miércoles, 31 de julio de 2019

Videojuegos arácnidos

Ayer me pasé ha hacerle una visita por casa al Sr. J. Cosas de las vacaciones de verano, tenía a las dos calabacillas mayores conmigo, en lo sucesivo C1 y C2. Así que intenté que se distrajeran con los gatos mientras el Sr. J. y yo hablábamos de cosas "serias"...

... lo que evidentemente no funcionó. El Sr. J. es todo un nerd de la tecnología, con lo que su casa hacía demasiadas cosas fascinantes como para interesarse por un simple (lo siento Neo) felino. De repente, algo perturbadoramente misterioso llamó su atención. A la pregunta de "¿¿Tu tienes videojuegos??" de C2 (iluso), J. encendió el objeto que había despertado la intriga, un extraño aparato arcano llamado... Playstation.

Esta no es la suya. Creo que se la compró después de que yo les enseñara el trailer de Star Wars: Battle Front y después me rajara, para irme dando palmas al juego de mesa de Imperial Assault...

En casa apenas han tocado los videojuegos. Tenemos una Wii muerta de asco, que probaron un día pero que aun no tienen destreza para aprovechar y yo tengo guardada a buen recaudo una SuperNintendo que probaron por encima, sin que el resultado fuese muy diferente del de la Wii.  Tal vez por la falta de práctica, que tampoco tengo ninguna intención de que se corrija con demasiada celeridad. Total, que saben que son los videojuegos, pero casi nunca han jugado. Lo que no quita que sientan fascinación y que, de vez en cuando, en alguna fiesta infantil cuando se enciende alguna (¿pero quien fue el lumbreras que puso una tele y una Play en una sala de juegos infantil de alquiler por horas? ¿que querían, no gastar la piscina de bolas?) se queden maravillados ante la pantalla y toquen el mando (cuando pueden) como quien toca el brazo incorrupto de Santa Teresa. Mágico. Fascinante...

Vuelvo al presente. Así que cuando el señor J. no sólo encendió su PlayStation 4 sino que les dejó jugar (¡!) la adrenalina se disparó al instante. El juego elegido fue Marvel's Spiderman, que me dejó casi tan alucinado como a las calabacillas...



Hiperrealismo absoluto. Trepas por edificios en los que ves tu reflejo en los cristales y en función del ángulo incluso puedes ver el interior del edificio. Dicen (aun no me lo creo) que es una recreación de Nueva York real, en la que puedes moverte con tus telarañas como si estuvieses en la auténtica. Muy impresionante.

Mis hijos eran todo un espectáculo. Pasaban de caer de rascacielos justo encima de un viandante (C2) y empujar a uno sin querer hacia un montón de basura (C1) a encadenar auténticas ondanadas de hostias a los villanos de Kingpin como si nada (o C2 le cogió en truco rápido o el tema del combate es muy mejorable en el juego).

El caso es que, incluso ante la maravilla de la técnica que tenía delante, no podía parar de pensar en cómo habían cambiado los videojuegos del trepamuros desde que yo tuve mi primera consola, la muy sufrida Master System II de Sega, 8 bits de pura creatividad y mucha imaginación con la que complementarlos. Entre los juegos que me regalaron aquellas navidades (no hubieron nuevas adquisiciones en lo sucesivo) estaba el Spider-Man vs. the Kingpin, de 1990. Y creedme, no es exactamente lo mismo...



Y no estoy diciendo que fuese un mal juego, para nada. A pesar de que no tenía buena fama entre otros poseedores de la consola, ya que costaba cogerle el tranquilo al principio (buen ejemplo es el acceso al primer edificio, con los dos policías disparando y gente pegando desde las ventanas... cuanta violencia) la verdad es que era un juego lleno de opciones, donde podías quedarte sin fluido para el lanzaredes que podía reponerse haciendo más en casa con ingredientes que había que comprar, y para tener dinero tenías que hacer fotos de los villanos que poder vender al Daily Bugle. Había que descansar para recuperar fuerzas desde la paliza anterior que te habían pegado los malos. Podías utilizar la telaraña para inmovilizar o balancearte, también tenías el sentido arácnido, etc. Luchabas contra Kingpin y una amplia retahíla de villanos conocidos: el Dr. Octopus, El Duende, Veneno, Sand-Man, Electro, el Lagarto, etc. de Muchas opciones en solo 8 bits, que me temo que no todos supieron valorar de manera justa. Este fue todo un reto de acabar, pero recuerdo la sensación de haber logrado algo importante cuando lo logré. Ese maldito Electro...

