Lo se, lo se. Decir que llego tardísimo es quedarse corto, llego casi dos meses tarde a la conclusión de la serie de 3 posts de halloween... y casi son ya navidades. Mis disculpas. En todo caso, no podía dejar el blog ahí con un "2 de 3" tan escandaloso (la prueba del delito). Así que haré el último post disimulando, así como si nada, a ver si mi horda (¡Horda!) de seguidores no se dan cuenta...
Pues al tajo, tres comics de terror recomendados para Halloween (y tres que aun no he leído, pero que no tengo dudas que me gustarán). Halloween (y Todos los Santos, por extensión) ha pasado prácticamente de ser fiestas familiares/de entorno próximo a ser 100% audiovisuales en pocos años. La presencia del cine y la televisión ha tenido un peso indiscutible que ha arrastrado la celebración hacia su ámbito. Aún así, otros medios clásicos para el género fantástico y de terror, como la literatura no ha dejado de estar ahí, por minoritario que sea ahora. Y los cómics, como parte de esa literatura que son, tienenmuy buenos ejemplos de lo que pueden ofrecer.
Vamos allá:
LEÍDOS Y RECOMENDADADÍSIMOS:
1) La Cosa del Pantano, de Alan Moore (DC Comics)
Todos en pié, esto no es un cómic cualquiera. Es el cómic con el que descubrí al maestro Alan Moore, genio indiscutible de la historieta, magoy artista visual. El Sr. Moore cogíó las historias de un personaje tétrico pero desconocido de DC y lo convirtió en un icono del terror. No la criatura en sí, sino el entorno en el que se mueve. Especialmente recomendada la saga de American Gothic.
2) Tales from the Crypt / The Vault of Horror/ The Haunt of Fear (EC Comics)
Una de las primeras grandes víctimas de la caza de brujas del sanador McCarthy que llevó a la creación del Comics Code. Estas tres colecciones son recopilaciones de miles de historias clásicas, junto con muchas otras de nueva creación, que tratan el género del terror conun toque de humor negro e incluso una moralina conmucho karma. Hay montones de recopilaciones por el mercado.
3) 30 días de noche (IDW Publishing)
Nada mejor para los vampiros y sus hábitos alimenticios que salir de caza por la noche. Eso, sin embargo tiene sus inconvenientes, comenzando por el evidente problema de la salida del sol a las pocas horas. Eso sino te encuentras e localidades demasiado al norte geográfico, donde según la épocadel año pueden pasar días hasta que salga de nuevo el sol. Toda una pesadilla para los pobres humanos que se encuentren en semejante percal. Muy recomendable, en especial los dibujos de pesadilla de Ben Templesmith.
AUN NO LEÍDOS, PERO PRONTO (PORQUE SE OYEN MARAVILLAS DE ELLOS):
1) From Hell, de Alan Moore (Eddie Campbell Comics)
Escrito y dibujado a lo largo de 10 años, esta obra de (de nuevo) el maestro Alan Moore es una radiografía en blanco y negro de la época, la sociedad e, inevitablemente también, los crímenes del famoso asesino conocido como Jack el Destripador. Todo desde la investigación del detective designado al caso. Es posible que os suene de la adaptación al cine protagonizada por Johnny Depp.
2) Hellblazer, varios guionistas (DC Comics)
Siguiendo la estela del famoso secundario creadopor Alan Moore en La Cosa del Pantano, John Constantine, esta serie ha sido coronada como uno de los máximos hitos del cómic de terror. Hay nombres muy famosos y de fama merecida entre sus guionistas, lo que permite preveer buenas historias y muchos temblores.
3) Los Muertos Vivientes, de Robert Kirkman (Image Comics)
¡No, no os durmáis! Nada que ver con el tostón interminable de la serie de TV, por lo que me han explicado. He leído muy pocos números personalmente, pero puedo decir que estoy muy interesado al respecto. La história de los supervivientes de una invasión zombie, pero que como bien indica el autor, siempre odió como las películas de zombies se acababan, como si todo quedase ahí, cerrado. Aquí prometen ver sufrir día a día a los supervivientes, aferrándose como puedan a una vida cada día más difícil.
Si os animais a leer alguno y compartir vuestra opinión, por aquí andaré. Dejadme un mensaje en los comentarios.
El tiempo va pasando y yo sigo sin actualizar el blog tan a menudo como quisiera. Eso es algo que tengo intención de cambiar pero que de momento parece que se me resiste. Tengo a medias un par de artículos pendientes que creo que serán chulos, pero de momento toca hablar del último libro que he leído: Matadero cinco.
Éste es un libro raro, de esos que vuelves a leer las primeras páginas después de haberlo acabado. Porque cuando te pilla con el pié cambiado (y así es, si es que no te han destripado el argumento) el inicio es muy extraño, tiene poco que ver (o eso parece) con el transcurso de la historia.
Todo el argumento gira alrededor del trístemente famoso bombardeo de Dresde en la segunda guerra mundial, por parte de la RAF británica. Pero, sin entrar en detalles demasiado específicos, el argumento gira alrededor de las consecuencias que tuvo para los soldados más jóvenes que llegaron al conflicto prácticamente cuando ya éste finalizaba.
Eso es lo que te venden en la introducción al libro, el primer capítulo, por así decirlo. De ahí, a la sorpresa y el momento de maravillarte de haber descubierto por casualidad esta joya.
Llego un poco tarde, pero no querría faltar a mi cita de Halloween de todos los años. Y menos aun este, porqué el Halloween del 2020 es aún más terrible de lo que debería, con el puto v...
Me cago en mi vida...
Ahora ya en serio, buen juego ese (el juego base, esa expansión no la he jugado), sobretodo si quereis tranquilizar a los niños en plena pandemia mundial, para que sepan lo que es un virus. Me consta que se está usando mucho este año.
Todos los años acabo justificandome sobre porqué hago un especial de Halloween si yo no soporto la festividad impuesta y tal y tal. Leed los post de otros años, no me voy a repetir ya más. Además, sabes que es una batalla perdida cuando incluso en el colegio de los niños celebran una fiesta de Halloween (el dia después de la fiesta de la Castanyada, por lo menos no intentan hacer un mix chungo estilo Castaween o Hallonyada).
En fin, a lo que iba. Hoy, especial libros de terror. De hecho, aun podría decirlo mejor. Hoy libros de terror que han sido especiales para mí. Mis primeros libros de terror. Así que si teneis vástagos que comienzan a rondar las librerias con cara de curiosidad (cultivad eso) o si sois vosotros mismos los que quereis saber que obras me convirtieron en el tarado que soy hoy, apuntad, apuntad...
