Mostrando entradas con la etiqueta Jugando a. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jugando a. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2020

Entrada invitada: Hoy jugamos a... ¡Si, Señor Oscuro! (by El Monstre Yacon)

Os presento una nueva entrada invitada del Monstre Yacon, sobre un juego que siempre lo he tenido en mi punto de mira por la temática cachondamente fantástica que ofrece y que, debo lamentar, no he podido probar aún. 

Me la envió hace mucho tiempo, y como él no tiene la culpa de que haya estado desconectado del mundo durante meses, la pongo antes de que se acabe este año de mierda. Mañana os explico un poco mejor. Así que os dejo con él. Sr. Yacon, mis disculpas.

 

Hoy jugamos a... ¡Si, Señor Oscuro!

Hoy hablaré de un juego de cartas en el que lo divertido no son las reglas, sino cómo se juega. Puede ser lo más penoso del mundo, o una locura en que todos gritan y se señalan entre ellos como locos.

Porque sí, existen los Señores Oscuros. Y son más malos que un dolor de muelas. Y además tienen muchos esbirros tan rastreros y serviles, que no dudarán en vender a sus propios camaradas. Juego que bien podría haberse jugado en estas épocas de monstruos y sustos. Pero bueno, realmente el juego no es ni de miedo ni de sustos. Uno de los jugadores encarna al Señor Oscuro, mientras que los demás serán los esbirros. El Señor Oscuro simplemente tiene que pedir algo a los esbirros. Algo que no hayan hecho. Y los esbirros tienen que irse pasando la culpa con excusas inventadas sobre la marcha, hasta que una de ellas no es del agrado del señor Oscuro, el cual lanza una Mirada Furibunda y lo despide.

En la partida de muestra el SO pide, mientras esboza una sonrisa que deja asomar los afilados colmillos que le caracterizan...

  • A ver, tú. ¿Dónde está la espada mágica de los Enanos de la Cantera Azul? Ya hace dos semanas que os la pedí y yo no veo ninguna espada por aquí".

El esbirro #1, con la cara desencajada por el pánico, sin saber dónde mirar, balbucea:

  • Bueno, su gran malignidad. La verdad es que fuimos a la Cantera Azul, como solicitaste, pero el Esbirro#2 dijo que sabía un atajo y nos hizo ir muy muy lejos. Seguro que quería la espada para él.

El Esbirro#2, viéndose acorralado, levanta la voz para hacerse oir sobre su camarada:

 

Y la cosa dura hasta que alguien duda, alguien se ríe, alguien mira mal al SO, o lo que sea. El SO manda.

Realmente las reglas son un poco más complejas, con cartas de pasar el marrón a otro, o cartas de delatar a un mentiroso. Pero yo uso las reglas simplificadas (por mi), en que sólo hay cartas de excusas (las que habéis visto aquí), y que hace que los más peques no tengan que pensar demasiado. La verdad es que se vuelven locos, y se inventan las burradas más absurdas. Aunque el juego, a mi parecer, va precisamente de eso. Los adultos necesitamos alguna ayudita para jugar a eso (léase estar en Fin de Año o similar), pero también se montan buenos jaleos.

Hay una buena variedad de cartas de excusa (80 en total), desde el simple Dragón, hasta los Zapatos de Moda. Y a ver qué excusa se te ocurre con Zapatos de Moda.

domingo, 11 de octubre de 2020

Entrada invitada: Hoy jugamos a... Pathfinder (by El Monstre Yacon)

Toma título largo, pero creo que está bastante bien resumido en esa frase. Hace tiempo ofrecí a algunos amigos de mi círculo más nerd si querían participar en el blog como entradas invitadas. La verdad es que la idea de la entrada invitada era para otro tema, pero el bueno del Monstre Yacon (también conocido como Anónimo en muchos comentarios de este blog, por motivos desconocidos de Blogger) me conoce de hace demasiado tiempo como para no hacerme caso y quedarse así de ancho, así que aprovechó la ocasión para redactar un artículo sobre uno de sus juegos fetiche. Y aquí está.Ose dejo con el Monstre Yacon y Pathfinder, el juego de cartas.

 

Hoy jugamos a Pathfinder: El auge del Señor de las Runas

Pathfinder es un juego de mesa de cartas, en el que los jugadores, lejos de competir entre ellos, se ven envueltos en una historia en la que juntos deben salir de ella. Aquí, o ganan todos o pierden todos. Aunque el término "ganar" puede ser distinto para cada uno, ya que no conseguir derrotar al villano puede sonar a perder, pero hay partidas en las que encontrar ese arma mágica que tanto necesitas, o incluso que tu personaje no muera ya es un logro. Sí, no morir es importante, ya que tu personaje se utiliza en toda la cadenas de misiones que nos propone el juego, derrotando a villanos, mientras se progresa en equipo y habilidades.