Esto mismo, sí...

Pues lo dicho, que por culpa de mis calabacillos tanto J. como yo acabamos sintiéndonos muy mayores. Yo por el videojuego que me hizo recordar. Y J. porque cuando los peques se enteraron de que había visto las películas de Star Wars en el cine, cuando se estrenaron, hicieron una "Uuaaaalaaaaa..." al unísono que dejaron la moral del pobre anfitrión por los suelos.

Estos niños... ya creceréis, ya... no os preocupéis, que os la devolveremos doblada...

miércoles, 24 de julio de 2019

DiabLOL series

Las cosas como sean, hay gente que no sólo es muy creativa, sino que tienen una capacidad de sacarle la punta humorística a todo. 

Estos vídeos que os presento hoy son obra de Carbot Animations. Esta gente son un grupo de animación web que se ha encargado de hacer múltiples cortos de productos de Blizzard (como StrarCraft, World of WarCraft, etc). Y sí, también de Diablo. De ahí los vídeos que enlazo más abajo.


Son muy divertidos, captan muy bien el espíritu del juego y también, porqué no decirlo, las cosas raras que podían pasarte a veces durante la partida. Y sí, también las meteduras de pata que podías hacer al creerte más listo que nadie...

(Por cierto, que si usais el lanzador de Blizzard para arrancar alguno de sus juegos, veréis que incluso han añadido un modo de gráficos propio para StarCraft en su último parche. Sí, para jugar con su estética particular, nada menos. A mi me gustan, se me hace simpática la estética, pero aun no se si podría llegar a jugar así...)



Bueno, a lo que iba. Deleitaros con los capítulos de DiabLOL (ya sabeis, LOL de Laughing out loud). Por pocas partidas que le echaseis al juego en su momento os traerán muy buenos recuerdos y unas cuantas risas, eso seguro. Os dejo los 3 primeros, si os gustan (como supongo que será) tenéis los ocho completos en la misma lista de reproducción de youtube. Ala, a pasarlo bien.




domingo, 21 de julio de 2019

Versiones de Star Wars

No se cómo descubristeis la saga de Star Wars vosotros. Yo lo hice en una tele pequeñita, en el despacho-taller de mi abuelo (ese tipo de habitación es una especie de tradición familiar, ahora que lo pienso), durante los días señalados de las fiestas navideñas. Mientras los adultos estaban enzarzados en las típicas discusiones bizantinas de sobremesa, yo me quedé alucinado viendo una película en la tele, película que continuó el día siguiente en el mismo horario, y que continuó un tercero. Aunque no lo recuerdo, puedo imaginarme mi decepción al cuarto día.

Tengo amigos que las vieron en el cine. Lo que debió ser toda una experiencia, verlas en pantalla grande y rodeado de gente como tú...



El caso es que, como la mayoría, las disfruté sobretodo en casa y en VHS. Primero grabadas de la tele (tan pronto como tuvimos vídeo, que en casa tardamos bastante) y luego en un pack de la trilogía que me regalaron por navidades. Aquellas cintas las ví y volví a ver hasta la saciedad. Por eso, cuando salieron los DVD fue toda una "obligación friki" ya que estaban con el metraje restaurado y horas de extras absolutamente obligatorias (que pocos han/hemos visto completas) hubo una pequeña decepción al ver las alteraciones que se introdujeron.

Sí, dejamos de ver esos marcos oscuros alrededor de las naves y el salto al hiperespacio era cada vez más alucinante, pero también se añadieron cambios polémicos. Aunque George Lucas dejó claro que los cambios fueron para conseguir que la película fuese como el soñó en su momento y que la técnica de efectos especiales no le permitió al 100%, no dejó de ser una pequeña traición a nuestros recuerdos.