Fantasmas, de Dean R. Koonz (Círculo de lectores)
Era yo un tierno zagal de 12 años cuando un compañero de clase (si no me equivoco, debería ser en octavo de EGB) me dijo que en su casa tenian un libro de miedo. No recuerdo cómo llegó la conversación hasta ese punto, pero al dia siguiente me lo trajo y me lo dejó y recuerdo devorarlo con ánsia viva. Hace poco lo pude comprar de segunda mano, después de haberlo tenido olvidado, enterrado en mi memoria y que una casualidad en las redes sociales me lo recordara. Aun lo tengo pendiente de releer, pero me imagino que no me causará la misma impresión que en su momento: un policia y su acompañante investigando un pueblo que parece haber quedado abandonado de un dia para otro. O eso es lo que recuerdo. El caso es que me gustó y mucho y por eso se merece esta mención. A mencionar también la tipografía de la portada, que me llamó tanto la atención que fue lo que precisamente me hizo reconocerlo, casi 30 años después. Ah, y ya puestos, alguien tendrá que explicarme algún día porqué se titula así...
Carrie / El Umbral de la Noche, de Stephen King (Círculo de lectores)
Me temo que no sabré decir si este título fue el primero o si lo fue el anterior, pero juraría que ambos llegaron a mí el mismo año. En este caso, en casa de mis abuelos, en el pueblo de mi madre. Pueblo pequeño en la España muy interior, donde un chico tímido no tenía ni un amigo ni ganas de salir a no encontrarlos. Pero la casa familiar vieja con buhardilla ("las cámaras" se llaman allí) y habitaciones cerradas era fabulosa para encontrar tesoros ocultos. Y en una librería, encontré este tomo, que en su momento creí que era un solo título, cuando en realidad eran dos en el mismo volumen. Aun tardaría años en leerme Carrie, porque el inicio con ese estilo de recortes de noticias se me antojaba extraño. En cambio, la colección de cuentos de terror, cada uno más fantástico que el anterior, se adueñó de mi cordura desde el minuto 0, como si hubiese encontrado un ejemplar del Necronomicón. Todas y cada una de esas historias son maravillosas, desde las que comenzaban de la forma más simple y cotidiana, hasta las más rebuscadas y bizarras, como en el que al protagonista parecen crecerle pústulas alienígenas. Y sigo sin ser capaz de beber de una lata sin pensar en el protagonista de cierto cuento. Papá Nurgle estaría feliz...
Colección Horror, de varios autores (Martínez Roca)
Del blog "Lepra"
Los únicos cuatro tomos de los que dispongo de esta colección (de 7) tan genial, los tengo guardados bajo tan buen recaudo que a hora mismo debo admitir que no se donde los tango. Lo que me entristece sobremanera, la verdad. Llegaron a mí gracias a las peregrinaciones anuales que mi círculo de amigos (todos ellos mayores que yo y con un poder adquisitivo digamos que existente) realizaban al templo del frikismo de aquella época, la libraria Gigamesh de Barcelona. Que no solo era famosa por tenerlo TODO en tema de libros y comics, tanto nacionales como internacionales, libros raros, descatalogados, etc. sino que además, solía tener una parte de la libraría destinada a los saldos, libros que por el motivo (extraño) que fuese, no se vendían y tenían que dejar sitio en el almacén. De esa sección me llegaron auténticas maravillas, muchas de la editorial Martínez Roca, por cuatro duros. Y estos cuatro primeros tomos fueron un buen ejemplo. Colecciones de cuentos de una gran variedad de autores, cuentos seleccionados por autores de renombre como el mismo Stephen King, Peter Straub, Ramsey Campbell, etc. Cuantos de terror de todo tipo, sin censuras ni medias tintas a mostrar escenas de sexo, de crueldad extrema o incluso terror más fantasioso o onírico. No había límite en lo que te podías encontrar aquí dentro, y eso era algo que me fascinaba.
Bien, hasta aquí llego hoy. Evidentemente hubieron muchos más libros, seguro que alguno me dejo que me causó una gran impresión (por bueno, quiero decir) pero que no recuerdo. Pero creo que estos que he indicado antes son los que marcaron mi rumbo. Veremos hacia dónde lleva...
(de momento, hasta mañana y el especial II, en el que os enseñará en qué he estado dedicando el dia de hoy como un obseso y porqué he estado a punto de que mis hijos me desprecien y me repudien)
Este día habrá que señalarlo en los libros de... quiero decir en este humilde blog como una fecha señalada a festejar. Ayer hicimos saltar todos los límites del frikómetro de casa. Vereis, vereis...
Primero de todo, por la mañana trabajamos todos, los chicos con sus deberes (ayudados por la Sra. Lantern) y un servidor organizando cosas para el instituto. Hasta ahí, lo normal.
Después de comer los peques pidieron ver un rato la tele y como habían trabajado bien por la mañana (y también porque los padres necesitamos/merecemos un rato de descanso de la jauría infantil, dicho sea con todo el cariño del mundo) pues aceptamos. Y me saqué de la manga, es decir, del Disney+ en este caso una película que recordaba haber visto a su edad y que me gustó mucho, Un Gato del F.B.I. (That Darn Cat), nada más y nada menos que de 1965.
Cuando yo la ví, con 6 o 7 años, me reí mucho con ella, pero debo decir que de eso ya hace muuucho. Ahora, cuando la puse y vi el aspecto que tiene, me temí que no llegaríamos lejos con ella. Pero no, la vieron y se lo pasaron muy bien, salvando las escenas en la que los secuestradores amenazan a la pobre dama en apuros. Aparte de eso, es una comedia de enredos con un gato nada dócil como eje del argumento, disparatado, como en las comedias infantiles de la época. Aunque se nota que no se trataba a los niños como ahora.
Acabada la película, tocaba cambio de actividad, nada de pantallas. Así que hubo un cisma. Cuando yo propuse sacar unos juegos de mesa la Sra. Lantern y la calabacilla decicieron que preferían irse a hacer galletas. El calabacillo mayor aulló de emoción y dijo que sí, que sí, que juegos de mesa, faltaría más. El tercer calabacillo, dormía como un bendito en el sofá.
Así que saqué dos juegos, los dos por estrenar, aunque no igual de nuevos, precisamente.
Superhéroes de FaberJuegos, debe ser el juego más antiguo que tengo. Y no era mio, lo compré por eBay pensando que sería otra cosa, no me preguntéis porqué. El caso es que el peque quería un juego de superhéroes...
Simple como el mecanismo de un botijo, me dejó un poco decepcionado porque esperaba un mínimo de... no se, de algo. Supongo que cuando salió el juego (igual debe ser incluso más antiguo que el Imperio Cobra) cumplía para el público infantil, y el caso es que a mi hijo le encantó y se lo pasó en grande con él, pero para el sector adulto, es un horror sin sentido. Solo con decir que de las tres competiciones (?) que hay que hacer, la primera hagas lo que hagas con las tiradas de dados siempre acabas obteniendo de resultado en mismo número de fichas (???). A partir de ahí, pues ir luchando contra otros superhéroes, comparando nivel de fuerza + superhéroe invitado contra tirada de dado y nivel de fuerza. Lo mejor, las ilustraciones clásicas y ese aspecto ochentero añejo. Lo peor, todo lo demás. Y que me tocará repetir, fijo.
Después, ya tocó algo más nuevo. No mucho más difícil, pero sí con mucha más chicha: Drako.
