo minuto de mi vida, hasta que al final me he dado cuenta que no es que haya estado viviendo una tragedia, sino que, en realidad, no había visto que mi vida era una comedia".

Para mi, Joker ha sido sin duda, una de las mejores películas de los últimos años, sin discusión. No es una absoluta obra maestra, porque de estas puedes descubrir un puñado en toda tu vida, pero aun así es una película excelente que sabe llevar al realismo más descarnado a un personaje ambiguo y peligroso, que nos gustaba pero aun no le habíamos visto fascinarnos.

Y esto es otro aspecto que la hace especial. Igual que cuando reseñé Avengers: Endgame acabé diciendo que era especial porque había puesto un broche espectacular a una racha de 10 años de películas que habian sabido hacerlas en episodios de una saga con un final apoteósico, aquí me temo que con Joker tendremos algo similar, salvando las distancias. Va a ser una rara avis, no es cine de superhéroes y muy difícilmente podrá repetirse el éxito con cualquier otro personaje de DC. Joker ha sido así porque la han diseñado de forma magistral y sólo ella ha podido acabar siendo así. Cualquier intento de ponerle un superhéroe ahí hubiese dañado de gravedad la historia. Joker es creíble porque podría haber pasado en la realidad, al 100%. 

¿Podríamos decir que es la mejor película del género de los cómics que se ha hecho? Podríamos, si consideramos que la historia es la de un personaje de cómic, en un entorno real. Igual que, de nuevo, para mi gusto, Vengadores son personajes no creíbles en la realidad pero enormes sin haber salido del tebeo. La película es como volver a leer un tebeo con ocho años y un bocadillo de nocilla y un vaso de leche delante. Eso no es Joker para nada, Joker es la historia que te podrías encontrar en un barrio marginal de cualquier ciudad, el loco que te habla por la calle y tu ignoras, sin querer ni tener en cuenta que tragedia ha podido llevarle hasta allí.

Joker es perfecta. Con o sin cómic de por medio. Es perfecta y será única, desgraciadamente. Así que id a verla. Arthur os necesita. Pero... mantened la distancia. Por si acaso.



miércoles, 3 de julio de 2019

Wonder Woman (2017)

Dentro de la ronda de revisión de películas que se me han quedado pendientes de ver los últimos años, estaba esta película basada en el célebre (pero no tanto) personaje de DC. Digo el "pero no tanto" porque aunque conocida por los cómics de la Liga de la Justicia de DC, dónde es una de los miembros de la famosa trinidad, junto con Batman y Superman, de hecho habría caído en un segundo plano de no ser por una antigua y muy exitosa serie de imagen real de los años 70, protagonizada por Lynda Carter.

Así que cuando las primeras críticas comenzaban a poner la película bastante bien, la puse en mi lista de "para ver". Y aquí mi opinión.


Voy a ser todo lo neutral que pueda, centrándome en las virtudes de la película y no en el personaje. Entiendo que como un medio cultural algo (aunque cada vez menos) underground, los cómics llegaron a menos público que la película, por lo que debería poder verse sin haber sido lector habitual de la colección. Por otra parte, yo he sido mucho más de Marvel que de DC, simplemente por el hecho de que de las dos editoriales que traían ambos universos al quiosco de bajo de casa, uno aguanto (Forum) y el otro no pudo (Zinco) por lo que probablemente acabé por perderme buenas historias de la distinguida competencia y acabar en los amorosos brazos de Stan Lee y Jack Kirby, con todo lo bueno (y lo malo) que eso implica.

Vamos allá. La historia se centra en Diana de Themyscira, una isla oculta a los ojos del mundo donde las amazonas moran y viven tranquilas, ajenas a lo que ocurre fuera de ella. Lo malo es que empezando así, tenía que pasar algo que rompiera esa tranquilidad idílica. Y es un piloto americano de la primera guerra mundial que cae derribado en la isla, donde es salvado por Diana. Pronto las amazonas se verán en la tesitura de escoger, intervenir o no en semejante conflicto. Y después de escuchar al piloto, Diana no cree tener elección. En especial cuando lo que explica apesta a Ares, el dios griego de la guerra, que parece estar detrás de todo conflicto armado.


La película podríamos decir para abreviar un poco, que es la más Marvel de las de DC. Eso sólo significa que después de mucho tambalearse intentando crear (deprisa y corriendo) un universo superheróico en unas pocas películas, pero guardando la estética dark del Batman de Nolan, por fin encontraron una manera de mostrarse como realmente es el universo de la compañía, de la manera que al público le gusta. Y después de casi 9 años de dominio aplastante de Marvel Studios, ese tono era muy marcado.

