domingo, 23 de julio de 2017

The Jaeger Uprising... entre otros

Especialmente dedicado al mayor fan que conozco de Pacific Rim, el ilustre Sr. Yacon, ahí va esto:



Una previa de la nueva película. Que la disfrutes/n.

(Dicho sea de paso, a mi particularmente me pareció que desperdiciaban muy buen material con un tono demasiado ligero en algunos puntos y sobretodo con unos personajes-clichés como los científicos, que lastraban una más que digna película de Mechas, que no es decir poco)

Mechas, para el que no lo sepa, son los robots gigantes de forma humanoide que están pilotados, género muy propio del anime y la ciencia ficción. Ala, tenéis un poco más de cultura (aunque sea una chorrada pop, pero cultura al fin y al cabo).

EDITO: Y ya que me pongo, añado otra presentación de la San Diego Comic Con (la Meca del frikerio), un plato fuerte, pero de los gordos. ¿Disfrutasteis como gorrinos viendo Stranger Things? Pues ahí va eso...


Y como dice mi Sra. madre, a por uno voy, dos vengáis y si venís tres no os caigáis, añado el postre, mi perita en dulce. Porque Pacific Rim era entretenida y épica y Stranger Things era una buena historia genialmente llevada y vestida de los añorados (a ratos) años 80, pero señores, esto es pecata minuta. Todos en pié, llegan... los vikingos.


Creo que no me dejo nada excepcional. Aparte del hecho de que coy a tener que ir algún año a ver esa convención. Tiene que ser la bomba.

sábado, 15 de julio de 2017

¡A jugar!

Me encantan los juegos de mesa. Mucho. Creo que se han convertido en mi afición favorita, sin duda. Tengo muy poco tiempo para jugar y reconozco que siento una envidia siempre sana cuando leo un blog en el que gente sin responsabilidades familiares pasan días y días jugando sin parar a mil y un juegos. Yo comencé a ser así hace unos años, pero lo cambié por mis hijos. Y no me arrepiento ni lo más mínimo. Sobretodo cuando al cabo de los años ya puedes comenzar a jugar con ellos. Menudas risas, son la repera. Bueno, y yo que soy el que les ha traído hacia aquí también, para qué negarlo. En el fondo no es culpa suya, son las víctimas. Yo soy el que ha causado la hecatombe. Y lo que nos queda.

El otro día les saqué el Imperio Cobra, de Cefa. Un clásico entre los clásicos. Creo de los primeros sino el primero de los juegos de mesa (salvando ajedrez, parchís, ocas y etcéteras varias) a los que jugué en mi infancia. Así que lo consideré apropiado como juego de mesa "mas serio" para jugar con ellos. De momento pude jugar con las dos calabacillas mayores, una princesita de 5 años y un guerrero muy bruto pero de buen corazón de 3 años. Así que ala, al turrón, que hay que robarle el amuleto a la malvada esfinge de la Isla Cobra.


Las reglas fueron convenientemente modificadas para hacerlas (aun más) asequibles. Si habéis jugado a este juego de adultos, en un acto de nostalgia, ahora os estaréis riendo como posesos. El juego es simple, pero simple-simple. Aun así, los hombres cobra no actuaron hasta que no pisamos su isla, no se perdían las armas por usarlas y los chicos se podían pasar las armas si estaban juntos en casillas adyacentes. Ver la cara del pequeño cuando salía la carta del Dragón Blanco era un poema.


Al final, tuve que modificar una tirada de dado para no ser yo el que robara la joya y pudiese hacerlo mi hijo, con lo que la mayor se quejó de que ella también quería. Pobre cobra, sobre su cadáver y encima con discusiones familiares. Pero pudimos jugar, que no es poco, y nos lo pasamos muy bien.

Y de postre, el mismo día, cuando pude dejar a la tropa, salí corriendo con lo que pude a casa del Sr. J, porque teníamos partida de exhibición al X-Wing para el Sr. A. (por cierto, el propietario original de mi copia del Imperio Cobra, que me lo regaló hace años, perfecto e impoluto, creo que sin haberlo jugado desde que se lo regalaron en su infancia; desde luego el que es un eurogamer lo es desde sus mas tiernos inicios...).


Volvimos a hacer la partida introductoria simplificada, con dos TIE Fighters contra un X-Wing. Creo que ha sido la cuarta vez que juego esa partida, las dos primeras con J. (en ambos casos victoria rebelde, una vez cada uno) y la anterior con la Sra. Lantern, la única persona de la que tengo constancia que consiguió ganar con los TIE Fighters imperiales... hasta anoche.