La base argumental del juego es sencilla. Tres enanos han conseguido atrapar a un dragón en un valle y quieren cazarlo. Evidentemente el dragón es muy suyo y se niega a darse por vencido. Los enanos tienen una habilidad cada uno, disparar con ballesta, furia berserker o lanzar una red. Y un numero de puntos de vida cada uno. El dragón por su parte, puede moverse, morder (ataque básico), escupir fuego en línea recta (pillando a todo el que está en ella) y volar a cualquier punto de tablero. Pero, una vez agotados los puntos de vida de su "armadura" de escamas, los enanos elegirán donde atacar, con lo que pueden anular estas habilidades.
Ganan los enanos si matan al dragón y gana el dragón si los mata o si a los enanos se les acaba su mazo de cartas. Un juego simpático, un gato y ratón temático con buenas opciones, muy sencillo para jugar con peques ideal y entre adultos interesante si quieres jugarlo en modo competitividad salvaje.
Por cierto, en la primera partida ganó el dragón porque se le agotaron las cartas al único enano que logró sobrevivir. Pero no creo que sea un buen ejemplo, porque el calabacillo, ilusionado por el dragón, quiso no atacarle en algún turno.
Y justo cuando acabamos, llegan las cocineras del reino con... ¡ataque friki stealth! los pastelillos de limón preferidos de Sansa, el personaje de Juego de Tronos. Y no, no me lo invento, porque la receta está sacada del recetario oficial de la saga. ¡Toma ya!
Al parecer la autoras del libro, ambas cocineras, se presentaron ante el bueno de George R. R. Martin en una firma de libros con una cesta de comida que improvisaron a partir de las descripciones de los libros. Y claro, George encantado, con lo que pronto el libro se hizo realidad. Y es una de esas cosas por las que las ofertas flash de amazon están muy bien si las pillas a tiempo...
Estaban de muerte. Incluso más, la masa, antes de cocinarla.
Y es que mis buenos propósitos de un post diario se están yendo al garete, lenta pero inexorablemente... aun así, vamos a intentarlo.
Antesdeayer (doh!) comencé un libro nuevo. Ya sé que enseñé un montón recién (re)encontrados que quería leerme, pero este pasó rápido al nº1 de mi lista:
Dentro del contexto pseudohistòrico de Warhammer 40.000 (o, como le gusta llamarlo a la gente, el lore) todo comienza con la herejía del primarca Horus, el favorito del emperador. Pues bien, esta novela narra cómo se reencontraron y es la primera de una trilogía que narra los inicios de esa supuesta herejía (el 40k, soy del caos hasta la médula) que marca el inicio de la guerra interminable del futuro.
Y poco más que eso, alguna miniatura más retocada la pintura... y procurando no pillar el virus de marras, claro. Porque...
Así que voy a dormir. Escribo esto desde el móvil.
Ya tengo una Death Knight nivel 80 en el WoW. Y me he acabado El Hundimiento. Todo esto de ayer. Quería escribir también lo de hoy, pero el cambio de hora y el sueño acumulado han podido más, así que hasta mañana.
Y sin fotos. Igual mañana edito. O no.
EDITO:
Cosas a tener en cuenta cuando me duele la cabeza:
1- No se contar bien. Era dia 16 y no 17. Corregido.
2- Me vuelvo medio lelo con el inglés, evidentemente Death Knight sería un Caballero de la Muerte.
3- Sí, sin fotos. Probaremos. Igual no se rompe internet...
Ya llevo dos semanas y un día de confinamiento. Y yo, que no tengo perro, pues no he salido más que un par de veces muy puntuales a comprar. Así que ya empiezo a cansarme un poco.
De ahí que lo de leer en la terraza (suerte que escogimos un piso con terraza, le hemos dado más uso estos días que en todo el tiempo que llevamos viviendo aquí) ya se haya vuelto una necesidad. Y quien dice leer, dice lo que sea, pero ya puestos, aprovecho y leo algo.
Y es que yo siempre he sido muy lector, aunque los últimos años había frenado el ritmo. Justo este año en el instituto con el plan lector he vuelto a aficionarme. Y aunque esos 15 minutos tengo que estar domando fieras más que leyendo, poco a poco se nota.
Ayer me puse a rebuscar entre mis libros. Tengo a punto de acabar "El Hundimiento" de Joachim Fest, justo el que leía en el instituto antes del virus de marras. Además, creo que me queda casi nada por acabar "Sangre y Fuego" de George R. R. Martin. Que será un horror acabar, porque hace tanto que lo comencé que ahora a saber quien es cada personaje. Y mira que hay pocos.
Y en una pila cubierta de papeles, he encontrado cosas interesantes...
Dos manuales de rol que sacaría de la estantería para echar una ojeada y se quedaron fuera de sitio, el manual de un juego de escaramuzas de Warhammer 40.000, Kill Team, y una guía de un juego que me se de memoria, pero que aun así me hace gracia ojear.
Y ahora que lo pienso, pues igual me lo vuelvo a instalar.
Respecto a miniaturas, mi pila de minis para acabar, la pila de minis por comenzar y la de minis por imprimar siguen creciendo a buen ritmo. Como está mandado.
No, no me he ido. Sigo por aquí, aunque aun no haya podido llegar a quitarme de encima esa bola de trabajo que me persigue desde hace un tiempo, parece que ya va disminuyendo de forma significativa. Además, esas opos a las que me he obligado a ir ya están en marcha y no creo que tarden demasiado en darse cuenta que a duras penas puedo hacer algo más que intentar aprender todo lo que se pueda del proceso. Algún día me dará mucha rabia pensar en ellas pero ahora para mi, que soy nuevo novísimo en esto de la docencia, es otro nivel. Pero yo, por si acaso, disimulo...
El tribunal, el día que defienda mi programación
Así que ya veis, ya queda poco para que pueda volver a respirar como antes. Por suerte, el veranito se acerca y este año voy a poder disfrutarlo y recuperar fuerzas (es decir, el tiempo que me quede de prepararme las asignaturas de la carrera que me he dejado para septiembre...).
Así que una de las primeras cosas que me gustaría hacer para inaugurar la temporada de "¡Tzeentch mío, pero si vuelvo a tener tiempo libre!" es hacer una pequeña lista de cosas que hace tiempo que quiero hacer y no encontraba el momento. Intentaré ser lo más realista posible, porque siempre que hago listas de éstas al final me las como con patatas, pero aun así hay que intentarlo. Solo pondré las frikadas en la lista. Lo de hacer ejercicio para dejar de parecer un luchador de sumo o hacer de manazas manitas por casa se sobreentiende. Así que ale, al turrón:
1) CINE, CINE, CINEEE...
Pues eso, que todas las pelis que me hubiese gustado ver y no he podido voy a intentar verlas este verano. No se si todas, pero una parte importante. Especialmente me gustaría ver películas que no he visto aún y que se que debo ver, como si fueran asignaturas pendientes. Dejo una breve lista de las que se me ocurren, ya me iréis indicando si sabéis de alguna otra que deba ver.