Hacia la mitad de la película, esa primera guerra mundial cada vez más recuerda a la Europa ocupada en la WW2 de Capitán América. Por suerte, lejos de las escenas color sepia en pequeños pueblecitos de centroeuropa, de fácil confundir, una emotiva escena en las trincheras del frente facilita el volver a situarte en el contexto histórico pertinente.

Bueno, ese grupo de luchadores por la libertad que forman, a medias entre los Comandos Aulladores de Marvel y ese... no se... la corrección multicultural por otra parte, no parece ayudar mucho. Tengo curiosidad por saber si en la primera guerra mundial combatieron nativos americanos (se que en la 2ª si, ver la nada desdeñable Windtalkers).


Así pues, a pesar de que por momentos tenga un regusto a Marvel (sabor que dicha compañía machacó y machacó durante años a los espectadores, en una maniobra a largo plazo muy planificada) la película se desarrolla bien, consigue su propio tono, el personaje consigue ser creíble dentro de su contexto (el bélico, el mitológico se toca por encima), los chistes son frecuentes y puede que algunos menos infantiles que los de Marvel Studios, la trama es creíble, etc. Bien, es entretenida y se deja ver...

...hasta el final, donde de nuevo resurge el tratamiento hiperbólico de los villanos de DC y los combates casi estilo Dragon Ball, un tratamiento que ya se ha visto en muchas películas de DC, incluyendo, por ejemplo, a Doomsday en Batman vs. Superman, donde el malo no solo tiene que ser muy malo, muy fuerte y muy listo (hola Thanos). No, en DC además el combate final tiene que ser uno contra uno y hiper-espectacular. Luz! Fuego! Destrucción! Además duele aun más, cuando la presentación del villano promete tener delante a un ser manipulador, con motivaciones ambiguas y un nivel de poder misteriosamente superior.

Así pues, considero desde mi humilde opinión, que es una buena película. Que aun adolece de un (inmerecido) poquito de complejo de inferioridad respecto a su competencia en lo que se refiere a hacer cine de superhéroes que rompa la taquilla. Y sobretodo, que parece que han acabado con prisas y mal, repitiendo el esquema de todo villano poderoso en el universo fílmico DC de los últimos años.

Podría haber sido excelente. Y se queda en un notable. Que no es poco, pero había material para mucho más, creo yo.



martes, 20 de noviembre de 2018

Ha muerto Stan Lee

Salgo temporalmente de mi letargo bloguero (culpa de una de las peores épocas de mi vida en cuestión de tiempo libre, por un cambio de trabajo que, a corto plazo, ha sido como un disparo en el pie) para añadir mi pequeño homenaje a un recientemente desaparecido, Stan "The Man" Lee.


Como llego tarde, igual habréis visto ya alguno de esos artículos que aparecen para comentar las cosas negativas de alguien, típicas cosas que nunca se mencionan el día de su muerte. No voy a hacer mención a ninguna de ellas, pues no es el momento ni el lugar. Independientemente de su relación con otros autores, es indudable que aportó un gran talento a las historietas de superhéroes, dotándolas de una credibilidad que hasta la fecha no habían tenido (ni nadie había echado demasiado en falta, por lo visto). Stanley Martin Lieber entró a trabajar de ayudante (medio por enchufe) en la editorial Timely, lo que posteriormente sería la actual Marvel, justo después de finalizar el instituto y allí comenzó a escribir algunas historias con personajes clásicos de la era de oro, como Capitán América. Solo abandonó la editorial para servir en la segunda guerra mundial poco después del ataque a Pearl Harbor, donde en el ejército de los Estados Unidos pronto reconocieron su valía y le encargaron tareas de propaganda y diseño de carteles. A la vuelta a la compañía de cómics, ahora llamada Atlas, estuvo a punto de dejarla al ver que los superhéroes habían quedado abandonados tras el auge de los tebeos románticos, bélicos y del oeste.


