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sábado, 31 de julio de 2021

Crims... y HeroQuest

Creo que todos los que pasais por este humilde blog teneis ya unos cuantos añitos. Dudo mucho que algún rapaz saque la cabeza por aquí, mientras hace arqueología online (pero oye, si es el caso, saluda, me encantaria ver que no es verdad eso de que ya no entrais a los blogs), pero por lo general creo que a todos ya os sonará la operación de acoso y derribo que se montó hace ya algo más de 25 años contra los juegos de rol.

 

 

Supongo que lo recordareis. Un par de trastornados decidieron llevar a la realidad una versión própia y macabra de un juego de rol, asesinando transeuntes según la hora de la noche en la que estaban. Espeluznante ya de por sí, además comportó una auténtica criminalización de un hobbie no solo inofensivo, sino que ha sido de siempre una extraordinaria forma de ejerecer la imaginación, potenciar la lectura y mejorar las habilidades sociales.

¿Porqué os explico esto? Porque esta combinación de crímen y juego de ocio alternativo (friki, para entendernos) volvió a mi memoria viendo un programa de la TV catalana que se ha hecho muy famoso, incluso ya después de varios años en antena por la radio. Hablo de Crims (para los de fuera de Cataluña, imagino que no hace falta traducir eso, no?)

Crims és una serialización de algunos de los crímenes más famosos que han ocurrido en Cataluña en las últimas décadas. Digamos que se ha "serializado" con entrevistas a investigadores, policias y periodistas lo que hubiese sido un programa de serie negra. Presentado por el periodista especializado Carles Porta, se ha vuelto un programa tremendamente popular, sobretodo entre los más jóvenes.

 

 

Incluso la entradilla habitual de Carles Porta "esta noche vamos a poner luz en la oscuridad" se ha convertido en frase hecha de uso habitual para bromas y memes.

Bien, el caso es que hace algunos meses que comencé a verla. Nunca he sido muy fan de estos programas aunque siempre he leído mucha novela negra (que para mi eran como otra variante de las novelas de terror) gracias a las novelas baratas de Agatha Christie que inundaban todas las casas en los años 80. Sabéis cuales son, ¿verdad?

Y la verdad es que el programa está muy bien. Es serie negra, sí, pero evita detalles innecesarios y minimiza la cantidad de morbo, tan del gusto de otros programas. Sí, hay momentos que parece un biopic de los mossos de esquadra y hay veces que se les escapa alguna cosilla, pero en general está muy bien. En particulas, la realización con tomas aereas de pueblos, ciudades y bosques, así como la música de tensión, ayuda a meterte en la piel del investigador que busca una aguja en un pajar.

Pues nada, que estoy viendo el cuarto episodio "L'assessí del Putxet", en el que narran la búsqueda y posterior captura de un asesino de mujeres en un parking del barrio barcelonés del Putxet. Cuando ya encuentran al asesino, entonces aun sospechoso, muestran imágenes reales de su domicilio. Una casa muy normal, hasta que la cámara entra en su habitación, un auténtico estercolero con ropa, trastos, basura, etc, tirados por todas partes. Y en una toma hacia el interior de un armario, toma ya:

 

 

Esta captura la hice yo mismo, enmedio de mi indignación mal contenida. ¿Porqué solo muestran un armario abierto, con su contenido a la vista? Solo se me ocurre que porque puede verse un juego mítico de espada y brujeria de la infancia de muchos, el HeroQuest. Y con las dos expansiones grandes, para darle más salsa al asunto.

Reconozco que me molestó un poco, y si quedaba la duda de si realmente fue una manera de señalar sutilmente al rol y juegos de mesa, al final del capítulo explican que el asesino pidió, al entrar en la cárcel, su ejemplar de El señor de los anillos para poder ir leyendo. No que pidió un libro, sino el titulo del libro, especificamente.

De esas cosas que crees que no hacen falta, que cuando un tema ya está superado y queda claro que el rol no tuvo nada que ver con los asesinatos, aun salen "detallitos" de estos. Innecesarios además, dentro de un programa por lo general riguroso y respetuoso.