Históricas: Todos los hombres del presidente, JFK, Banderas de nuestros padres, Cartas desde Iwo-Jima, Murieron con las botas puestas.
Ciencia Ficción: Memento, Avatar, Pitch Black, Johnny Mnemonic.
Acción: John Wick 2 y 3, Dredd, Hard Boiled.
Super Héroes: Ant Man y la Avispa, Wonder Woman, Aquaman.
Comedias: Ha vuelto, Lo que hacemos en las sombras, Resacón en Las Vegas.
Fantasía: Legend, La forma del agua, Un yanky en la corte del rey Arturo.
No está mal, un buen montón, pero me lo tomaré con calma. Intentaré dejar las series un poco de lado esta vez.
2) JUEGOS DE MESA
Esta va a ser complicada, porque no solo dependo de mi mismo, sino que necesito a otros jugadores, pero confio en ir encontrando voluntarios. Así que hago dos grupos:
Con los peques: Seguir jugando a los que hemos probado e introducir juegos de "programación de acciones" como Robo Rally o X-Wing.
De Shut up and sit down. Geniales reseñas. En el idioma de la "pérfida Albión", eso sí...
Con los amiguetes: Dar la tabarra hasta que consiga ir quedando con ellos a jugar a cosas. Por mi parte, reducir la lista de juegos que aun no me he estudiado las reglas adecuadamente, comenzando por StarCraft. Añadiría Caos en el viejo mundo y Battle Lore. En especial estos tres, porque hace tiempo que los tengo y ya comienza a tocar...
De BBG. Aunque no juegue en la puta vida, esto es alucinante...
3) PINTAR COSAS
(que, seguramente, será además de las paredes de casa) Pues por lo menos me gustaría conseguir dejar pintado el Warhammer Quest para poder jugar en condiciones con los enanos. Pero no me importaría poder añadir alguna figura más grande, como la Sierpe orca o ese Nagash que tengo por ahí muerto y abandonado...
4) LEER
A ver, entendedme. He leído muchísimo este año, tal vez incluso demasiado. Ahora mismo me refiero a leer por placer de hacerlo. Así que rebuscaré un poco entre los libros que no tengo en cajas (mi friki-habitación se va moviendo, en función de las necesidades de la familia, por lo que cada día soy más nómada) a escoger lo mejor que pueda pillar.
Así a bote pronto, se me ocurre:
- Auge y caída del tercer Reich, de William L. Shirer
- El Hundimiento, de Joachim Fest
- El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien
Dos que van muy ligados entre ellos y a los que les tengo ganas. Y el tercero, porque hace demasiado que no lo releo, y me gustaría refrescar la versión original (no la de las películas) antes de ponerme con el Silmarilion.
Y aun tengo por leer el libro que me envió un amigo, pendiente de hace demasiado ya...
EN RESUMEN:
Si, eh, tiene pinta de que me he vuelto a animar y sale demasiada faena. No lo dudo. Pero prefiero pasarme y tener esperanzas de pasarmelo bien a quedarme corto pensando que no podré hacer nada. Pero yo creo que sí... este verano promete. Sí...
En la entrada anterior comentaba cómo me gusta encontrarme supuestas casualidades que no lo son tanto, sino en realidad "grados de relación", como en el caso de la canción de los Maiden de la que se inspiraron en el poema que estudié el último cuatrimestre, un poema que para mi era desconocido, aunque me sonó mucho...
De animalesmascotas.com (no se yo si como mascota...)
Pues bien, suma y sigue. El caso es que el ave que aparece en el poema, el albatros, o Diomeda epomophora, no suele ser un animal del que uno suela oír hablar a menudo. Y sin embargo... de nuevo, ese tilín de algo que encajaba dentro de mi cabeza, en ese apartado caótico de los recuerdos. Y de nuevo, efectivamente, no era casualidad. Damas y caballeros, ¿recuerdan uds. el albatros colgando del cuello del anciano marinero? pues ahí va la versión de los (muy muy muy) geniales Monty Python:
Es posible que este fuese el único sketch que haya visto de este grupo de cómicos durante mi infancia y, mira tu por donde, tenía que ser precisamente otro (peculiar) homenaje al poema de Coleridge.
Lo que son las cosas a veces...
Y como no puedo resistirme... ¡Bonus video! Uno que descubrí ya de mayorcito, pero que no puedo evitar añadirlo a la entrada de hoy. A los que no os guste el humor británico no os lo recomiendo. Pero si os gusta, lo encontrareis hilarante. Prepararos para llorar de la risa:
Hay una ley no escrita que todos los estudiantes han tenido que aprender, generalmente por las malas, que dice que si no tienes más remedio que distraerte un rato de lo que estudias, por lo menos que sea con algo relacionado con lo que estudias. Es una manera de no perder el tiempo... del todo.
¿Os acordais cuando hace algún tiempo me encontré con una curiosa casualidad cuando me leía La Tempestad de Shakespeare? Ésta casualidad, concretamente. Pues me ha vuelto a pasar. Y he de decir que me encanta. No el que me suene algo y no sepa de qué (eso me jode mucho), sino las casualidades curiosas, que luego resultan que no lo son tanto.
Más que me suene, suele ser una sensación de Dejà vu, que dicen los franceses(literalmente, ya visto; pronúnciese /deyá fí/, no se os ocurra hacerlo a la castellana porque suena a aspirante a gafapasta que da alergia...) y que luego los (perdón, ahora las) hermanos (-as) Wachowsky adeptaron a la mitología de Matrix. Es la sensación de haber vivido ya algo con anterioridad.
Así pues, os explico. Me encuentro repasando poemas que ya tendría que haber leído antes para un examen que está demasiado cerca (genio y figura hasta la sepultura, en fin...) y me encuentro con un poema (que resulta ser famosísimo) de Samuel Taylor Coleridge, un clásico de la poesía romántica inglesa de finales del siglo XVIII. Me lo leo y no solo me encanta, sino que además me recuerda mucho a algo. Menos mal que cuando me pasa esto tengo la suerte o la habilidad de encontrarlo rápido, sino me veo esa noche en vela dándole vueltas al coco a ver qué rayos es eso. Obsesivo que es uno a veces.
Lo mejor que puedo hacer es no explicar NADA del poema y recomendar su lectura. De verdad, es una pasada. Y si os gusta la literatura fantástica / gótica como a mí, os va a encantar. Palabrita.
Así pues, aprovechando que es de dominio público lo copio a continuación (y así de paso le doy algo de calidad a este blog tan friki, que ya empezaba a ser hora). Si alguien tiene problemas con el inglés en versión poética, podéis encontrar una traducciones castellanas bastante majas por la web sin ningún problema. Aunque os recomiendo la inglesa.
THE RIME OF THE ANCIENT MARINER
IN SEVEN PARTS
By Samuel Taylor Coleridge
PART THE FIRST.
It is an ancient Mariner,
And he stoppeth one of three.
"By thy long grey beard and glittering eye,
Now wherefore stopp'st thou me?
"The Bridegroom's doors are opened wide,
And I am next of kin;
The guests are met, the feast is set:
May'st hear the merry din."