Al menos con Lemmy tiene gracia 

Pues para ayudaros a que podais llevar un pequeño control de las modificaciones que se han ido haciendo (por lo visto la versión Bluray se ha vuelto a modificar y yo sin enterarme, señal de lo metido que estoy desde un tiempo a esta parte en la saga) os presento estos vídeos que he encontrado mientras procrastinaba por youtube. Son obra de Marcelo Zuniga, al que deberíamos agradecerle mucho el curro que se ha pegado en hacerlos.

Así que ya sabéis, si dudabais si comprar o no otra figura porque la nueva viene con una pequeña navecita que no recordabais de cuando estabais babeando ante la tele, ahora podréis comprobarlo.







miércoles, 3 de julio de 2019

Wonder Woman (2017)

Dentro de la ronda de revisión de películas que se me han quedado pendientes de ver los últimos años, estaba esta película basada en el célebre (pero no tanto) personaje de DC. Digo el "pero no tanto" porque aunque conocida por los cómics de la Liga de la Justicia de DC, dónde es una de los miembros de la famosa trinidad, junto con Batman y Superman, de hecho habría caído en un segundo plano de no ser por una antigua y muy exitosa serie de imagen real de los años 70, protagonizada por Lynda Carter.

Así que cuando las primeras críticas comenzaban a poner la película bastante bien, la puse en mi lista de "para ver". Y aquí mi opinión.


Voy a ser todo lo neutral que pueda, centrándome en las virtudes de la película y no en el personaje. Entiendo que como un medio cultural algo (aunque cada vez menos) underground, los cómics llegaron a menos público que la película, por lo que debería poder verse sin haber sido lector habitual de la colección. Por otra parte, yo he sido mucho más de Marvel que de DC, simplemente por el hecho de que de las dos editoriales que traían ambos universos al quiosco de bajo de casa, uno aguanto (Forum) y el otro no pudo (Zinco) por lo que probablemente acabé por perderme buenas historias de la distinguida competencia y acabar en los amorosos brazos de Stan Lee y Jack Kirby, con todo lo bueno (y lo malo) que eso implica.

Vamos allá. La historia se centra en Diana de Themyscira, una isla oculta a los ojos del mundo donde las amazonas moran y viven tranquilas, ajenas a lo que ocurre fuera de ella. Lo malo es que empezando así, tenía que pasar algo que rompiera esa tranquilidad idílica. Y es un piloto americano de la primera guerra mundial que cae derribado en la isla, donde es salvado por Diana. Pronto las amazonas se verán en la tesitura de escoger, intervenir o no en semejante conflicto. Y después de escuchar al piloto, Diana no cree tener elección. En especial cuando lo que explica apesta a Ares, el dios griego de la guerra, que parece estar detrás de todo conflicto armado.


La película podríamos decir para abreviar un poco, que es la más Marvel de las de DC. Eso sólo significa que después de mucho tambalearse intentando crear (deprisa y corriendo) un universo superheróico en unas pocas películas, pero guardando la estética dark del Batman de Nolan, por fin encontraron una manera de mostrarse como realmente es el universo de la compañía, de la manera que al público le gusta. Y después de casi 9 años de dominio aplastante de Marvel Studios, ese tono era muy marcado.

Hacia la mitad de la película, esa primera guerra mundial cada vez más recuerda a la Europa ocupada en la WW2 de Capitán América. Por suerte, lejos de las escenas color sepia en pequeños pueblecitos de centroeuropa, de fácil confundir, una emotiva escena en las trincheras del frente facilita el volver a situarte en el contexto histórico pertinente.

Bueno, ese grupo de luchadores por la libertad que forman, a medias entre los Comandos Aulladores de Marvel y ese... no se... la corrección multicultural por otra parte, no parece ayudar mucho. Tengo curiosidad por saber si en la primera guerra mundial combatieron nativos americanos (se que en la 2ª si, ver la nada desdeñable Windtalkers).


Así pues, a pesar de que por momentos tenga un regusto a Marvel (sabor que dicha compañía machacó y machacó durante años a los espectadores, en una maniobra a largo plazo muy planificada) la película se desarrolla bien, consigue su propio tono, el personaje consigue ser creíble dentro de su contexto (el bélico, el mitológico se toca por encima), los chistes son frecuentes y puede que algunos menos infantiles que los de Marvel Studios, la trama es creíble, etc. Bien, es entretenida y se deja ver...