Estrenando el nuevo (y precioso) tapete de juego y con la banda sonora de Rogue One (reseña pendiente, lo se) el piloto del Escuadrón Obsidiana consiguió situarse a la cola del X-Wing e irlo desgastando, aprovechando que este perseguía al muy novato Piloto de la Academia, que se pasó media partida volando con una nave con un solo punto de casco.

¡Eh! ¿qué haces siguiendo a mi hermana?
Partida curiosa, no suele ser habitual que gane el imperio con esa configuración, pero muy divertida. Y de nuevo este año, más de una partida el mismo día. Creo que hay esperanzas, después de un largo tiempo de sequía, la afición vuelve con fuerza. ¡Que bien!

Frena, frena... ¡acelera, acelera!

Venga, ahí va uno de esos posts raros que hago yo a veces. Bueno, más raro de lo normal, de acuerdo.

Si seguís este blog es posible que os hayáis fijado en que últimamente escribo algo más. Tampoco es que sea una locura de actividad, pero en comparación con lo que había de otros años, me refiero. Y es que el caso es que me he tenido que dar cuenta por las malas que no estaba gestionando bien mi vida y he tenido que frenar. 




Hace un par de años que volví a estudiar. Esta vez a distancia y cambiando las ciencias por las letras. Una intriga que me había quedado desde que acabé el instituto. Me matriculé a un grado de Estudios Ingleses y de momento no puedo quejarme de como me ha ido a nivel de resultados, pero no me había dado cuenta del desgaste que me estaba causando. Con tres niños pequeños me sobraba muy poco tiempo, y aprovechaba para estudiar por las noches después de tener a la tropa durmiendo y la casa mínimamente recogida, por lo que la mitad de los días me despertaba dormido sobre los libros a horas intempestivas. Siempre he intentado que la vida familiar se resintiese lo menos posible, lo que costaba más en periodos de exámenes cuando aprovechaba todo rato que me dejaban para estudiar e incluso pedía días de vacaciones para el último acelerón. Aquí el apoyo de la Sra. Lantern ha sido impagable.

Amigos y conocidos suelen comentarme que no saben cómo me las arreglo para estudiar una carrera con una familia numerosa, trabajando a jornada completa e incluso haciendo algo de horas extra cuando se puede. Tampoco yo lo tengo muy claro, pero cuando hasta tu tutor de la carrera (de tu edad y sin hijos) llega a decirte que eres su héroe, la moral se te pone por las nubes y te sientes capaz de todo. Y no es así, ni mucho menos.

Este año, al acabar el primer cuatrimestre y volver de los exámenes al trabajo, mi compañera de la mesa de al lado, me soltó que parecía que me habían pegado una paliza por cómo había vuelto. Y la verdad es que si que me sentía de esa forma. Había hecho un intensivo brutal para ponerme al día, porque este año con la tercera calabacilla el tema del tiempo libre se ha vuelto crítico y cada vez era más difícil ponerse al tema en condiciones, con el añadido de sentirse culpable porque a pocos días de los exámenes no estás con los niños como te apetecería. Para colmo, me acaban de diagnosticar una cosa muy divertida que se llama "Codo de borracho" (entiendo que por lo de caer grogui encima de la mesa) que me ha dejado dos dedos de una mano dormidos, por un pinzamiento del nervio cubital a la altura del codo. Que si, que vale, no es nada grave y (se supone) que con el tiempo todo volverá a su sitio, pero el caso es que es otra señal más. Si ya me voy a lesionar sólo por la frecuencia con la que me voy cayendo dormido sobre los apuntes, algo no va bien.

Servidor, estudiando
Así que a pocas semanas de los exámenes del segundo cuatrimestre clavé los frenos. Suspendí una asignatura y otra la dejé para septiembre (eh, la tercera fue un excelente), pero me quedé tan ancho. He decidido poner orden y lógica a mi vida. No dejo la carrera, más que nada porque ya que la he comenzado ahora no voy a dar por perdido todo el esfuerzo hecho, pero reduciré mucho el tiempo que le dedico. Si después la acabo en doce años en vez de en ocho, pues sea. No voy a dejar de jugar con mis hijos en febrero o junio porque tenga exámenes ni voy a abandonar ese poco tiempo que me queda de ocio, que me regenera la mente y los malos humores por hacer un par de asignaturas más. Nada, nada. No lo necesito para comer (por suerte), por lo que bajo el ritmo y continuo con mi vida. Así que me veréis algo más por aquí y se supone que de mejor humor. Más ludus y menos fugit. Ya era hora, coño...

domingo, 2 de julio de 2017

It Follows (2014)

Hoy toca reseña de otra película de mi genero preferido, el de "no tenia ni puta idea de que iba esto y mira que joyita me he encontrado". Empezamos a tener unos años y unas cuantas películas a nuestras espaldas. Algunas extraordinarias, bastantes buenas y una gran abundancia de mediocres. Muchas de éstas últimas, simplemente por repetir sin gracia fórmulas ya gastadas, una y otra vez. El género de terror es especialmente vulnerable a este defecto.