Podría ser casualidad, sí. Pero blanco y en botella, normalmente es leche. Tendré que hablar otro dia con detalle de los juegos de rol...

Podéis ver el programa Crims en TV3 a la carta (aquí) en catalán, o si teneis Amazon Prime Video (aquí) en castellano.





viernes, 27 de marzo de 2020

DLC día 14: pintar y pintar...

Porque ayer tenía que acabar SÍ o SÍ un par de temas gordos para el instituto, así que me quedó poco o casi nada de tiempo libre.

Pero por la noche, ya a última hora aproveché para avanzar un poco más con lo que estoy pintando. Una horita de nada.

No me convence... No se porqué, pero se me ha cruzado esta miniatura

Lo que decia de las peanas. No se me dan bien...

Así que, de momento, dejaré el borde en rojo y, si encuentro arena fina,
haré la parte superior de un gris muy oscuro. A ver si mejora.

Próxima parada, lanceros elfos oscuros.

sábado, 21 de marzo de 2020

DLC día 8: Se avecina una tormenta

Y es que la aupair que teníamos con nosotros, para que hablara a los chicos en inglés y echar una mano con ellos de paso, ha vuelto a su país dada la situación. Puedo entenderlo perfectamente, si mi hija estuviera en otro país en época de pandemia, yo también querría que volviese, para que en el peor de los casos pueda estarse en familia para pasar la enfermedad. Así que de ahora en adelante, no voy a tener soporte logístico por las mañanas. Verás qué risas. Esperemos que no se alargue demasiado el tema...


Aparte de eso, poca cosa más. Sigo montando miniaturas para imprimar y poder comenzar a darle a los pinceles (ahora que lo pienso... espero que me quede imprimación blanca... ay, ay, ay). Ayer fue el turno de los... eh... los... Incursores Raudos, de los Stormcast Eternals (he tenido que buscarlo)

Evidentemente no son los míos. El dorado... no se yo...

Y aparte de eso, el segundo chasco del día. Me lié la manta a la cabeza y me puse con el programa de retoque fotográfico para hacer una prueba y ver si mis colegas se animaban a hacer una parida al HeroQuest, pero versión online. A pesar de lo bien que pintaba la prueba, pronto la conversación derivó (degeneró) hacia el Tabletop simulator y otras variantes similares de programas para jugar a juegos de mesa telemáticamente. Así que nada, no voy a matarme a trabajar para que luego la cosa la dejen ahí tirada.

Sigo pensando que a mi me hubiese molado mucho jugar así. Lástima de la
imagen de la puerta, no existe en versión "no esquemática" en el juego.

Y poca cosa más. No llegué a ponerme ninguna peli ayer. Tengo por ahí pendientes de ver Déjame Salir, Midsommar y por revisar La Ventana Indiscreta.

Mañana más (es decir, lo e hoy, que aun hay tiempo para que el tema friki mejore). Ala, ¿ya os habéis lavado las manos?



martes, 17 de marzo de 2020

DLC día 4: Pintamonas...

En realidad el día 4 fue ayer, pero lo dejé para esta mañana y al final me he liado y ya veis, hasta ahora... Es lo que tiene tener tantos sitios a los que ir y tantas cosas que hacer...  XD

No, la verdad es que ayer ya me puse las pilas con el trabajo que me quedaba pendiente y entre eso y que después estuve jugando con los chicos a hacer el tonto un buen rato, pues pasamos el día que da gusto. Nada de juegos de mesa ayer, solo ir a hacer ejercicio con los chicos. Escaleras arriba y escaleras abajo, los vecinos debieron pensar que ya nos habíamos vuelto locos.