He holds him with his skinny hand,
"There was a ship," quoth he.
"Hold off! unhand me, grey-beard loon!"
Eftsoons his hand dropt he.
He holds him with his glittering eye--
The Wedding-Guest stood still,
And listens like a three years child:
The Mariner hath his will.
The Wedding-Guest sat on a stone:
He cannot chuse but hear;
And thus spake on that ancient man,
The bright-eyed Mariner.
The ship was cheered, the harbour cleared,
Merrily did we drop
Below the kirk, below the hill,
Below the light-house top.
The Sun came up upon the left,
Out of the sea came he!
And he shone bright, and on the right
Went down into the sea.
Higher and higher every day,
Till over the mast at noon--
The Wedding-Guest here beat his breast,
For he heard the loud bassoon.
The bride hath paced into the hall,
Red as a rose is she;
Nodding their heads before her goes
The merry minstrelsy.
The Wedding-Guest he beat his breast,
Yet he cannot chuse but hear;
And thus spake on that ancient man,
The bright-eyed Mariner.
And now the STORM-BLAST came, and he
Was tyrannous and strong:
He struck with his o'ertaking wings,
And chased south along.
With sloping masts and dipping prow,
As who pursued with yell and blow
Still treads the shadow of his foe
And forward bends his head,
The ship drove fast, loud roared the blast,
And southward aye we fled.
And now there came both mist and snow,
And it grew wondrous cold:
And ice, mast-high, came floating by,
As green as emerald.
And through the drifts the snowy clifts
Did send a dismal sheen:
Nor shapes of men nor beasts we ken--
The ice was all between.
The ice was here, the ice was there,
The ice was all around:
It cracked and growled, and roared and howled,
Like noises in a swound!
At length did cross an Albatross:
Thorough the fog it came;
As if it had been a Christian soul,
We hailed it in God's name.
It ate the food it ne'er had eat,
And round and round it flew.
The ice did split with a thunder-fit;
The helmsman steered us through!
And a good south wind sprung up behind;
The Albatross did follow,
And every day, for food or play,
Came to the mariners' hollo!
In mist or cloud, on mast or shroud,
It perched for vespers nine;
Whiles all the night, through fog-smoke white,
Glimmered the white Moon-shine.
"God save thee, ancient Mariner!
From the fiends, that plague thee thus!--
Why look'st thou so?"--With my cross-bow
I shot the ALBATROSS.
PART THE SECOND.
The Sun now rose upon the right:
Out of the sea came he,
Still hid in mist, and on the left
Went down into the sea.
And the good south wind still blew behind
But no sweet bird did follow,
Nor any day for food or play
Came to the mariners' hollo!
And I had done an hellish thing,
And it would work 'em woe:
For all averred, I had killed the bird
That made the breeze to blow.
Ah wretch! said they, the bird to slay
That made the breeze to blow!
Nor dim nor red, like God's own head,
The glorious Sun uprist:
Then all averred, I had killed the bird
That brought the fog and mist.
'Twas right, said they, such birds to slay,
That bring the fog and mist.
The fair breeze blew, the white foam flew,
The furrow followed free:
We were the first that ever burst
Into that silent sea.
Down dropt the breeze, the sails dropt down,
'Twas sad as sad could be;
And we did speak only to break
The silence of the sea!
All in a hot and copper sky,
The bloody Sun, at noon,
Right up above the mast did stand,
No bigger than the Moon.
Day after day, day after day,
We stuck, nor breath nor motion;
As idle as a painted ship
Upon a painted ocean.
Water, water, every where,
And all the boards did shrink;
Water, water, every where,
Nor any drop to drink.
The very deep did rot: O Christ!
That ever this should be!
Yea, slimy things did crawl with legs
Upon the slimy sea.
About, about, in reel and rout
The death-fires danced at night;
The water, like a witch's oils,
Burnt green, and blue and white.
And some in dreams assured were
Of the spirit that plagued us so:
Nine fathom deep he had followed us
From the land of mist and snow.
And every tongue, through utter drought,
Was withered at the root;
We could not speak, no more than if
We had been choked with soot.
Ah! well a-day! what evil looks
Had I from old and young!
Instead of the cross, the Albatross
About my neck was hung.
PART THE THIRD.
There passed a weary time. Each throat
Was parched, and glazed each eye.
A weary time! a weary time!
How glazed each weary eye,
When looking westward, I beheld
A something in the sky.
At first it seemed a little speck,
And then it seemed a mist:
It moved and moved, and took at last
A certain shape, I wist.
A speck, a mist, a shape, I wist!
And still it neared and neared:
As if it dodged a water-sprite,
It plunged and tacked and veered.
With throats unslaked, with black lips baked,
We could not laugh nor wail;
Through utter drought all dumb we stood!
I bit my arm, I sucked the blood,
And cried, A sail! a sail!
With throats unslaked, with black lips baked,
Agape they heard me call:
Gramercy! they for joy did grin,
And all at once their breath drew in,
As they were drinking all.
See! see! (I cried) she tacks no more!
Hither to work us weal;
Without a breeze, without a tide,
She steadies with upright keel!
The western wave was all a-flame
The day was well nigh done!
Almost upon the western wave
Rested the broad bright Sun;
When that strange shape drove suddenly
Betwixt us and the Sun.
And straight the Sun was flecked with bars,
(Heaven's Mother send us grace!)
As if through a dungeon-grate he peered,
With broad and burning face.
Alas! (thought I, and my heart beat loud)
How fast she nears and nears!
Are those her sails that glance in the Sun,
Like restless gossameres!
Are those her ribs through which the Sun
Did peer, as through a grate?
And is that Woman all her crew?
Is that a DEATH? and are there two?
Is DEATH that woman's mate?
Her lips were red, her looks were free,
Her locks were yellow as gold:
Her skin was as white as leprosy,
The Night-Mare LIFE-IN-DEATH was she,
Who thicks man's blood with cold.
The naked hulk alongside came,
And the twain were casting dice;
"The game is done! I've won! I've won!"
Quoth she, and whistles thrice.
The Sun's rim dips; the stars rush out:
At one stride comes the dark;
With far-heard whisper, o'er the sea.
Off shot the spectre-bark.
We listened and looked sideways up!
Fear at my heart, as at a cup,
My life-blood seemed to sip!
The stars were dim, and thick the night,
The steersman's face by his lamp gleamed white;
From the sails the dew did drip--
Till clombe above the eastern bar
The horned Moon, with one bright star
Within the nether tip.
One after one, by the star-dogged Moon
Too quick for groan or sigh,
Each turned his face with a ghastly pang,
And cursed me with his eye.
Four times fifty living men,
(And I heard nor sigh nor groan)
With heavy thump, a lifeless lump,
They dropped down one by one.
The souls did from their bodies fly,--
They fled to bliss or woe!
And every soul, it passed me by,
Like the whizz of my CROSS-BOW!
PART THE FOURTH.
"I fear thee, ancient Mariner!
I fear thy skinny hand!