...hasta el final, donde de nuevo resurge el tratamiento hiperbólico de los villanos de DC y los combates casi estilo Dragon Ball, un tratamiento que ya se ha visto en muchas películas de DC, incluyendo, por ejemplo, a Doomsday en Batman vs. Superman, donde el malo no solo tiene que ser muy malo, muy fuerte y muy listo (hola Thanos). No, en DC además el combate final tiene que ser uno contra uno y hiper-espectacular. Luz! Fuego! Destrucción! Además duele aun más, cuando la presentación del villano promete tener delante a un ser manipulador, con motivaciones ambiguas y un nivel de poder misteriosamente superior.

Así pues, considero desde mi humilde opinión, que es una buena película. Que aun adolece de un (inmerecido) poquito de complejo de inferioridad respecto a su competencia en lo que se refiere a hacer cine de superhéroes que rompa la taquilla. Y sobretodo, que parece que han acabado con prisas y mal, repitiendo el esquema de todo villano poderoso en el universo fílmico DC de los últimos años.

Podría haber sido excelente. Y se queda en un notable. Que no es poco, pero había material para mucho más, creo yo.



sábado, 29 de junio de 2019

Los ojos sin rostro (1960)

Les yeux sans visage es un caso extraño de cine de terror. O al menos, así puede verse en la actualidad, en pleno 2019, a ya casi 60 años de su estreno. Aunque puede que la leamos como si fuese ingenua en su desarrollo, la verdad es que es una auténtica pequeña maravilla del cine de terror.

Vamos allá.

De filmaffinity.com

Se estrenó con gran polémica en Francia, donde el director Georges Franju dilapidó gran parte de su crédito artístico al tratar de dotar de credibilidad al cine de terror. Incluso grandes del cine de la época como Jean Luc Godard mostraron públicamente su decepción con ese extraño intento. A día de hoy, está más que reconocida como uno de los grandes clásicos del cine fantástico francés e incluso su influencia ha traspasado fronteras, llegando a aparecer homenajes a la máscara en La piel que habito de Almodóbar, Abre los ojos de Amenábar e incluso se dice que la máscara de Michael Myers de la saga Halloween (en realidad un molde de la cara de William Shatner, el capitán Kirk de Star Trek, pintado de blanco) se hizo de esa manera con la máscara de la joven en mente.

A ver.. ¿en que coño quedamos?

La historia trata de un célebre doctor de la alta sociedad parisina, con fama, fortuna y reputación, que perdió a su mujer cuatro años atrás y ahora tiene que sufrir la fatalidad de ver como su única hija desaparece. En realidad, es un montaje para tapar la verdad: el doctor aun vive con su hija, que sufrió un fatal accidente de tráfico que le desfiguró la cara gravemente, hasta el punto de tener poco más que ojos en su rostro (de ahí el título de la película). El doctor se ha obsesionado hasta tal punto con la pérdida de su hija que no dudará en secuestrar jóvenes que se parezcan a ella para extraerles el rostro y practicar un trasplante.

Lo que pronto sorprende al espectador es que el supuesto "monstruo" es en realidad una adolescente aterrorizada y confusa, mientras que el amante padre que parece haber enloquecido en la necesidad de satisfacer a su hija, en realidad el auténtico villano de la cinta, un doctor loco en el sentido más amplio de la expresión, que sólo la utiliza como un medio para perfeccionar sus técnicas "futuristas" para hacer avanzar a la ciencia. Pronto, hasta la pobre muchacha se ha dado cuenta de eso.

De AHMagazine

El pérfido doctor está acompañado por su ayudante y enfermera, una siniestra mujer que se encarga de secuestrar a las chicas. Una mujer que, por cierto, fue la primera receptora de un rostro que no se acabó rechazando, cosa que no deja de pasar con la hija del doctor. Esta pérfida mujer, se debate entre la lealtad a quien le devolvió la belleza y el horror de los actos que ambos realizan.

La cinta transcurre lenta, lentísima, entre la frialdad del doctor que no duda en continuar con sus experimentos a expensas de la fragilidad mental de su hija. La escena del primer trasplante de cara, del que se escatiman pocos detalles, dura seis largos minutos en los que la operación se muestra con fría efectividad quirúrgica. En el festival de Edimburgo hubo incluso desmayos, que llevaron al director francés a aprovechar la ocasión para tirar una puyita a los escoceses, diciendo que "ahora entiendo porqué llevan falda". Uno puede ser un buen director y hacer buenas cintas, pero no es incompatible con ser un gilipollas, dicho sea.