Personalmente me gusta mucho la idea de juego cooperativo, ya que de otra manera, para que uno gane necesariamente tienen que perder los demás. Y eso es uno contento vs muchos no tan contentos. Cierto  que siempre está la tentación de hacer trampas al solitario, pero eso ya es cosa de cada uno. En resumen, es un juego que emula una partida de rol, con diferentes personajes y profesiones, en la que estás entretenido entre hora y media y dos horas. Realmente se trata de un juego cooperativo porque se pueden jugar tus propias cartas para ayudar en el turno de otro, en vez de cada uno ir a lo suyo.

La caja está bien presentada, preparada para organizar las cartas por tipos (monstruos, armas, hechizos...) y con espacio para las expansiones de misiones o personajes que pueden irse comprando a parte.

La partida se prepara disponiendo unas localizaciones, en las que se esconden monstruos, objetos, y por supuesto el villano a derrotar. En nuestro caso, Harsk (explorador) y Ezren (mago) se dirigen a Punta Arena para acabar con los saqueos que los Sczarni, capitaneados por Jubrayl Vhiski, están llevando a cabo desde hace tiempo. (nota: los soportes delas localizaciones y los pies de los héroes no vienen con el juego, están hechos a parte).

 

Caja de juego y partida preparada


El desarrollo de la partida consiste en ir explorando las localizaciones hasta encontrar al villano y derrotarlo. En el transcurso de de la exploración podemos encontrar aliados que nos ayudarán de manera puntual, objetos, monstruos o esbirros (los ayudantes del villano). Cada una de las cartas precisa del uso de alguna habilidad para adquirirla (para cartas beneficiosas) o de habilidades de combate o de destreza para derrotarlas (en caso de adversidades).

Ezren localiza a uno de los esbirros, y 

lo derrota con su Toque Relámpago

 

Las partidas están fijadas a una cantidad de turnos determinada, al finalizar los cuales, los personajes que sigan vivos pueden luchar otro día. Si se ha conseguido completar la misión antes de que pasen todos ellos, se ha vencido y se podrá reclamar la recompensa de esa misión, además de poder pasar a la siguiente. Un delicado equilibrio entre ir a por todas o asegurarse la subsistencia, siendo buena idea una retirada a tiempo. En nuestra partida de prueba, aunque nuestros héroes consiguieron la información para saber que el villano Jubrayl se encontraba en las proximidades de la granja, no pudieron dar con él a tiempo antes de que escapase, con lo que los saqueos a Punta Arena van a seguir una temporada.

Final de partida. Al menos se derrotó a uno de los bandidos
 

Personalmente, el juego me parece algo complejo, pero es que a mi me gustan así. Lo malo es que las instrucciones no son claras, y para aprender a jugar finalmente tuve que echar mano de YouTube. También es necesaria una colección de dados variados, que tampoco vienen en la caja.


martes, 1 de agosto de 2017

Estoy jugando a: Sim City Buid-it (Android)

Los videojuegos en el móvil hace tiempo que dejaron de ser juegos simplones como el Snake de los Nokia, el equivalente a lo que en su momento fue el Pong en los primeros ordenadores personales, o el siempre socorrido buscaminas en el Windows. Poco a poco, conforme los terminales se han ido haciendo más potentes los videojuegos de Android han crecido en características de forma exponencial. Ahora, muchos no tienen nada que envidiar a videojuegos que hace no mucho jugábamos en el ordenador.

Lo que parece lastrar un poco estos videojuegos es la manía que tienen las casas a ponerlos de pago, sin que se note. No tengo nada en contra de los videojuegos de pago, durante mi vida me he comprado unos cuando, algunos incluso cuando ya me los sabía de memoria de cabo a rabo, pero es que lo que me molesta es que los publiciten como gratuitos, pero que luego siempre falte algo. Por ejemplo, típico juego de fantasía medieval que al acabar toda la primera fase, si tienes suerte te cae un medallón, pero que para acceder al siguiente nivel necesitas cien medallones. Anda. Y eso sin contar que la primera vez que te acabas el nivel has gastado la mitad de tus escasas pociones de vida. A eso me refiero, ocultan que quieren que pagues. Ni siquiera es una demo, es un juego con trampa. Y por ahí no paso.