Aquí es donde aparece la figura de su mujer, Joan Bocoock, de quien se dice que fue quien animó a Stan a hacer la historieta que a él le gustaría, ya que no tenía nada que perder. Esta fue el primer número de los Cuatro Fantásticos, un equipo formado por un científico, su novia, su cuñado y su mejor amigo, quienes atrapados en un cohete que se ve expuesto a una tormenta cósmica, desarrollan poderes extraordinarios. Hasta aquí todo muy de cómic normal y corriente. Solo que Reed Richards (Mr. Fantástico) se siente culpable del error, Ben Grimm (La Cosa) le odia por haberle causado la pérdida de su humanidad y Johnny Storm, la antorcha humana, es un peligro público con sus nuevos poderes. Son un antiequipo, pues se pelean, se gritan, tienen sus dudas respecto a los demás, se equivocan, pero siempre se reconcilian y encuentran la manera de volver a confiar en ellos mismos. Este enfoque humano, más propio de una familia que de un equipo de superhéroes fue radicalmente refrescante, en un sector acostumbrado a Superman (vengo de otro planeta y por eso soy superfuerte e invulnerable) y Batman (estoy traumatizado y por eso me hice el mejor en todo lo que hago), entre otros. El lector se podía identificar con el personaje que había más allá de sus superpoderes y sus aventuras.


Pronto llegaron muchos otros personajes, todos ellos exitosos, entre los que destacó fuertemente el amistoso vecino Spiderman. ¿Cómo no identificarse con un estudiante de instituto al que las chicas ignoran y sus compañeros de hacen bulling? Para colmo, cuando decide aprovecharse de sus nuevos poderes, en vez de triunfar accidentalmente causa la muerte de uno de sus dos únicos familiares, quien siempre le intentó enseñar lo que era la responsabilidad. La guinda en el pastel, que el chulo del instituto que le hace la vida imposible, sea precisamente el fan numero 1 de Spiderman y de los pocos que le apoyan. Una genialidad de historia. Fue un creador de mundos maravilloso, que aunque estos mundos hayan perdido en la actualidad el control, no dejaron de maravillarnos con sus historias, que podrían haber pasado en nuestro barrio. 

Hasta siempre Stan, gracias por esos momentos maravillosos.
 

domingo, 13 de mayo de 2018

Avengers: Infinity War (2018)

Era inevitable que reseñara esta película, o mejor dicho, el último episodio de una serie de películas ambientadas en el universo de los cómics Marvel, la culminación (hasta la fecha) de un trabajo que puede que no te convenza por el tono, pero es alucinante lo coherente y bien conseguido que han sabido construirlo. Muy a despecho de la competencia, DC Cómics, cuya versión cinematográfica avanza a trompicones (podemos pasar de un Batman vs. Superman de vergüenza ajena a una Wonder Woman extraordinaria, de un año a otro y con los mismos actores), sin saber encontrar su estética y su tono.


Si al ver el cartel os sentís un poco abrumados por la cantidad de personajes, es normal, es que la película ya es así, vais a pasar dos horas y media (que se pasan como si fuera un suspiro... en el que no podréis casi ni respirar) viendo una sucesión de escenas de acción a cuál más bestia, casi sin descanso, en las que los héroes se dejan la piel intentando pararle los pies a Thanos y su legión negra, una especie de siniestro culto de adoración al Titán Loco, con el objetivo de que pueda concluir la obra a la que ha dedicado su vida: el equilibrio en el universo. Leeréis por estas webs de Dios a mucho filósofo de taza de retrete reflexionando acerca de si Thanos puede tener un razón o no, lo que me preocupa bastante... Aniquilar a la mitad de la población del universo para evitar la sobreexplotación de recursos y las consiguientes crisis humanitarias es una aberración y que alguien quiera encontrarle su lógica (aunque sea de forma hipotética) es preocupante.

La película se basa en una de las primeras (y más gordas) sagas galácticas de la Marvel, creada por Jim Starlin, en la época en la que los guionistas y escritores de historietas no sólo trataban de exprimir al máximo su cerebro, también eran famosas las reuniones de trabajo en los parques donde se compartían cosas de fumar (no siempre tabaco, dicen...) y pastillas (no siempre aspirinas, dicen...). Starlin, por aquél entonces escribía una serie del Capitán Marvel, un antiguo soldado Kree que acabó en la tierra. En una serie tan cósmica cristalizó todo su talento, sus neuras (Watergate, Vietnam) y sus ensoñaciones de LSD para crear una versión alternativa, puede que más retorcida, a ratos más oscura, de el Cuerto Mundo de DC, una de las creaciones estrella (aunque infravalorada por el lector medio) de Jack Kirby, uno de los creadores junto a Stan Lee de una gran parte del universo Marvel. De la que mola, básicamente.