Aunque la cinta tenga una trama policial simplona y más basada en las casualidades que en el trabajo de investigación y que el final sea tan simbólico (cada personaje que muere, lo hace relacionado con sus acciones pasadas) y metafórico (la evasión de la protagonista, junto a los pájaros que libera de la jaula) no deja de recordar a un tremendo deus-ex-machina en el que la la influencia de los dioses castiga a los malvados y recompensa a los justos.


Pero una crítica con la visión del 2019 a un film rompedor de 1960 la verdad es que no puede ser objetiva. Hay que saber verla con los ojos del espectador de la época, sin dejar llevarse por los clichés al cine de terror, como aquél crítico de cine que al decir que al hacer una crítica positiva casi perdió su trabajo. Independientemente del género, es una preciosa y angustiosa película, que trata más sobre la obsesión, la pérdida y el dolor que sobre el terror en si mismo. 

Si os gusta el cine europeo fantástico, sobrio y efectivo, pronto os encontrareis perdidos en medio de esa preciosa fotografía llena de luces y sombras, mirando de lejos a una pobre chica llorando en el suelo, que solo quería ser como antes para poder abrazar a su novio una vez más.

viernes, 28 de junio de 2019

¡¡¡Vacaciones!!!

Por fin, ahora sí, vuelvo a ser ¡¡¡libre!!!


Vais a tener que perdonarme la canción, pero es que no he podido evitarlo. Aun menos después de haberme quedado colgado en medio de la autovía, en plena ola de calor, por culpa de un accidente (del que espero no haya heridos graves). A 45º estaba, incluso con el aire a tope...

Así pues, habiendo podido sobrevivir a todas las putadas que el destino me ha tendido las dos últimas semanas, ahora ya definitivamente voy a estar tranquilo hasta septiembre. Tendré dos meses de (MUY merecidas) vacaciones, pero también a los chicos... Mmmm...


Esto me ha recordado un poco a las cámaras kiki de Futurama... ¿Contento o preocupado?


No, muy contento. Me puse un reto muy alto y creo que lo he podido superar bien, dadas las circunstancias. Hasta mis alumnos me han regalado una taza y una tarjeta de agradecimiento... casi hasta lagrimillas solté de la emoción. Será muy chorra, pero mira, me pilló en un momento vulnerable.

Así pues, lo dicho, ahora toca recuperar todo lo que me hubiese gustado hacer durante el curso y no he podido. Así que, poned el contador de frikerio a 0, que arrancamos. ¡Este verano este blog a a ser un festival!




sábado, 15 de junio de 2019

Not back yet... pero casi

Saludos muchachos. 

No, no me he ido. Sigo por aquí, aunque aun no haya podido llegar a quitarme de encima esa bola de trabajo que me persigue desde hace un tiempo, parece que ya va disminuyendo de forma significativa. Además, esas opos a las que me he obligado a ir ya están en marcha y no creo que tarden demasiado en darse cuenta que a duras penas puedo hacer algo más que intentar aprender todo lo que se pueda del proceso. Algún día me dará mucha rabia pensar en ellas pero ahora para mi, que soy nuevo novísimo en esto de la docencia, es otro nivel. Pero yo, por si acaso, disimulo...

El tribunal, el día que defienda mi programación

Así que ya veis, ya queda poco para que pueda volver a respirar como antes. Por suerte, el veranito se acerca y este año voy a poder disfrutarlo y recuperar fuerzas (es decir, el tiempo que me quede de prepararme las asignaturas de la carrera que me he dejado para septiembre...).

Así que una de las primeras cosas que me gustaría hacer para inaugurar la temporada de "¡Tzeentch mío, pero si vuelvo a tener tiempo libre!" es hacer una pequeña lista de cosas que hace tiempo que quiero hacer y no encontraba el momento. Intentaré ser lo más realista posible, porque siempre que hago listas de éstas al final me las como con patatas, pero aun así hay que intentarlo. Solo pondré las frikadas en la lista. Lo de hacer ejercicio para dejar de parecer un luchador de sumo o hacer de manazas manitas por casa se sobreentiende. Así que ale, al turrón:

1) CINE, CINE, CINEEE...
Pues eso, que todas las pelis que me hubiese gustado ver y no he podido voy a intentar verlas este verano. No se si todas, pero una parte importante. Especialmente me gustaría ver películas que no he visto aún y que se que debo ver, como si fueran asignaturas pendientes. Dejo una breve lista de las que se me ocurren, ya me iréis indicando si sabéis de alguna otra que deba ver.