Por eso, es por lo que me encanta encontrarme con alguna sorpresa de vez en cuando como el Sim City Buid-it, de Electronic Arts, un perro viejo en el mundo de los videojuegos, que parece que ha tenido a alguien con sentido común (y porqué no decirlo, visión de negocio) para hacer un videjuego gratuito donde puedes tenerlo todo sin necesidad de pagar. Por lo menos a los que el juego en sí nos da igual, no es más que un entretenimiento para los ratos muertos, como podría ser otro cualquiera. En cambio, si resulta que te aficionas mucho o por lo que sea es el juego de tu vida, puedes pagar y irás más rápido y tendrás una ciudad más bonita. Y esto me parece genial, un juego para dos tipos de jugadores. Todos contentos.

A lo que íbamos, el juego. De hecho, es una adaptación a Android (como muchas otras) de un videojuego clásico de PC, adaptando los mandos a una pantalla táctil. Hace muchos años con este juego me lo pasaba pipa en mi viejo 386, construyendo ciudades para comenzar a desencadenar catástrofes cuando luego me empezaba a cansar. Y recuerdo que como era en inglés, me ayudaba a ganar léxico específico, que luego en los exámenes del instituto iba pero que muy bien.


Esta nueva versión está en 3D real y bastante simplificado (por ejemplo, no hay que construir la canalización de aguas, desagües o lineas eléctricas, se montan solas; o no hay que sufrir mucho por la popularidad, etc.) pero mantiene la jugabilidad del juego original. Eso sí, cambiando el presupuesto puro y duro por diferentes tipos de materiales que usarás para construir. Comienzas con los típicos, madera, metal, etc. y acabaremos usando enanos de jardín, batidos de frutas, cortacespedes y trajes-corbata. Si, suena raro mejorar un edificio con una hamburguesa, dos gatitos chinos de los que mueven la pata y un reloj de pulsera, pero mira, supongo que serán cosas de la aleatoriedad. También se hace raro poder mover un edificio recién construido de una parte a otra de la ciudad, pero ya os he dicho que simplificado, ¿no? Pues eso.


A partir de ahí, pues ir construyendo edificios, sin olvidar que no pueden estar muy lejos de un centro sanitario o sus inquilinos están molestos y pagarán menos impuestos (y se lo permiten ¿no? esto si que estaría bien en la realidad...) y al final acabarán por irse. Lo mismo con la cobertura de los bombero para evitar que los incendios arrasen los edificios. O la policía. También tienes que proporcionar servicios como la electricidad o el agua, proporcional a la población que tengas, así como equipamientos de ocio, escuelas, zonas de playa y montaña, el puerto, aeropuerto, etc. Cuanto mejor lo hagas, más población, que pagará más impuestos. Igual que siempre está la opción de llevar la ciudad a un entorno parisino, londinense o japonés y también hay desastres que puedes provocar, esta vez, mediante un científico loco. Y como novedades, el club de alcaldes, las competiciones y los logros. Completísimo.


Pero lo mejor de este juego es, como ya he dicho,  que puede hacerse todo incluso si no quieres pagar por el juego. Eso no significa que EA no gane dinero, una cosa es que seas majo y otra que seas tonto. Hay un diálogo de publicidad, que de otorga un objeto al azar entre tres (cuando dos sabes cuáles son y el tercero es sorpresa) a cambio de ver un pequeño anuncio de unos 30 segundos. Y lo puedas hacer tantas veces como quieras, con lo que puedes conseguir de todo. Además, hay una subasta (con máximo moderado, nada de putadas como la antigua subasta de Diablo III) con lo que va saliendo lo que otros jugadores ponen a la venta. Y claro, está el método tradicional. Si necesitas un batido de frutas vas a la tienda en cuestión y aportas una sandía y una unidad de vegetales. Para la sandia hace falta un árbol joven (una pala y semillas) y semillas (en la fábrica). Y la pala, pues metal y madera, ambos en las fábricas (de donde se sacan los objetos básicos), y se construye en la ferretería. De ahí la popularidad de la subasta. Por cierto, construir un objeto tarda un tiempo determinado, que va en función del nivel del objeto. Pero puedes comprar aceleradores, en su tienda trinco-trinco, o que te salgan del anuncio. O del cofre sorpresa que te dan al conectarte a diario. Todo se consigue, de una forma o de otra. Otros objetos, por ejemplo los que se usan para ampliar el terreno salen de pulsar en los diálogos (bocadillos, como en los tebeos) que salen de los edificios. Una manera curiosa de representar que el alcalde puede ampliar su ciudad por "escuchar" a sus votantes.



En resumidas cuentas, si te gustaba el juego original de PC, tienes sitio en el móvil y de vez en cuando tienes un rato muerto en una sala de espera, esperando a tu pareja o donde sea, pues es muy buena opción. 10 minutos al día dan para mucho y es divertido a la par que (más o menos, siendo generoso) realista de lo que podría ser planificar una ciudad. Recomendado. (Eh, y si no como todos los de Android, cuando te cansas fuera y a probar otro...)