En estas circunstancias, encontrar una peli que se aleje de estos "patrones" es un gran logro. Y "It Follows" lo es. Es suficientemente diferente a todo, y parte de su gracia es que cuando comienza la película no tienes ni idea de lo que está pasando, solo que es grave y que acojona. Evidentemente, no puedo desvelar el motivo, pero vale la pena pasar esos primeros minutos sufriendo por la incertidumbre. Al fin y al cabo, el cine de terror de basa en "controlar" sensaciones de horror para después apagar la tele y abandonarlas... con mejor o peor resultado. Si una película de terror pudiese suceder el la vida real (me viene a la cabeza, "Demons", que se basa en esa premisa) difícilmente sabríamos desde el minuto cero quien nos persigue, su origen, sus poderes y su talón de aquiles.

El monstruo de "It Follows" (mas allá de lo que indica el título) es diferente, extraño y sobretodo, metódico. Sabes que sigue ahí, que sigue actuando como siempre y no va a desaparecer. Es como la muerte en la fábula árabe de la cita en Samarra. Llegará tu hora, tarde o temprano.

Aparte de la sorpresa del argumento, la película es bastante buena, pero no es un peliculón. Tampoco lo necesita, ni creo que lo pretendiese. Soportaría muy mal una secuela, por ejemplo. Ya está dicho todo lo que había que decir y es ese mensaje que transmite (y cómo lo hace, esa falta de música de fondo en momentos clave, esa fotografía oscura en ambientes urbanos degradados, largos planos mantenidos, casi planos secuencia, donde ves a la gente ir y venir...) lo que le aporta el significado a la película...


...según algunos. Porque existen segundas lecturas muy interesantes sobre la criatura, y que podría no ser tan sobrenatural como parece, sino una manifestación mental de los traumas de la protagonista (¿porqué esa forma final, una criatura que cuando mata, lo hace de esa forma? ¿porqué apenas aparecen adultos, y su interacción es mínima?). Si este fuera el caso, y creo que es plausible, la película se vuelve mucho más terrorífica y desagradable.

Muy buena película, recomendada. Para verla con la mente abierta y luego añadirla a la misma estantería que "Cabin in the Woods" o "Donnie Darko". De esta, hablaremos otro día.

Felices pesadillas.



lunes, 26 de junio de 2017

Nino niiiinooooo ninoni-noo-niiiii...

O así es como suena en la boca de un medio atontado por el calor la fanfarria de la archiconocida The Final Countdown de los suecos Europe. Y vamos, aunque tengas menos de... ¿30 años? te sonará, o es que no vives en este planeta porque han usado la melodía creo que para todo tipo de anuncios y promociones, por no decir que sigue sonando cosa mala por las (benditas) radios de rock...

Y si al leer el título creíais que hasta una máquina podría hacerlo mejor... pues sí, es cierto. De hecho, muchísimo mejor.


Cuando uno creía que no se podía superar la fabulosa versión de la intro de Monkey Island (ver aquí), van y sacan esto. A-LU-CI-NAN-TE.

Chepeau.

Visto en El Descanso del Escriba, gran blog (pero que el autor no descansa ni a tiros).


sábado, 3 de junio de 2017

"De japenin..."

...usease, "The Happening" o "El Incidente". Por alusiones (yo también) hablaremos en este post de lo que pasó que abrió una brechas en una sólida amistad, que causo el destierro de un muy buen videojuego y que resultó un punto de inflexión en nuestras Frikinights. Hoy, lavaré los trapos sucios fuera de casa y explicaré... ¡lo que ocurrió realmente! CHAN, CHAN, CHAAAAAAAAAAAN...