Históricas: Todos los hombres del presidente, JFK, Banderas de nuestros padres, Cartas desde Iwo-Jima, Murieron con las botas puestas.
Ciencia Ficción: Memento, Avatar, Pitch Black, Johnny Mnemonic.
Acción: John Wick 2 y 3, Dredd, Hard Boiled.
Super Héroes: Ant Man y la Avispa, Wonder Woman, Aquaman.
Comedias: Ha vuelto, Lo que hacemos en las sombras, Resacón en Las Vegas.
Fantasía: Legend, La forma del agua, Un yanky en la corte del rey Arturo.

No está mal, un buen montón, pero me lo tomaré con calma. Intentaré dejar las series un poco de lado esta vez.


2) JUEGOS DE MESA
Esta va a ser complicada, porque no solo dependo de mi mismo, sino que necesito a otros jugadores, pero confio en ir encontrando voluntarios. Así que hago dos grupos:

Con los peques: Seguir jugando a los que hemos probado e introducir juegos de "programación de acciones" como Robo Rally o X-Wing. 

De Shut up and sit down. Geniales reseñas. En el idioma de la "pérfida Albión", eso sí...

Con los amiguetes: Dar la tabarra hasta que consiga ir quedando con ellos a jugar a cosas. Por mi parte, reducir la lista de juegos que aun no me he estudiado las reglas adecuadamente, comenzando por StarCraft. Añadiría Caos en el viejo mundo y Battle Lore. En especial estos tres, porque hace tiempo que los tengo y ya comienza a tocar...

De BBG. Aunque no juegue en la puta vida, esto es alucinante...

3) PINTAR COSAS
(que, seguramente, será además de las paredes de casa) Pues por lo menos me gustaría conseguir dejar pintado el Warhammer Quest para poder jugar en condiciones con los enanos. Pero no me importaría poder añadir alguna figura más grande, como la Sierpe orca o ese Nagash que tengo por ahí muerto y abandonado...



4) LEER
A ver, entendedme. He leído muchísimo este año, tal vez incluso demasiado. Ahora mismo me refiero a leer por placer de hacerlo. Así que rebuscaré un poco entre los libros que no tengo en cajas (mi friki-habitación se va moviendo, en función de las necesidades de la familia, por lo que cada día soy más nómada) a escoger lo mejor que pueda pillar.

Así a bote pronto, se me ocurre:
- Auge y caída del tercer Reich, de William L. Shirer
- El Hundimiento, de Joachim Fest
- El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien

Dos que van muy ligados entre ellos y a los que les tengo ganas. Y el tercero, porque hace demasiado que no lo releo, y me gustaría refrescar la versión original (no la de las películas) antes de ponerme con el Silmarilion.

Y aun tengo por leer el libro que me envió un amigo, pendiente de hace demasiado ya...


EN RESUMEN:
Si, eh, tiene pinta de que me he vuelto a animar y sale demasiada faena. No lo dudo. Pero prefiero pasarme y tener esperanzas de pasarmelo bien a quedarme corto pensando que no podré hacer nada. Pero yo creo que sí... este verano promete. Sí...


lunes, 20 de mayo de 2019

Avengers: Endgame (2019)

Bueno, pues vamos allá. Es difícil ponerse a escribir un reseña de una película como esta. Pero hay que hacerlo, hay que hacerlo. Como cuesta cómo empezar, diré ésto: creo que fue una de las experiencia friki-cinéfila más potente que he vivido en una sala de cine, sino la mayor. Igual que la sala en la que estaba, aplaudimos, nos quedamos sin habla y (creo que no fui el único) alguna lágrima acabé soltando al final. Es cierto que el ambiente en el que estás tiene tendencia a arrastrarte, como los gritos en un campo de fútbol, para los futboleros, pero la ocasión se prestaba a ello. O sea, que si al leer esto que he puesto has sentido vergüenza ajena, mejor no sigas leyendo. Lo que voy a poner sale de dentro de un ex-lector de cómics (ya no hay tiempo) como acto de homenaje a una saga que aunque no sea perfecta, ha sido extraordinaria, en el sentido más amplio de la palabra. Damas y caballeros, comenzamos.