And thou art long, and lank, and brown,
As is the ribbed sea-sand.
"I fear thee and thy glittering eye,
And thy skinny hand, so brown."--
Fear not, fear not, thou Wedding-Guest!
This body dropt not down.
Alone, alone, all, all alone,
Alone on a wide wide sea!
And never a saint took pity on
My soul in agony.
The many men, so beautiful!
And they all dead did lie:
And a thousand thousand slimy things
Lived on; and so did I.
I looked upon the rotting sea,
And drew my eyes away;
I looked upon the rotting deck,
And there the dead men lay.
I looked to Heaven, and tried to pray:
But or ever a prayer had gusht,
A wicked whisper came, and made
my heart as dry as dust.
I closed my lids, and kept them close,
And the balls like pulses beat;
For the sky and the sea, and the sea and the sky
Lay like a load on my weary eye,
And the dead were at my feet.
The cold sweat melted from their limbs,
Nor rot nor reek did they:
The look with which they looked on me
Had never passed away.
An orphan's curse would drag to Hell
A spirit from on high;
But oh! more horrible than that
Is a curse in a dead man's eye!
Seven days, seven nights, I saw that curse,
And yet I could not die.
The moving Moon went up the sky,
And no where did abide:
Softly she was going up,
And a star or two beside.
Her beams bemocked the sultry main,
Like April hoar-frost spread;
But where the ship's huge shadow lay,
The charmed water burnt alway
A still and awful red.
Beyond the shadow of the ship,
I watched the water-snakes:
They moved in tracks of shining white,
And when they reared, the elfish light
Fell off in hoary flakes.
Within the shadow of the ship
I watched their rich attire:
Blue, glossy green, and velvet black,
They coiled and swam; and every track
Was a flash of golden fire.
O happy living things! no tongue
Their beauty might declare:
A spring of love gushed from my heart,
And I blessed them unaware:
Sure my kind saint took pity on me,
And I blessed them unaware.
The self same moment I could pray;
And from my neck so free
The Albatross fell off, and sank
Like lead into the sea.
PART THE FIFTH.
Oh sleep! it is a gentle thing,
Beloved from pole to pole!
To Mary Queen the praise be given!
She sent the gentle sleep from Heaven,
That slid into my soul.
The silly buckets on the deck,
That had so long remained,
I dreamt that they were filled with dew;
And when I awoke, it rained.
My lips were wet, my throat was cold,
My garments all were dank;
Sure I had drunken in my dreams,
And still my body drank.
I moved, and could not feel my limbs:
I was so light--almost
I thought that I had died in sleep,
And was a blessed ghost.
And soon I heard a roaring wind:
It did not come anear;
But with its sound it shook the sails,
That were so thin and sere.
The upper air burst into life!
And a hundred fire-flags sheen,
To and fro they were hurried about!
And to and fro, and in and out,
The wan stars danced between.
And the coming wind did roar more loud,
And the sails did sigh like sedge;
And the rain poured down from one black cloud;
The Moon was at its edge.
The thick black cloud was cleft, and still
The Moon was at its side:
Like waters shot from some high crag,
The lightning fell with never a jag,
A river steep and wide.
The loud wind never reached the ship,
Yet now the ship moved on!
Beneath the lightning and the Moon
The dead men gave a groan.
They groaned, they stirred, they all uprose,
Nor spake, nor moved their eyes;
It had been strange, even in a dream,
To have seen those dead men rise.
The helmsman steered, the ship moved on;
Yet never a breeze up blew;
The mariners all 'gan work the ropes,
Where they were wont to do:
They raised their limbs like lifeless tools--
We were a ghastly crew.
The body of my brother's son,
Stood by me, knee to knee:
The body and I pulled at one rope,
But he said nought to me.
"I fear thee, ancient Mariner!"
Be calm, thou Wedding-Guest!
'Twas not those souls that fled in pain,
Which to their corses came again,
But a troop of spirits blest:
For when it dawned--they dropped their arms,
And clustered round the mast;
Sweet sounds rose slowly through their mouths,
And from their bodies passed.
Around, around, flew each sweet sound,
Then darted to the Sun;
Slowly the sounds came back again,
Now mixed, now one by one.
Sometimes a-dropping from the sky
I heard the sky-lark sing;
Sometimes all little birds that are,
How they seemed to fill the sea and air
With their sweet jargoning!
And now 'twas like all instruments,
Now like a lonely flute;
And now it is an angel's song,
That makes the Heavens be mute.
It ceased; yet still the sails made on
A pleasant noise till noon,
A noise like of a hidden brook
In the leafy month of June,
That to the sleeping woods all night
Singeth a quiet tune.
Till noon we quietly sailed on,
Yet never a breeze did breathe:
Slowly and smoothly went the ship,
Moved onward from beneath.
Under the keel nine fathom deep,
From the land of mist and snow,
The spirit slid: and it was he
That made the ship to go.
The sails at noon left off their tune,
And the ship stood still also.
The Sun, right up above the mast,
Had fixed her to the ocean:
But in a minute she 'gan stir,
With a short uneasy motion--
Backwards and forwards half her length
With a short uneasy motion.
Then like a pawing horse let go,
She made a sudden bound:
It flung the blood into my head,
And I fell down in a swound.
How long in that same fit I lay,
I have not to declare;
But ere my living life returned,
I heard and in my soul discerned
Two VOICES in the air.
"Is it he?" quoth one, "Is this the man?
By him who died on cross,
With his cruel bow he laid full low,
The harmless Albatross.
"The spirit who bideth by himself
In the land of mist and snow,
He loved the bird that loved the man
Who shot him with his bow."
The other was a softer voice,
As soft as honey-dew:
Quoth he, "The man hath penance done,
And penance more will do."
PART THE SIXTH.
FIRST VOICE.
But tell me, tell me! speak again,
Thy soft response renewing--
What makes that ship drive on so fast?
What is the OCEAN doing?
SECOND VOICE.
Still as a slave before his lord,
The OCEAN hath no blast;
His great bright eye most silently
Up to the Moon is cast--
If he may know which way to go;
For she guides him smooth or grim
See, brother, see! how graciously
She looketh down on him.
FIRST VOICE.
But why drives on that ship so fast,
Without or wave or wind?
SECOND VOICE.
The air is cut away before,
And closes from behind.
Fly, brother, fly! more high, more high
Or we shall be belated:
For slow and slow that ship will go,
When the Mariner's trance is abated.
I woke, and we were sailing on
As in a gentle weather:
'Twas night, calm night, the Moon was high;
The dead men stood together.
All stood together on the deck,
For a charnel-dungeon fitter:
All fixed on me their stony eyes,
That in the Moon did glitter.
The pang, the curse, with which they died,
Had never passed away:
I could not draw my eyes from theirs,
Nor turn them up to pray.
And now this spell was snapt: once more
I viewed the ocean green.
And looked far forth, yet little saw
Of what had else been seen--
Like one that on a lonesome road
Doth walk in fear and dread,
And having once turned round walks on,
And turns no more his head;
Because he knows, a frightful fiend
Doth close behind him tread.