No, no hablamos de esta puta mierda de peli.
Ni la veáis, si queréis un ciclo Shyamalan, saltad de
"El Bosque" a "La Visita" ignorando las intermedias.
Me lo agradeceréis.
Así que, acercaos niños al fuego. No temáis. Aquí estamos todos seguros de momento, podemos relajarnos y explicar cuentos de miedo... Nuestra historia empieza en una calurosa noche de verano. Nuestro protagonista de la historia, al que podríamos haber llamado el Dr. Banner, pero llamaremos el Sr. J, aun vivía en la ilusión de que podría utilizar su Friki-altillo sin acabar como un pollo a l'ast. La atmósfera estaba muy caldeada (literalmente) por un muy bochornoso día de verano. El Sr. J, habitualmente vulnerable a las altas temperaturas ya se encontraba sufriendo de lo lindo cuando encendimos esa máquina de crear discordia llamada Wii y pusimos el juego. 

En esa época estábamos picadísimos con varios juegos. Creo recordar que en el Wii Sports, uno de jueguecillos simplones (Wii Party, es posible?), el Guitar Hero donde el Sr. J. destacaba sobradamente y el Mario Strikers Charged Football, en el que yo había conseguido mejores resultados. Aunque J. había mejorado su rendimiento últimamente. Había buscado un personaje que pudiese ser la horma de mi zapato para mi equipo de Donkey Kong. El personaje en cuestión fue Waluigi (la versión oscura de Luigi, el primo de Super Mario, al igual que Wario era el equivalente malvado de éste). 

De Walluigiwatch.com

Waluigi era muy rápido lo que contrastaba con la lentitud de movimientos de Donkey Kong. Además, tenia un ataque especial con una especie de látigo que le permitía tener un alcance de ataque muy amplio. Bien usado, el personaje podía llegar (y golpear) fácilmente a cualquier zona del campo en un instante. Además el resto de jugadores del equipo no tenían malas estadísticas tampoco. No era un gran equipo, pero si que funcionaba muy bien contra mi equipo habitual de Donkey Kong: lento y pesado, pero de ataques fuertes. 

Aquel día se intuía que algo acabaría pasando. Era "de japenin" y su sombra alargada. Creo que antes solo jugamos una partida rápida al Guitar Hero pero sin pena ni gloria. Como decía, estábamos muy picados con el Mario Strikers. J. había comenzado a amenazar mi supremacía en el juego con su nuevo equipo y ambos teníamos ganas de demostrar lo que podíamos conseguir. Si no recuerdo mal, escogimos el primer campo, sin efectos ambientales. Es muy difícil de mostrar que eres mejor cuando un huracán ha lanzado un tractor contra el campo y ha arrollado a tres cuartas partes del equipo rival.

A partir de aquí, un partido típico de final, lento y trabado, con pocos goles hasta el momento. Nadie conseguía llegar con comodidad a la portería contraria. Ni que decir tiene que todos mis intentos por conseguir un super-trallazo que me permitiera sumar unos cuantos goles al marcador quedaban anulados casi al instante. De hecho, podría decirse que la estrategia de J. se basaba básicamente en eso. Anular mi capacidad de hacer super-trallazos, defender como una fiera y intentar ir rápido a la contra, a ver si conseguía algún golete. Y no le fue mal, creo que llegó a marcar un gol a base de mejorar el color del balón por encadenar pases (cuando se volvía blanco, el portero no podía pararlo), mientras que yo no podía ni acercarme a su portería. Y los minutos pasaban rápidamente. J. ni se molestaba en sonreír, estaba concentradísimo en no perder el partido. Quería ganarme, fuese como fuese. Estábamos ambos concentrados en la pantalla, el sudor corriendo por nuestras espaldas, la latas de "chapú" (cerveza con limonada, "clara" para los de BCN) sin tocarse a los lados. El nivel de concentración era máximo, la tensión era palpable en el ambiente. Nadie se relajaba ni un instante.

Mariowiki.com

Y queridos amigos, llegó el momento. El momentazo. A pocos segundos del final, cuando el crono ya empezaba a sonar amenazadoramente, después de una sucesión de faltas, disparos de armas secretas, pases loquísimos y descontrol generalizado, un rebote perdido me permite hacerle un pase in extremis a Donkey Kong, situado en la frontal de la portería de J.

- ¡No! - dijo J.

Pero sí, justo cuando los jugadores del equipo de Waluigi de lanzan sobre Donkey Kong con intención de derribarlo, es justo cuando desencadeno uno de mis combos estrella. Primero de todo, un puñetazo al suelo (si hacer muchas faltas, a los jugadores estrella les van apareciendo ataques especiales aleatorios como este) con efecto de área, que tumba a todos los adversarios en unos metros a la redonda.

- ¡¡¡NO!!! - gritó J.