Aviso: artículo Spoiler-free (o esa es la intención), aunque si eres muy listo y sabes sumar 2 y 2, igual acabas entendiendo demasiado. Por si acaso, no dudes en dejar esto para cuando la hayas visto. Merecerá la pena. Ah, y no me responsabilizo de rajadas de terceros en los comentarios.


Bien, partamos de la base de que hacemos trampa. Esto es el cine y cine palomitero de espectáculo trepidante, así no debería extrañarnos mucho. Trampa porque primero, es una película que acaba lo que empezó la primera parte, Infinity War. Que, además, era Avengers III (sin contar esa casi-avengers que era Capitan America: Civil War). Y que, además, ya era una saga que se inició con una película que unió a personajes que ya habian presentado en sus respectivas películas/sagas. O sea, que si has entrado en el cine, ya sabes a lo que vas. Y vamos, entras dando saltitos y aplaudiendo con las orejas. 

La primera de Avengers, no me cansaré de decirlo así, era una perfecta traslación de los cómics Marvel que leíamos de pequeños a la pantalla grande. Lo tenía todo, peleas entre los buenos por melentendidos (un clásico), grandes batallas, ritmo trepidante, peligros imposibles. Hasta los chascarrillos marca de la casa (aunque en el cine con menos humor negro y bastante más para todos los públicos) aparecían de vez en cuando. Era perfecta. Para ser una película de superhéroes, claro. No vayamos a comparar con otros géneros. Tampoco con el universo DC que comenzó tambaleandose al intentar equipararse al esquema muy planeado de Marvel pero con el género casi-adulto y oscuro del Batman de Nolan. Notable, sí, pero es otro tipo de cine. A cada uno le gusta lo que ha mamado y yo apenas caté DC. Es lo que hay.

Supers contra supers. Lo raro es que los supervillanos no le vieran el filón a esto.

Después de 10 años y ventipico películas diferentes, algunas mejores, otras peores (Thor, ¿que te han hecho?) y otras magistrales (sorprendentemente ese Capitán America, especialmente Winter Soldier y Civil War, incluso más ese pseudo-Jason Bourne que la pseudo Avengers). Todas diferentes, supongo que apropósito para que la gente no se cansase. Han sido muchas películas, y todas tienen algo especial. Desde la épica del Capitán America, la pachorra de los Guardianes de la Galaxia, la brutalidad de Hulk. Tal solo discrepo mucho de Thor, que a duras penas pueden salvarse las dos primeras como entretenimiento ligero. En todo caso empezaba a ser un camino ya muy largo. Incluso había quien creía que no se acabaría hasta agotar al público y que el género se quemase a sí mismo. 

Pero hay gente en la Marvel que, listos o no, saben dónde trabajan. Así que había que poner un cierre. Y cuando se hace algo en esta casa, hay que hacerlo a lo grande. Y vaya si lo han hecho. Uno grande y épico, que la gente recuerde durante años. Que después de esto sean ellos los que pidan más, y no que se cansen de otra vez lo mismo. Así que vamos a tirar de épica. Y de amor por los cómics y lo bueno que dejaron en la pantalla. 

Si fuiste al cine a ver Infinity War, saldrías de la sala luchando por volver a respirar después de aquél ritmo imposible y un final apoteósico. Aquel villano que nos dejó a todos con la boca abierta al final de Avengers (¡no puede ser! ¡¡es él!!) no sólo era el villano teje-tramas en la sobra, sino que era capaz de tumbar a Hulk a puñetazos (¡¡¡!!!) sino que además, era paciente, metódico y eficiente el lo que hacía. El Titan loco parecía más cuerdo que nunca, hasta por momentos nos parábamos a pensar si lo que decía tenía sentido. Al final, conseguía su objetivo y aniquilaba a media población del universo, incluyendo algunos personajes conocidos. Porque sí, porque con el guantelete del infinito podía hacer lo que quería. Y lo quiso así.