But soon there breathed a wind on me,
Nor sound nor motion made:
Its path was not upon the sea,
In ripple or in shade.
It raised my hair, it fanned my cheek
Like a meadow-gale of spring--
It mingled strangely with my fears,
Yet it felt like a welcoming.
Swiftly, swiftly flew the ship,
Yet she sailed softly too:
Sweetly, sweetly blew the breeze--
On me alone it blew.
Oh! dream of joy! is this indeed
The light-house top I see?
Is this the hill? is this the kirk?
Is this mine own countree!
We drifted o'er the harbour-bar,
And I with sobs did pray--
O let me be awake, my God!
Or let me sleep alway.
The harbour-bay was clear as glass,
So smoothly it was strewn!
And on the bay the moonlight lay,
And the shadow of the moon.
The rock shone bright, the kirk no less,
That stands above the rock:
The moonlight steeped in silentness
The steady weathercock.
And the bay was white with silent light,
Till rising from the same,
Full many shapes, that shadows were,
In crimson colours came.
A little distance from the prow
Those crimson shadows were:
I turned my eyes upon the deck--
Oh, Christ! what saw I there!
Each corse lay flat, lifeless and flat,
And, by the holy rood!
A man all light, a seraph-man,
On every corse there stood.
This seraph band, each waved his hand:
It was a heavenly sight!
They stood as signals to the land,
Each one a lovely light:
This seraph-band, each waved his hand,
No voice did they impart--
No voice; but oh! the silence sank
Like music on my heart.
But soon I heard the dash of oars;
I heard the Pilot's cheer;
My head was turned perforce away,
And I saw a boat appear.
The Pilot, and the Pilot's boy,
I heard them coming fast:
Dear Lord in Heaven! it was a joy
The dead men could not blast.
I saw a third--I heard his voice:
It is the Hermit good!
He singeth loud his godly hymns
That he makes in the wood.
He'll shrieve my soul, he'll wash away
The Albatross's blood.
PART THE SEVENTH.
This Hermit good lives in that wood
Which slopes down to the sea.
How loudly his sweet voice he rears!
He loves to talk with marineres
That come from a far countree.
He kneels at morn and noon and eve--
He hath a cushion plump:
It is the moss that wholly hides
The rotted old oak-stump.
The skiff-boat neared: I heard them talk,
"Why this is strange, I trow!
Where are those lights so many and fair,
That signal made but now?"
"Strange, by my faith!" the Hermit said--
"And they answered not our cheer!
The planks looked warped! and see those sails,
How thin they are and sere!
I never saw aught like to them,
Unless perchance it were
"Brown skeletons of leaves that lag
My forest-brook along;
When the ivy-tod is heavy with snow,
And the owlet whoops to the wolf below,
That eats the she-wolf's young."
"Dear Lord! it hath a fiendish look--
(The Pilot made reply)
I am a-feared"--"Push on, push on!"
Said the Hermit cheerily.
The boat came closer to the ship,
But I nor spake nor stirred;
The boat came close beneath the ship,
And straight a sound was heard.
Under the water it rumbled on,
Still louder and more dread:
It reached the ship, it split the bay;
The ship went down like lead.
Stunned by that loud and dreadful sound,
Which sky and ocean smote,
Like one that hath been seven days drowned
My body lay afloat;
But swift as dreams, myself I found
Within the Pilot's boat.
Upon the whirl, where sank the ship,
The boat spun round and round;
And all was still, save that the hill
Was telling of the sound.
I moved my lips--the Pilot shrieked
And fell down in a fit;
The holy Hermit raised his eyes,
And prayed where he did sit.
I took the oars: the Pilot's boy,
Who now doth crazy go,
Laughed loud and long, and all the while
His eyes went to and fro.
"Ha! ha!" quoth he, "full plain I see,
The Devil knows how to row."
And now, all in my own countree,
I stood on the firm land!
The Hermit stepped forth from the boat,
And scarcely he could stand.
"O shrieve me, shrieve me, holy man!"
The Hermit crossed his brow.
"Say quick," quoth he, "I bid thee say--
What manner of man art thou?"
Forthwith this frame of mine was wrenched
With a woeful agony,
Which forced me to begin my tale;
And then it left me free.
Since then, at an uncertain hour,
That agony returns;
And till my ghastly tale is told,
This heart within me burns.
I pass, like night, from land to land;
I have strange power of speech;
That moment that his face I see,
I know the man that must hear me:
To him my tale I teach.
What loud uproar bursts from that door!
The wedding-guests are there:
But in the garden-bower the bride
And bride-maids singing are:
And hark the little vesper bell,
Which biddeth me to prayer!
O Wedding-Guest! this soul hath been
Alone on a wide wide sea:
So lonely 'twas, that God himself
Scarce seemed there to be.
O sweeter than the marriage-feast,
'Tis sweeter far to me,
To walk together to the kirk
With a goodly company!--
To walk together to the kirk,
And all together pray,
While each to his great Father bends,
Old men, and babes, and loving friends,
And youths and maidens gay!
Farewell, farewell! but this I tell
To thee, thou Wedding-Guest!
He prayeth well, who loveth well
Both man and bird and beast.
He prayeth best, who loveth best
All things both great and small;
For the dear God who loveth us
He made and loveth all.
The Mariner, whose eye is bright,
Whose beard with age is hoar,
Is gone: and now the Wedding-Guest
Turned from the bridegroom's door.
He went like one that hath been stunned,
And is of sense forlorn:
A sadder and a wiser man,
He rose the morrow morn.
Sí, puede que sea un poco largo, pero ¿a que es una pasada? Os suena también o no... porque a mi eso del Ancient Mariner... me sonaba mucho, pero mucho. Así que como mi cerebro no daba tregua, busco por internet (que es como leer la última página de la novela, a ver quién es el esquivo villano) y... voilà!
Ya decía yo que me sonaba. Evidentemente era por el título de la canción, cuando yo escuchaba este disco no solía leerme las letras en inglés (craso error), por lo que no conocía que esta bonita adaptación (de un grupo inglés) del famoso poema (inglés también). Me encanta cuando diferentes aficiones se encuentran...
Bueno, bueno, bueno... pues aquí estamos otra vez. Y para variar un poco, quisiera no centrarme en algún tema relacionado con el frikerio, sino en una reflexión (que las tengo, aunque no abunden): los spoilers.
La definición del verbo inglés to spoil es estropear el valor de algo, echarlo a perder. Si bien en castellano podría usarse el algo más tradicional verbo "destripar", el uso del anglicismo ha calado bien hondo. Es una palabra muy utilizada y que difícilmente se podrá ya eliminar del registro coloquial, especialmente del de los seguidores de series. Aunque siga afectando a los cinéfilos o los lectores compulsivos.
Sin ir más lejos, hoy una compañera de trabajo que ha soltado a bocajarro el final de la tercera temporada de Narcos, porque no sabía si la última que había visto era la segunda o la tercera, con lo que exclama: "La que yo digo es la que al final XXXXX a los del XXXXXX de XXXX". Cojonudo. Menos mal que Narcos la miro un poco por obligación, ya que estoy empezando a estar tan cansado de mafiosos como de zombies, que ya es decir, que si no la envío a tomar por donde la espalda pierde su santo nombre...