Allí conocemos a Thanos, miembro de una raza de "dioses" cósmicos, que desde su más tierna infancia se obsesiona con la muerte. Y no solo con el hecho de perder la vida, no. Se enamora de la mismísima Muerte, la personificación de... bueno, de la falta de vida.


La dama en cuestión, poderosísima pero fría como el hielo, no está por la labor. Por lo que Thanos pretende impresionarla... aniquilando a la mitad de la población del universo. De aquí nace la extraña fijación de Thanos en la película. A partir de aquí, veremos como la película versiona el argumento del cómic de forma sutil, utilizando las 18 (si no recuerdo mal) películas del Universo Marvel, cada una a su estilo, que se han encargado de ir presentando las Gemas del Infinito, joyas de inmenso poder que permiten al portador dominar completamente aspectos fundamentales del universo, como el tiempo, el espacio, la mente, etc.

Mientras que en los cómics cada una de estas joyas estaba en poder de seres divinos a los que Thanos tuvo que engañar mediante la astucia o doblegar mediante la fuerza (y las gemas que encontró antes, aquí la logística del orden en que conseguirlas era crucial), en la versión cinematográfica, más simple, estas gemas han ido saliendo como objetos de gran poder en sucesivas películas de la saga, así que era cuestión de que el Titán Loco llegase tarde o temprano. Diez años después de que se confirmara que el bastón de Loki en Avengers era la gema de la mente, la guerra por las joyas llega a su máximo esplendor.


Argumento aparte, la película básicamente es (el inicio, continua de aquí a un año en la parte 2) de la conclusión de la fase 3 de películas del universo Marvel. Y esa es su mayor virtud y su (casi) único defecto. Como no hace falta presentar a los personajes, porque en sus respectivas películas y apariciones de estrella invitada ya los tenemos más que conocidos, podemos permitirnos el lujo de ir de cara a barraca casi desde el minuto 1. Y una vez arranca, la película ya no para, no hay tiempo de casi ni de estructurar las escenas, no es necesario, las batallas son constantes y larguísimas.

Además, aunque el ritmo no decrezca en ningún momento, no puedes dejar de admirar el detalle y el cariño que le han puesto a cada personaje, cada escena y cada plano. El bando del Capitán América, a pasar de ser humanos mejorados, sin grandes poderes, es formidable porque saben funcionar como un equipo, mientras que otros grupos, a priori más poderosos, caen fácilmente. Es maravilloso ver el encaje de bolillos que han creado, Spiderman sigue siendo un friki del cine, a Mapace Cohete sigue fascinándole la tecnología y la ortopedia (...), Loki sigue en su maravillosa ambigüedad y hasta se permite utilizar famosas frases de otras películas que le dijeron a él, esta vez a su beneficio. Gamora, el Dr. Extraño, Pantera Negra, todos, sin dejar casi a ninguno, por poco tiempo que tengan en pantalla, todos ellos enlazan perfectamente con lo que hemos visto de ellos antes. El conjunto encaja con un guante en cada una de las sagas del universo y eso es una obra de ingeniería audiovisual simplemente perfecta, no rechina ni por un instante, a pesar de la velocidad endiablada que se gasta. Evidentemente, le sacaras el máximo de jugo si has visto todas las películas anteriores. Y si esta es la primera que vas a ver... te gustará supongo, pero te perderás la mitad por el camino.

¿Los pocos defectos? Algunos de los chascarrillos humorísticos podrían ser un poco menos simplones (esa coña de los nombres de los personajes y los helados, por ejemplo, o el ataque de tontería infantil de StarLord y sus compañeros frente a Thor), pero como ya he dicho varias veces, al ritmo de la película pasan volando y casi ni te acuerdas después. Otro, que algunos personajes que funcionan bien en sus respectivas sagas, me da la impresión al verlos juntos, que se parecen demasiado. Por ejemplo, el Dr. Extraño y Iron Man. Uno con magia y el otro con tecnología, pero ambos son yuppies arrepentidos, con medios casi extraños para el resto y que parecen saber utilizarlos de maneras casi ilimitadas. Muchas películas de superhéroes ya, por muchas variaciones que tengan los personajes, a veces te das cuenta de que no son tan diferentes.

A destacar: la historia entre la Visión y la Bruja Escarlata, aquí desarrollando lo que se iniciaba en... Civil War (si no recuerdo mal). La escena de la aparición de el grupo del Capitán América. Wakanda, ese maravilloso país que parece que aun no habíamos dejado desde la exitosa Black Panther. Peter Dingklage, sin esperarle y por sorpresa, pero en un buen personaje.