Y sí. Con la tranquilidad de saber que no había adversarios a mi alrededor, preparo un super-trallazo. Pero esta vez, sin tener a nadie pisándome los talones (por efecto del ataque, tenia un par de segundos de margen) en vez de intentar uno rápido de 3 balones voy al máximo e intento uno de 7.

- ¡¡¡NOOOOOO!!! - aulló J.

Y efectivamente, no solo lo consigo, sino que para colmo, al intentar parar el indicador del ataque en la estrechísima zona de alta velocidad, lo consigo, y suenan tres campanadas. A mi me suenan celestiales, J. en cambio ya suelta espuma por la boca. Esas campanadas indican que los 7 disparos irán a velocidad máxima, lo que implica que aunque seas ágil con el mando, muy difícilmente podrás pararlos todos. De hecho, parar uno o dos de estos ya es todo un logro. El partido estaba sentenciado sin remedio.

- AU VA!!! VINGA HOME, JA!!! - rugió el coloso esmeralda acabado de transformar a mi izquierda.

Aquí es donde corremos el tupido velo sobre la reacción airada de mi amigo. J.  no solo ni se molestó en intentar parar los disparos, todo el nivel inhumano de concentración que había tenido durante el partido se esfumó en una explosión de ira. Durante unos minutos permanecí sentado y en silencio en mi butaca, sin siquiera sonreír o hacer un comentario. Esperé a que se desvaneciera el efecto de la ira y si no recuerdo mal poco más tuvo ya la noche. Ni se mencionó el juego durante unas semanas, hasta que poco a poco salió el tema y ya pudimos reírnos del mismo. 

A día de hoy es una anécdota divertida, pero en su momento "el incidente" no fue cosa de broma. Supongo que ni siquiera algo intrascendente, y entre amigos, es inalterable cuando la tensión sube excesivamente.

Ala, ya está explicado. El secreto ha sido desvelado. Ya nunca nada volverá a ser lo mismo... o no.

lunes, 22 de mayo de 2017

Videojuegos imprescindibles (volumen 2)

Pues sí amigos, si os gustó la primera parte (pincha aquí) pero dudabais de que solo hubiese malgastado mi tiempo (esto lo digo ahora, cuando los jugué seguro que no opinaba igual) en aquella lista de 10 videojuegos, aquí traigo la segunda parte con los juegos que aunque no formen parte de mi Top-10, se merecen un reconocimiento especial. Y os anuncio que habrá tercera y última parte, con los que prometían mucho pero que no han llegado a entrar en el Top-20.

Así pues, aquí van los juegos el 20 al 11:

20.- Tetris Classic (PC).
Y es que este ya era un clásico cuando yo lo jugué. Este que se llamaba así era una versión en PC que alguien me pasó en su momento y que me encantaba no sólo por el juego en sí, sino además por la música hipnótica y los bellos fondos.Todo muy del estilo de las mil y una noches. Creo que si no llega a más arriba de mi lista es por los rebotes que me cogía yo solo cuando aumentaba la velocidad y se me quedaba la pieza perfecta pillada en el borde, aunque algo en el fondo de tu mente grita "La gravedad, por gravedad tendría que caer!". En mi muy humilde opinión, debería ser de uso obligatorio en la clase de informática del colegio, este juego obliga a tener un pensamiento claro, mucho más importante que unos dedos ágiles.


19.- Prince of Persia (PC).
Mira, hablando de las mil y una noches, otro juego que se ambienta en ese mundillo. Hace muchos años, tendría yo unos 14 o 15, rondaba por las salas de EATP de informática discos de 5 y cuarto (!) con un juego llamado El Príncipe de Pérsia. Era un arcade simple, pero que enganchaba porque un desliz te mataba, porque requería agilidad y porque conforme te ibas adentrando en el palacio del sultán te ibas dando cuenta de que no era nada simplón, sino una aventura con motor de arcade, bien pensada y bien ejecutada, con una maravillosa mitología propia y un sistema de juego endiablado. Pasarse este fue jodido, jodido...



18.- Dynablaster 2 (PC).
Otro puto vicio de juego, de los que carga el diablo. Como modo de un jugador era pasable, nada que otros jueguecillos no tuvieran. Pero cuando lo ponías en modo multijugador de hacia volver loco: hasta cuatro jugadores simultáneamente intentando sobrevivir y al mismo tiempo intentando putear a los demás a base de soltar bombas para matarles y conseguir como fuera que las otras bombas (¡o las tuyas propias!) no te explotasen en los morros. Todo eso a un ritmo frenético y una estética super-deformed bastante maja. Mi sister era la tiña jugando a esto...