Y en el fondo, tampoco es que sea nada tan raro. Los aficionados a lo que sea que se pueda seguir, series, libros, sagas de películas, cómics, lo que sea, ha empezado a adoptar la extraña necesidad de seguir su afición al ritmo más rápido posible. Por el motivo que sea, parece que funciona, pues todos los que se llenan la boca de spoilers por aquí y spoilers por allá, se dedican a escribir por internet con los spoilers, en los podcast, hasta en periódicos, programas de radio. Como he dicho antes, suele ser muy habitual en series, así que más te vale aislarte del mundo la semana que emiten el último episodio si es que no quieres que te lo destripen, por si no lo puedes ver. Y cuanto más popular es la serie, peor. La tontería generalizada que se ha tenido que aguantar con Juego de Tronos, por ejemplo, ha sido para mear y no echar gota. Porque encima resulta que te están intentando rajar de una saga de la que hace AÑOS que ya te has leído los libros. Y como en mi caso, que los tengo firmados por el autor.
Veo que no soy el único que piensa igual...
Para acabar de llenar el mundo de seres odiosos, Netflix cualga sus series de golpe, temporada a temporada, con lo que los típicos yonkies del "yo-he-sido-el-primero" ya tienen munición para disparar en todas direcciones.
Así que los que somos como yo, que nos gusta disfrutar de lo bueno poco a poco, desgraciadamente tenemos que intentar aislarnos de opiniones y artículos (y conversaciones casuales, a veces) si no queremos que nos jod## la sorpresa. Aunque no lo parezca por este post, normalmente me da un poco igual, la verdad. Excepto cuando encuentro una de esas series/libro/lo que sea excepcional, que me tiene enganchadísimo. Ahí si que puedo tener reacciones violentas. Metaforicamente hablando. O no.
La propia editorial que los publica en castellano, poniendo en la portada de Danza de Dragones una bonita ilustración de una de las escenas clave del libro. Como dicen por aquí "Et felicito fill"...
Es por eso que me reafirmo en mi idea de que no voy a poner spoilers en este blog, por lo menos de forma consciente. Aunque la nueva de Star Wars al final la vea todo el mundo por obra y gracia del gran hipnosapo a la hora de la reseña no voy a detallar nada. Me es igual. Aunque internet esté llena de opiniones desvelando todo. Paso. Aquí no. Si es lo que queréis, podéis ir a otra web a leer los spoilers y volvéis, no os digo que no lo hagáis. Pero aquí no lo voy a hacer, aunque ya no tengan ni ese mínimo respeto en ninguna otra parte. Aquí iré a contracorriente. Bienvenidos a... la Résistance!
Aunque nadie sea capaz de creerselo, esta película tiene una banda sonora cojonuda.
Así que ala, ya me he desahogado un poco. Pesados, que no hace falta estar todo el santo día hablando de spoilers si eres de los que después los dejas caer como si nada.
Y respecto a mi compañera, ya me vengaré. Aun no se cómo, pero me las pagará... aunque Narcos me la traiga un poco floja. Esta se la devolveré. Palabrita del niño Cthulhu.
Siempre suele pasarme que llego tarde a escribir los posts de jornadas determinadas. Pienso en hacer un bonito mensaje con las fotos de las adquisiciones y todas esas cosas, pero la gracia está en hacerlo el día que toca y no un mes más tarde. Y la mayoría de veces, acaba pasando tanto tiempo que al final renuncio a hacerlo. ¡Pero hoy no amigos! Hoy llego (solo) 15 dias tarde, pero os presento... los libros que me han regalado por Sant Jordi.
Supongo que todo el que leerá estas líneas lo sabrá, pero en Cataluña es tradición que el día de Sant Jordi, 23 de abril, los chicos regalan rosas a las chicas y ellas libros a ellos. Es el día de los enamorados versión catalana. En vez de cupidos y chorradas cursi-yankees, pues tenemos una fiesta colorida y cultural. Por un día, hasta parecemos europeos de verdad...
Va, al lío. Esto es lo que me han regalado este año:
Que soy uno de los "Constant readers" del bueno de Stephen King es un hecho que toda mi familia conoce. Desde que con 12 años leí "El Umbral de la Noche" y me voló la cabeza en pedazos he leído todo lo que ha caído en mis manos del Rey del Terror. Además, si es una recopilación de relatos aun más. Así que ahí lo tengo, preparado en mi mesita de noche para atacarlo así que acabe los exámenes. Por lo que he podido saber, es una recopilación de nuevos cuentos, segundas versiones de otros ya publicados y muchos comentarios acerca de ellos. Veremos si forma parte de sus mejores trabajos, pero para qué engañarnos, solo por ser de quien es lo habría leído. ¿Os he recomendado ya "El Umbral de la Noche". Leedlo, en serio. Puta obra maestra. Así me quedé yo después... Tendré que hacer una reseña un día de estos... tanto que hacer y tan poco tiempo.
Todos los años intento que (en la medida de lo que pueda sugerir o indicar) me caiga un libro "serio", sobretodo de historia. Siempre me ha costado estudiar historia pero me encanta aprender cosas nuevas, especialmente de mis periodos favoritos, la república y el imperio romano y la segunda guerra mundial. Por lo que me habían recomendado (Gracias, V.) este es el libro definitivo sobre el nazismo en la 2ªGM. Lo he ojeado y parece muy completo y redactado de forma amena, así que promete. La verdad es que tenía pensado conseguir "La guerra que había que ganar" de Murray Williamson y Millett Allan, que tendrá que esperar a otra oportunidad.
Y sí amigos, aquí llega la frikada de turno. Pero vamos, es que no se dónde os pensabais que estabais. Este es mi blog y un servidor es más freak y nerd que los protagonistas de The IT Crowd y The Big Bang Theory metidos todos juntos en la máquina de "La mosca" (y este comentario absurdo lo certifica, por si teníais dudas). Que este libraco salga después del anterior le puede causar alergia a algunos, pero que le voy a hacer. Soy un fan absoluto de la historia de los muñecos favoritos de mi infancia y estas guías son un "must have" en mi biblioteca. Aparte, ya que no puedes tener todo lo que existe del mundillo MOTU, la mejor opción es conseguir el libro y leerlo lamentándote / congratulándote de todo lo que existe y tu no tienes. No voy a echar la culpa a mis dos hijos mayores, que han comenzado a ver la serie y a interesarse por los protagonistas, lo que podría justificar esta guía. Porque de hecho, se la puse yo. Así que culpable como el infierno, je, je, je...
Y hasta aquí llegó el tema. No puedo quejarme ni mucho menos, porque tengo material de lectura para todas las facetas de mi mente desequilibrada para una buena temporada. Aunque ahora después de este post, los que lo lean se aparten de mi camino haciendo ver que no me han visto... Chavales, es lo que hay...