Pero como yo no sería yo si no le dedicase ni 5 minutos de mi tiempo al día a hacer mis frikadas (otros dirían, distrayéndose con cada mosca que pasa), aproveché para volver a montar y pintar algunas miniaturas:

El Dread King en su trono, de Warhammer Quest: Catacombs of Terror

El elfo de HeroQuest, aun sin acabar. Detrás, dos elfos oscuros, con base

Por la noche, ya con toda la familia durmiendo, me conecté a Netflix y le dí una oportunidad a esa gran obra maestra que se supone que es El Irlandés, de Martin Scorsese. Tal vez por el cansancio, tal vez por el ritmo de la película o por la hora, pero me quedé frito en algún punto impreciso entre el 35 y el 50% de la película. A ver por dónde sigo ahora.

No se, me pareció buena, pero supongo que la parte genial debió ser en la que me quedé dormido. Veremos.






sábado, 23 de septiembre de 2017

Jugando con los peques: HeroQuest

Si, amigos... HeroQuest... el mito, ese gran juego. Ese fue el que saqué el otro día para jugar con los peques. Recién salidos del cole, el día no acompañaba mucho para ir a jugar y menos con los dos mayores algo tocados por los primeros virus del curso. 

Durante el curso tienen muy limitada la tele, así que tocó día de juego de mesa. Y me pareció que ya serían suficientemente mayores como para comenzar a jugar a un juego de miniaturas. Y este es perfecto para comenzar, así que pillé la caja mientras iba pensando en una mini-aventura que pudieran disfrutar. Y vaya si lo hicieron.

Si este es el mio, ya un poco ajado, pero es que 27 años no pasan en balde
Así que comenzamos la partida... ya con un incidente. Resulta que no estaban todas las miniaturas. Faltaban nada menos que los héroes, que los tengo en un baño de líquido de frenos (sí, no me he vuelto loco, va muy bien) para despintar el desastre que les hice cuando intentaba aprender a pintar miniaturas. Las fotos que veréis más abajo son una muestra de lo que un adolescente chapucero puede hacer con pintura Tamiya espesa como un puré. Avisados quedáis.

¿Sin héroes puede jugarse? (tiene coña que me pusiera a buscar héroes, llamandose el juego como se llama...) Pues sí, mi hijo mediano decidió escogerse un guerrero del caos como personaje (armadura tocha, hacha descomunal, pose chulesca, ¿quién no se lo escogería?) y para mi hija fui a buscar una miniatura que tenía de una bárbara con espada y escudo. Desplegué el tablero, les expliqué que las lineas blancas eran muros, puse las escaleras de entrada y ¡ala! a recuperar el cofre de oro que le han robado al rey.

La primera sala, solo un armario con rata y cráneo. Lo de siempre vamos.
Les hice pasar por varias habitaciones, dándole suspense al hecho de abrir una puerta... quién sabe que puede haber al otro lado...

Primer enemigo, un sucio esqueleto. Que pasa, porqué tienen que estar siempre como salidos del museo, ¿eh?
En la segunda habitación ya apareció el primer enemigo, un esqueleto. Mi hijo, emocionado por la posibilidad de estrenas su nueva hacha se lanza hacia el y lo destroza. Debo decir que hizo unas tiradas para alucinar, a diferencia de mi hija, que pobre, a duras penas consiguió sacar en los dados algo que no fuesen escudos para los ataques, y algo que no fueran cráneos para las defensas. No dio pié con bola...

La cosa se anima. Un par de goblins con malas pulgas porque les han interrumpido a media merienda.
A continuación comenzaron a encontrarse con goblins. Lo que más les gustó fue el gritito que hacía cuando morían, muy al estilo del Diablo I, que les hacía partirse de risa. El señor del hacha, hacheando sin problemas. Todo un crack. Después de recuperar fuerzas comiéndose lo que quedaba de la merienda de los goblins, decidieron seguir explorando, a ver que encontraban.

