domingo, 13 de marzo de 2022

Roleando para peques I. Preludio.

Bien, seguro que este es un post sorpresa de esos que nadie se espera. Aunque bueno, después de tanto tiempo escribiendo de pascuas a ramos, supongo que ya nadie se espera un post. Así, a secas...

 


Pues sí. No solo escribo sino que además voy a explicar una cosa curiosa. De hecho, la iré narrando conforme se vaya desarrollando. Porque, para mi sorpresa, parece que la idea ha cuajado. Vaya si lo ha hecho...

Digamos que he comenzado una partida de rol con los calabacines de casa. Hasta ahí nada misterioso ni tampoco nada vuevo, ya había utilizado una versión sencilla y kid-friendly de D&D (Dungeons and Dragons, los Dragones y Mazmorras de rol de toda la vida de Tiamat) para introducir el tipo de juego con los peques, juraría que el verano pasado. Les gustó mucho, disfrutaron como bestias mientras sus personajes, unos chiquillos de un pueblo medieval fantástico tenían que vencer a unas extrañas criaturas para probar su valía y ser dignos de convertirse en los nuevos aprendices de los héroes del pueblo. Un poco Willow este comienzo, pero para ellos les valió.

Peliculón. Se nota la mano del tito Lucas ahí.
 

Cerramos la partida en dos sesiones, vencieron a las bestias, se convirtieron en los nuevos aprendices de los héroes de marras y me pidieron volver a jugar. Ahí es donde yo comencé a rebuscar por la red opciones para jugar con peques a juegos de rol de fantasía. Muchas opciones (los roleros de la época ya tenemos una edad y muchos incluso descendencia) pero al final me decanté por Magissa.

Foto del imprescindible blog Padresfrikis.com

 

¿Porqué Magissa? Bueno, es cierto que hay muchos sistemas adecuados, pero este me pareció correcto por el tipo de mecánicas de juego que plantea, adaptables a la edad y la experiencia y que pueden irse desbloqueando en el momento adecuado. Y también por el universo que presenta, un planteamiento del mundo muy interesante y puede tener muchas ramificaciones curiosísimas. Digamos que en el mundo de Magissa gracias a que una niñita llamada Pandora ha metido la mano en el jarro maldito equivocado, los adultos han desaparecidom dejando a los niños a cargo de todo. 

En la partida que comencé a preparar, quise aprovechar la estética y el trasfondo de mundos de fantasía que ya conocen, para hacerlo un poco menos áspero de entrar. Entre otras cosas (tendré que poner monturas a lo Golden Axe, eso lo tengo claro) como les pica mucho el tema de la mitología, digamos que he cambiado el jarro por una urna con los restos de la cabeza cercenada de Medusa. Un detallito un poco fantástico-gore, pero que les gustará y que al mismo tiempo me permitirá "tranquilizar" un punto a los enanos, haciendo que los aduntos en la história no desaparezcan (¿muertos? ¿desintegrados? ¿raptados?) sino que los abundantes eflubios en descomposición de la cabeza los han convertido en estátuas de piedra. Temporalmente, tranquilos. Encontrarian pistas para iniciar una aventura salvadora de padres que riete tú de Marco y su mono.

Ganazas que tengo de enseñarles la obra del gran Ray Harryhausen
 

Lo tenia todo preparado. Tenía libritos de mapas listos. Habia conseguido miniaturas de niños arquetípicos para jugar con ellos; algo que, por cierto, no es nada fácil. Goblins graciosetes de Pathfinder. Algo de esceongrafía, los dados, todo. Iban a fliparlo.

Y total, va y me piden jugara a un juego de investigación y misterio.

Tocate los cojones...

Que sí, podría haberle metido más investigación y misterio a la crónica de Magissa, pero no es eso lo que me pedían. Ya se yo de dónde sopla el viento:

 
Creo que ya había comentado por aquí la fascinación que tenian los peques por este juego. De hecho no es más que un bootleg del Cluedo, "adaptado" por Cefa hace ya la tira de años y que teníamos por casa. Les gusta y mucho y hemos pasado tardes enteras (ay...) persiguiendo al misterioso monstruo asesino por la mansión. Y ellos querían jugar a rol a algo así.
 
Vaaaaaleeeee. No pasa nada, ya usaremos el setting de fantasía en otro momento, ya vereis. Pero como se dice habitualmente, ¿no querías caldo? Pues toma tres tazas.

¿Qué? Investigación, misterio y monstruos. Más claro el agua. 

Así que conforme vayamos desarrollando la partida iré escribiendo acerca de ella. Tanto de la historia en sí (no he perdido mis dotes de máster improvisador) como de las reacciones de los calabacines en la partida. Ya os adelanto que estas reacciones han sido MUY positivas, hasta el punto que me persiguen por casa preguntándome cuando podremos volver a jugar a la partida.

Y yo, claro, inflado de orgullo. Cómo no.

Así pues, el próximo día os explicaré quién llamó con ímpetu a la puerta del despacho de la investigadora privada Elaia cuando estaba tomando el té de las 5 tranquilamente con sus amigos, el militar Álex y el veterinario Angus.

Espero que os guste por lo menos la mitad de lo que les parece estar gustando a ellos. 

Nos vemos pronto.