La película continúa con nuestros héroes rotos y vencidos por el dolor y la pérdida. Sólo cuando una breve esperanza se desvanece tan rápido como aparece, de entre la desesperación aparece una oportunidad, una locura, pero que lo cambia todo...

La primera media hora de película podría decirse que es el duelo por los que se fueron y lo que pasó. Ha sido muy criticada por falta de ritmo (en especial después de la locura que fue el final de Infinity War) pero yo ahí tengo que discrepar. Si sólo saber de Marvel lo que ves en el cine, te has perdido lo mejor, chaval. Es parte intrínseca de los tebeos los personajes lamiéndose las heridas, hundidos, deprimidos, pensando porqué, recordando a los caídos. La humanidad de los personajes, que al principio monopolizó Marvel. Si no has visto a Peter Parker caminar hundido echando de menos a Gwen Stacy y te emocionas al verlos juntos de nuevo al final de la trilogía de las drogas (nota mental, ¡reseña urgente!) o a la Cosa intentando emborracharse de pena al ver la felicidad de su ex-novia Alicia Masters con su compañero y amigo, el joven y alocado Johnny Strorm, es que ni te gustan los cómics ni tienes corazón. ¡Fuera de mi blog, insensible!

Pero tranquilo, eso dura poco. Entonces ya empieza lo mejor. La segunda parte es una extraordinaria oda a todos los buenos y grandes momentos de cine de aventuras pijameras que nos ha dejado esta década de películas Marvel. Y no sólo como un pastiche y recordar lo mejor, no. Un homenaje en toda regla en el que no hay problemas en, si hace falta, reírse de uno mismo o atar cabos que en su momento no existieron. Y hacerlo con gracia. Esta parte no debería haber acabado nunca. Como una vieja road-movie de ciencia ficción, debería haber sido una serie y que durase una temporada entera. Aquí, de san un homenaje a ellos mismo y lo hacen con estilo. Porqué yo lo valgo. Muy grande.

Y, por último, el final. Qué final. QUÉ FINAL. Podría decir tanto, tanto y tanto que prefiero no decir nada. Cuando ya te tienen tan hundido como a los protagonistas, simplemente, ocurre. Es absolutamente genial.

Si ves que solo tienes una oportunidad entre 14 millones, hay que hacer lo que hay que hacer...
A pesar de lo muy entusiasmado que he quedado después de ver y darle vueltas a la película (que volveré a ver, en el cine) debo decir que hay cosas que siguen sin gustarme. Los chacarrillos de humor infantil, por ejemplo. Son muchos menos que en otras de la franquicia, pero siguen saliendo. Ese Hulk en las escaleras es de vergüenza ajena. Y Thor, llevado a la máxima expresión del patetismo. No voy a dignificar esa aberrante encarnación de un personaje mítico con un comentario. Así lo dejo.

Por otro lado, tiene agujeros de guión del tamaño del ego de Thanos, pero que comparándolos con el espectáculo en el que están enrollados, simplemente los ignoras. No pongas esa cara, que has pasado años viendo naves de Star Wars haciendo ruido en el espacio y maniobrando como en la atmósfera, a que sí. Pues eso, que las leyes de la física no te estropeen un buen espectáculo, por tres horas aguantaremos, no?

En resumen: un broche de oro (con seis gemas incluidas, claro) para cerrar un ciclo, por todo lo alto. Sí, cerrar un ciclo porque después de la magnitud de todo esto, no creo que pueda hacerse nada equivalente. Y no digo que no pueda hacerse otra película mejor que ésta (que claro que se hará), sino porque habría que hacer antes veinticuatro películas que revienten la taquilla antes y acabar con algo así. No creo que se pueda. Será diferente, tal vez las partes será mejor aunque el todo lo pueda serlo. Pero mejorar lo que Marvel nos ha dado durante 10 años, aunque se pueda, no será nada fácil si al final hay que ponerle una guinda en el pastel como ésta. Explosiva, gigantesca, dulce y inigualable. Como echaré de menos el cine de superhéroes bien hecho, sin complejos y a lo grande.

Ha sido un viaje muy bonito. Como dice el que lo inició todo, allá por el 2010: Te quiero 3000.