17.- X-Men 2, Clone Wars (Emulador: Sega Genesis).
Que a todos nos molaban las consolas de jovencillos es un hecho. Algunos tuvimos algunas, pero no solían ser las más caras. El caso es que luego con los años descubres el maravilloso mundo de los emuladores y descubres alguna joyita, como esta. A ver, es evidente que el juego pierde un poco de su gracia si no conoces los cómics de los X-Men o Patrulla X (como se los llamó aquí) pero tampoco impediría disfrutar de un muy buen juego. Un árcade clásico pero muy bien diseñado y preparado para desplegar en él una multitud de mutantes cada uno con sus particularidades. Rondador Nocturno se teleporta y trepa paredes, Cíclope dispara rayos ópticos, Lobezno ataca con sus garras y regenera, Magneto levita... Como estar metido dentro del cómic. Que no es poco.


16.- Prehistorik 2 (PC).
Una pasada de juego, otro árcade, pero diseñado a lo grande. Parecía uno de esos juegos de máquina recreativa, pero en tu cutre-ordenador de entonces. Aparte de gráficos impresionantes, un diseño ingelioso que permitia una jugabilidad tremenda y unos buenos ratos que su predecesor (Prehistorik, el 1) no consiguió a pesar de su sobriedad. Un juegazo que aun hoy en dia me tendría matando dinosaurios y cavernícolas hasta buenas horas de la madrugada. A ver si lo encuentro...


15.- Ghosts'n Goblins (Emulador: Snes / Nes).
Fácil de confundir con el original, el Ghouls & Ghosts. No es que desmerezca a uno por el otro, ni mucho menos, me gustan ambos por igual. La idea es sencilla, en argumento y en juego: eres un caballero y un demonio ha raptado a tu doncella. Así que te toca calzarte la armadura de placas, coger tu lanza y a por ella. Pero claro, por muy caballero que seas, no significa que puedas atravesar como si nada los reinos del señor oscuro de turno y aunque no quieras te puedas encontrar huyendo en calzoncillos (literal) del bichejo de turno. Difícil y mucho. Este juego tiene el merito de hacerte sentir realmente como si estuvieses allí, puede que la armadura te pare algún golpe, pero bajo ella eres mortal. Así que mejor venga la afrenta... pero rapidito. Que los enemigos salen como champiñones y tu ahí en medio...


14.- Alone in the Dark (PC).
Si ahora os poneis a buscar videos del juego antes de leer esta descripción os horripilaríais todos de lo que en su momento fue el primer juego en 3D. La estructura poligonal de los personajes digamos que hacía cosas curiosas con los ángulos de cámara y no ayudaba que fuesen más bien poco detallados, pero nada de eso importa. Una vez te metías en la mansión, nada importaba. Ambientado en los Mitos de Cthulhu del ya famosísimo H.P. Lovecraft, el juego te metía de lleno en una mansión gótica abandonada... pero aun así poblada por criaturas de pesadilla. Tenías que moverte como si de un arcade (de control... digamos que raro) se tratase para seguir la acción como si fuere una especie de aventura en la que podías morir de mil maneras. Y lo peor de todo, es que a veces no sabías ni porqué. Atravesar un pasillo, abrir una puerta e incluso leer un libro podía ser fatal de necesidad y acababas viendo por enésima vez la animación de un servidor deforme arrastrando tu cadáver hasta un acantilado por el que te arrojaba. Creo que fue este juego el que tiempo después me "facilitó" entrar en mi querido juego de rol de La Llamada de Cthulhu. Donde, por cierto, podrías morir igual de fácil. Es lo que tiene vivir en un universo poblado de dioses ancestrales primigenios de otras dimensiones... luego no te quejes.