La sala central en este juego siempre guarda algo importante. Llegarás o no, pero siempre hay algo.
Después del pasillo con la trampa de foso de rigor, que para variar, el de la armadura pesada saltó como una ágil gacela y la muchacha sin armadura y fibrada de correr por la estepa helada... cayó de morros. Para hacerlo más realista, me había inventado una dificultad, al estilo de los juegos de rol. Con dos dados de 6 tenía que sacar un 8 para saltar el foso. Debo decir que me quedé alucinado cuando mi hija tiró los dados y cuando al momento yo fui a contarle los puntitos, ella sola ya dijera al instante "Nooo, un siete...". Vaya sorpresa, o en el cole tiran muchos dados o esta chica tiene muy buen ojo. Esto me lo apunto.

Llegaron a la sala principal, donde encontraron no solo el cofre del oro robado, sino al jefe de los malos, un orco (mi hijo: "Ala, que nombre más guay...") con tres de sus secuaces. Y a partir de aquí, al combate...

El guerrero del caos en su salsa. La Bárbará huyendo con un solo punto de vida... A ver aquella habitación...
El guerrero del caos (que ya se lanzaba al medio del meollo) decidió hacer caso de la "inspiración divina" y ir primero a por un goblin, que cayó con un indigno gritito para ir, ahora sí, a por el jefazo. Mientras, la brava bárbara había intentado ir a por los goblins restantes y recibió tal somanta de palos que también hizo caso de la inspiración que le llegó para retirarse del combate antes de que fuese demasiado tarde.

Aquí es donde podría haber puesto otra habitación con enemigos... pero pobrecita ya lo había pasado bastante mal, así que, mira tu por donde encontró una sala con un banco de alquimista, que se había dedicado a hacer una poción de vida. Qué casualidad más casual...

Y justo a tiempo, porque en el pasillo había otro goblin, que estaba de guardia.
El guerrero del caos se regodeó lo justo del jefazo, que había muerto al primer hachazo, para ir a continuación a por los goblins que perseguían a su hermana. Evidentemente cayeron como moscas, menuda fiera estuvo hecho con los dados.

Regresando a por el oro, un pequeño click suena al mover el cofre. Eso ha sonado como una... ¿trampa?
Cuando regresaron a la sala central, mis hijos tenían cara de pena. Se lo habían pasado en grande, metidos en la historia completamente. De hecho, mi hijo mediano, que decir que es inquieto seria decir poco, estuvo sin moverse de la silla toda la duración de la partida. Así que cuando vi que se les había hecho corto, decidí añadir una última sorpresa, al intentar mover el cofre, se activo un mecanismo que movió el trono, revelando al último monstruo de la tarde, la momia.

Que la carne momificada es azul es algo que sabe todo el mundo. Igual que las vendas impecables.
Esta vez me las organicé para que la momia aguantase todos los hachazos del guerrero (y eso que el tío seguía sacando cráneos a mansalva) para caer dramáticamente al primer éxito de la bárbara, consiguiendo ésta haber acabado con el peor monstruo de la partida y compensando en su orgullo una tarde de tiradas de dados malísimas.

Después de esto, llevar el cofre a la salida y llevarlo al rey, que les recompensó con 10 monedas de oro, que no tardaron en reclamar.

Quedamos en volver a jugar pronto, esta vez con el guerrero de la espada, dijo mi hijo, después de una sesión de 10 minutos sin despegar los ojos de la (magnífica) ilustración de la portada. Y con la bárbara pintada, a ver si así eliminamos el yúyu que tuvo con los dados.

Comentarios a la partida:
- La verdad, recordaba que con 13 años pintaba mejor...
- Los críos se lo pasaron en grande, pero mucho mejor de lo que me imaginaba. Este recurso habrá que usarlo más a menudo.
- Voy a tener que buscar más miniaturas femeninas. Mi hija pasó de no querer jugar a pasarlo en grande llevando a una fémina.
- He descrito una partida a un juego, a uno de mis imprescindibles, sin haber hablado de él antes. Queda pendiente el post para hablar de este juegazo, de donde vino y como caló tan fuerte en mi juegoteca. A ver si acabo de una vez con el de Mordheim y me pongo con este. Esta visto que no puedo emocionarme tanto con los post, porque se me alargan demasiado...