Lo peor para mí, que siguiendo con lo establecido en su saga particular, Thor sigue siendo un héroe de comedia de TV (concretamente, de las de el fin de semana al mediodía) en vez del épico héroe de la mitología escandinava que era en el cómic y siempre debió ser... Ay, amigo, quien te ha visto y quien te ve...

Resumiendo, a pasar de sus pocos defectos, un peliculón de acción superheróica que tardaremos tiempo en ver igualado, probablemente nunca superado. Y no hablo solo de la recaudación de vértigo que ha conseguido (rozando los 1.500 millones de dólares, a estas alturas) en un tiempo récord, ni de la cantidad de superhéroes en pantalla por segundo, sino por la sensación de que un trabajo planificado, estudiado, desarrollado con tiempo y método pueda explotar en pantalla en dos horas y media de adrenalina concentrada. Nuff said!

domingo, 25 de septiembre de 2016

Vidrieras para mi futuro castillo...

¿Y porqué no? Al fin y al cabo soñar es gratis y para que voy a conformarme con un chalet cuando podría hacerme un castillo, con claustro y todo para meter ahí mi biblioteca... Eso sí, al tío que ha hecho estas vidrieras (y aunque sea Photoshop me es igual, la idea es lo que cuenta) lo contrato, eso lo tengo clarísimo...






Disculpad el minipost, ando liado y los posts que tengo a medias se me están alargando demasiado, pero es que me he emocionado con ellos. Ya veréis, ya...

domingo, 26 de octubre de 2014

Guía de cine superheróico

¡Saludos varios!

Que, ¿os gusta el cine de superhéroes? Ya hace unos cuantos años, DC cómics se lanzo a realizar los primeros seriales de TV de temática pijamera, que compartieron parrilla televisiva con las primeras series de dibujos animados de la misma temática. Seguro que fueron años fascinantes, con montones de críos pegados a la tele a la misma bat-hora y en el mismo bat-canal.

De ahí a dar el paso evidente a la gran pantalla pasó no poco tiempo, pero si bien invertido. El Superman de Richard Donner y el gran Cristopher Reeve de protagonista estrenaron este nuevo género en los cines, con una aplastante predominancia de DC frente a Marvel, que reaccionó como pudo, con Howard el Pato (¿en serio? ¿eso fue lo primero que quisisteis hacer?) primero y The Punisher (en su momento pasable, pero gracias a los horribles remakes, ahora se ve entrañablemente ochentera) algo después.

El tiempo y Joel Schumacher se encargaron de hundir el género en los noventa, que pareció que estaba enterrado y bien enterrado. Ni el gran Cuervo de Alex Proyas pudo revivir a tal fulminado cadaver... hasta que en el nuevo siglo y siguiendo un esquema de peli de acción ochentero, un buen ritmo de videoclip y unos cuantos vampiros, que siempre molan, va y se cuela como si nada Blade en los cines. A pesar de que la peli no era nada del otro mundo, hizo una buena recaudación para la época. Se convirtió en la primera franquicia para Marvel y tanto cuero negro superheróico le debió entrar por los ojos a Bryan Singer que se lanzó a la (hasta entonces) loca idea de adaptar a todo un grupo de superhéroes como los X-Men a la gran pantalla. 

Y ese fue el inicio del gran boom del cine superheróico actual. Y todo este rollo que ya muchos sabíais ¿a santo de a que viene? Pues que como suele decirse, hay que saber de donde venimos para saber a donde vamos. Porque a día de hoy, con los creativos ya sin ideas, el género es la nueva gallina de los huevos de oro. Y no se preparan pocas películas, no. Tenemos cine para rato. 

La siguiente imagen es obra de Andrew Wheeler y se publicó en la web Comics Alliance. Importada a estos lares gracias a la gran web Zona Negativa, que aprovecho para recomendar.


Asi pues, id marcando fechas en vuestra agenda, como si fuese el próximo capitulo de un serial de la tele de los años 50. Porque de eso se trata, las grandes compañías ya buscan sagas y no sólo buenas películas. Si una no funciona (ejem... 4F, ejem...), remake al canto y siga buscando. La cuestión es pasar por caja en cada "capítulo" de la nueva historia.

Y yo que me conformo con que la mitad sean igual de buenas que el Punisher de Dolph Lundgren...