13.- World of WarCraft (PC).
El quemador de tiempo libre por excelencia. Si, un juego super-completo, de hecho tal como bien dice el nombre, es un mundo en si mismo. Increíblemente grande, lleno de peligros, de objetos mágicos, de mazmorras, de enemigos, de magia, de todo. Si está en esta lista es única y exclusivamente por el grupo de gente con el que tuve la suerte de coincidir en él. Gente majísima con la que entrar en una mazmorra a afrontar a un jefe final realmente era una aventura pues sabías que estaban ahí para proteger al más débil, para ayudar a los demás y para arrimar el hombro todos hasta que el enemigo caía. Bueno, a veces hasta que caía diez veces y los diez miembros del grupo obtenían la super-espada del premio. Y es que tenía un punto de repetitivo, lo que es grave para un juego que se supone que roza lo inconmensurable. Al final, todo el mundo sabe (mil guías de internet, cómo no) cuál es la mejor armadura del juego para tu clase y todos para allá hasta que la consigues, un que sea al intento numero 20 de matar al gigante. Y luego, a por la espada. Luego, a por el casco, luego... Y las monturas, claro. Lo dicho, juegazo si vas a disfrutar de los pequeños detalles que tiene con un buen grupo de gente. Odioso si quieres ir de hardcore gamer (o Munchkin, que se le llamaba antes). En todo caso, más te vale tener 16 horas libre al día y ser de los que duerme poquito, porque este juego exige demasiado tiempo.



12.- Stars! 2 (PC)
No mencionar este pequeño gran juego me costó en la anterior lista una reprimenda de Yacon, el descubridor que lo trajo al grupo de colegas. Y es que es un juego pequeño (ocupaba menos de un disquete, antes de que las unidades de "juego" fuesen los CD's) y simple (en su momento cualquier ordenador lo abría, si tenia disquetera, podía arrancarlo), pero que se enrebesa con una facilidad horrible. Exploración y conquista espacial contra otros jugadores o contra la IA (inteligencia artificial, el ordenador jugando, vamos), planetas con diferentes tipos de ambiente (y que se podían terraformar), industrias y minas de mineral, asaltos planetarios, estaciones espaciales, de todo, muy completo. Con la coña añadida que los turnos tenían que enviarse por email (no es broma) al director de juego, que podía generar el turno siguiente cuando ya tenia el de todos los jugadores. Imprescindible las anécdotas que atesoramos de este juego, como que el nombre de la partida siempre solía ser de alguna broma recurrente (como "Cold" que venía de "The hard cold rain..." la primera frase de la novelización de la primera película de X-Men (uf, cuanto tiempo) que me regalaron en inglés y que no quería leer para no destriparme la peli antes de verla) o como cuando montamos una partida en la que dos jugadores hacían su propio papel y al mismo tiempo simulaban ser una de las IA's controladas por el ordenador. Oír lamentarse a los otros jugadores de lo que aquella IA de un juego que cabía en menos de un disquete les había hecho era descojonante. Luego tardamos días en convencerlos, no se lo creían... Lamentablemente, desde el Windows XP este juego no ha vuelto a poderse arrancar ni emular y los planes de los creadores de sacar un tercer juego con mejores gráficos quedó en nada. Descanse en paz, amigo. Pasamos grandes ratos juntos.

(De este no sale ni una triste foto por el Google Images, que pena de mundo... En fin, invocaremos al Monstre Yacon, a ver que se saca de la manga...). Edito y añado fotos. Gracias, su malignidad.

Sacada de Abandonia.com ...
(el nombre de la web ya dice mucho)

11.- Mario Strikers Charged Footbol (Wii).
Ya era hora de que un juego de la Wii se colase en las listas. Las cosas como sean, tampoco la quemamos mucho, la verdad, pero si que nos causó unas cuantas noches en vela con los colegas al Wii Sports entre otros. Era como Star Wars, hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana (y sin hijos). Este juego en particular no entró en el Top-10 por haber sido puesto en criogénesis al haber alterado de manera preocupante a un amigo, una persona de carácter tranquilo que estalló como no lo había visto nunca. Riete del Hitler de "El hundimiento". El juego es un torneo de fútbol con personajes de Super Mario Bros. Hasta aquí, nada especial. Pero ahora quítale las faltas, los fueras de banda y córners, añadele características ambientales (que caigan rocas del cielo, tormentas que lancen tractores sobre el campo...), poderes especiales de los jugadores y jugadores estrella con la habilidad especial y jodidísima del Super-Trallazo, un chute de balón que si aciertas con el mando le puedes multiplicar el número de balones hasta siete y potenciar la velocidad de los mismos (y si eres una puta bestia jugando, puedes conseguir ambas cosas). En este juego puedes ir perdiendo 0-5 el último minuto y acabar ganando por goleada. Lo echo de menos, la verdad. Desde que el señor J. salió de la terapia por agresividad y se vendió la Wii para comprarse, cual gamer borreguil, Playstation tras otra, nuestras frikinights dejaron de ser de videojuegos para volver a las series. No llega más arriba en mi lista por el adrenalínico incidente y porque sin otro jugador al que put... digoo, contra el que jugar, deja de tener tanta gracia, ya que la IA es de las de dejarse ganar tontamente (en modo fácil) y hacer trampas en el modo difícil...


Y para rematar unos minutos musicales. Es reconfortante ver que hay alguien que ha perdido aún más horas (o semanas) que tu jugando... Premio especial para el que se haya pasado todos los juegos que menciona aquí el colega:


Y una nota final, supongo que los que leéis este pequeño post lo sabréis, pero muchos de estos juegos pueden conseguirse sin problemas por ser Abandonware. O sea, juegazos como son los tienen abandonados a su suerte, nadie se preocupa ya por ellos. Así que ya sabéis, llevadlos con vosotros a casa, ya no se hacen juegos así...

domingo, 7 de mayo de 2017

Sant Jordi 2017

Siempre suele pasarme que llego tarde a escribir los posts de jornadas determinadas. Pienso en hacer un bonito mensaje con las fotos de las adquisiciones y todas esas cosas, pero la gracia está en hacerlo el día que toca y no un mes más tarde. Y la mayoría de veces, acaba pasando tanto tiempo que al final renuncio a hacerlo. ¡Pero hoy no amigos! Hoy llego (solo) 15 dias tarde, pero os presento... los libros que me han regalado por Sant Jordi.

Supongo que todo el que leerá estas líneas lo sabrá, pero en Cataluña es tradición que el día de Sant Jordi, 23 de abril, los chicos regalan rosas a las chicas y ellas libros a ellos. Es el día de los enamorados versión catalana. En vez de cupidos y chorradas cursi-yankees, pues tenemos una fiesta colorida y cultural. Por un día, hasta parecemos europeos de verdad...

Va, al lío. Esto es lo que me han regalado este año:

Que soy uno de los "Constant readers" del bueno de Stephen King es un hecho que toda mi familia conoce. Desde que con 12 años leí "El Umbral de la Noche" y me voló la cabeza en pedazos he leído todo lo que ha caído en mis manos del Rey del Terror. Además, si es una recopilación de relatos aun más. Así que ahí lo tengo, preparado en mi mesita de noche para atacarlo así que acabe los exámenes. Por lo que he podido saber, es una recopilación de nuevos cuentos, segundas versiones de otros ya publicados y muchos comentarios acerca de ellos. Veremos si forma parte de sus mejores trabajos, pero para qué engañarnos, solo por ser de quien es lo habría leído. ¿Os he recomendado ya "El Umbral de la Noche". Leedlo, en serio. Puta obra maestra. Así me quedé yo después... Tendré que hacer una reseña un día de estos... tanto que hacer y tan poco tiempo.







Todos los años intento que (en la medida de lo que pueda sugerir o indicar) me caiga un libro "serio", sobretodo de historia. Siempre me ha costado estudiar historia pero me encanta aprender cosas nuevas, especialmente de mis periodos favoritos, la república y el imperio romano y la segunda guerra mundial. Por lo que me habían recomendado (Gracias, V.) este es el libro definitivo sobre el nazismo en la 2ªGM. Lo he ojeado y parece muy completo y redactado de forma amena, así que promete. La verdad es que tenía pensado conseguir "La guerra que había que ganar" de Murray Williamson y Millett Allan, que tendrá que esperar a otra oportunidad.









Y sí amigos, aquí llega la frikada de turno. Pero vamos, es que no se dónde os pensabais que estabais. Este es mi blog y un servidor es más freak y nerd que los protagonistas de The IT Crowd y The Big Bang Theory metidos todos juntos en la máquina de "La mosca" (y este comentario absurdo lo certifica, por si teníais dudas). Que este libraco salga después del anterior le puede causar alergia a algunos, pero que le voy a hacer. Soy un fan absoluto de la historia de los muñecos favoritos de mi infancia y estas guías son un "must have" en mi biblioteca. Aparte, ya que no puedes tener todo lo que existe del mundillo MOTU, la mejor opción es conseguir el libro y leerlo lamentándote / congratulándote de todo lo que existe y tu no tienes. No voy a echar la culpa a mis dos hijos mayores, que han comenzado a ver la serie y a interesarse por los protagonistas, lo que podría justificar esta guía. Porque de hecho, se la puse yo. Así que culpable como el infierno, je, je, je...





Y hasta aquí llegó el tema. No puedo quejarme ni mucho menos, porque tengo material de lectura para todas las facetas de mi mente desequilibrada para una buena temporada. Aunque ahora después de este post, los que lo lean se aparten de mi camino haciendo ver que no me han visto... Chavales, es lo que hay...