domingo, 24 de marzo de 2019

Hereditary (2018)

Bienvenidos a otra acojonante entrada del apartado de Cine de Terror de Ludus Fugit. Y esta vez no sólo porque las entradas sean muy buenas y su autor muy modesto, inteligente y viril (ejem...) sino porque, además, hoy presento otra de esas grandes películas de terror que me gusta reseñar. No, una de las mejores películas de terror de los últimos tiempos. No, no, digámoslo tal cual. Hoy reseño la mejor película de terror que yo haya visto en mi vida. Que no las he visto todas, pero sí muchas. Y esta es, con diferencia la mejor. En todo. Así que ya veis, lo de acojonante, tenía más de un sentido. Y este último, de verdad.


Puedo explicar poco de la trama, ya que espero que la veáis (si no lo habéis hecho aún) y que podáis disfrutarla como se merece, y eso implica el no saber demasiado del hilo argumental, aunque algo sí que puedo dejar caer. El argumento de Hereditary parte de una familia disfuncional de los Estados Unidos, los Graham. En principio son una familia como muchas otras, tanto juntos como por separado cada uno de sus miembros tienen sus problemas y sus vidas monótonas y a veces extrañas. La madre, Annie (épica Toni Colette), es una miniaturista que trabaja desde casa realizando encargos, encargos que veremos también le sirven de terapia. Ha tenido una relación algo anormal con su madre que le ha dejado secuelas emocionales. Sus hijos, Peter un adolescente que no encuentra su lugar en el instituto y Charlie, una niña de comportamiento extraño. El padre (Gabriel Byrne) pasa la película dando la sensación que hace lo que puede, aunque a veces está superado por su familia. Aún así, siempre esté ahí para darles su apoyo. Es a partir de la muerte de la madre de Annie que sus sentimientos y sus recuerdos afloran...

Es una película extraordinaria, muy diferente a todo lo que podáis ver en la actualidad. En palabras del escritor y director Ari Aster, ésta (su primera película, nada menos) es "una tragedia que se cuartea en una pesadilla", definición que me gusta, pero creo que me quedo con una que vi en una reseña (posterior, ¡no leáis nada antes de verla!) que, la verdad, ya no recuerdo dónde la encontré, que decía que era una obra maestra del terror cocinado a fuego lento. Y esta (mis disculpas al director) creo que, al menos para mi, encaja a la perfección: terror a fuego lento. 


Toda la película tiene una cadencia lenta, muy lenta, como el monótono día a día que podríamos encontrarnos en los momentos más bajos de nuestras vidas, sensación de vacío, a veces penas y tragedias, también con falta de esperanza. El interior de la casa se muestra en multitud de planos, muchos imposibles para una cámara, lo que se consiguió construyéndola en un escenario y montándola y desmontándola para poder forzar los ángulos, lo que lleva a ver el interior de su hogar de la misma forma que los pensamientos y la cordura de la familia, extraños, a veces forzados, siempre diferentes. Igual que una casa de miniatura de las que construye la madre, artificialidad y realidad parecen entrelazarse, de forma sutil, al principio parece que solo por el buena hacer de la miniaturista, pero incluso cuando antes de que comiences a dudar de su salud mental es difícil de diferenciar. Estás casi a media película y aun no tienes claro qué está pasando y porqué los personajes a veces actúan de esa manera, incluso entre ellos, en la misma familia.


Si sois de "susto fácil" tranquilos, nada de un desequilibrado con una motosierra detrás de una puerta, listo para aparecer de golpe. Nada en Hereditary es convencional, nada de gritos o sangre a chorros. Todo pasa a su debido tiempo, por sus causas lógicas y aplastantes. Aunque tengas que llegar casi al final de la película, todo tiene un motivo, aunque no lo hubiésemos sabido cuando se nos mostraba.

De verdad, una gozada de mal rato. De cabeza al top de mi lista de películas de terror favoritas. Creo que ya lo he dejado claro, pero permitidme insistir un poco más: os envidio. Vosotros aun podéis ver Hereditary por primera vez. Feliz canguelo.


lunes, 4 de marzo de 2019

Masters of the Universe, 3D action game

Justo el post anterior a este explicaba como había conseguido en un lote de merchandising de los Masters del Universo un juego de mesa al que hacía algún tiempo que le había echado el ojo. Y uno, dinero no tendrá mucho, muchas virtudes tampoco, pero paciencia, lo que se dice paciencia... tampoco. Pero tengo suerte. Y memoria.

Pues eso. Que cuando me llegó el juego de marras me faltó tiempo para sacarlo a la mesa de casa y probarlo con mis calabacillos. Porque seamos sinceros, a mi grupo de juego habitual (¿hola? ¡hoooolaaaa!) no es el perfil de juego que pueda sacarles a la mesa, la verdad. Es un juego del año 198X, pensado para niños, en concreto fanáticos de los Masters. Así que lo jugué yo con los que se pasan el santo día pidiéndome que les saque mis muñecos de las vitrinas para jugar un rato con ellos. (Spoiler: Sí, se los dejo, siempre que respeten dos reglas: se han de tratar con cuidado y son solo para la gente de casa. Nada de llevárselos al cole ni dejárselos a nadie. Por si acaso)


El juego es poco más que un juego de la oca (algunas casillas te frenan, otras te transportan, te hacen ir hacia atrás, etc), con toques del stairs & ladders (¿escaleras y toboganes, se llamaba en castellano? juraría haber jugado a uno de pequeño que tenía serpientes y no toboganes...) en forma de una bandeja de plástico transparente que está encima del tablero y que al caer en determinadas casillas hace que gire 90º en el sentido de las agujas del reloj, para exaltación de los enanos y desesperación de los padres, que ven como ese juego puede volverse eterno, dejándote de nuevo al inicio del tablero cada dos por tres. Pero como los dibujos son del estilo de los primeros mini-comics (los que venían con las figuras) pues por lo menos es agradable de ver.


Por cierto, este es el famoso efecto 3D del juego... es decir, que es un 2D de libro. Pero bueno, estoy seguro que el público potencial de la época no era muy estricto con la geometría...

A partir de allí, poca cosa más. Tiene seis personajes clásicos de los Masters para jugar con ellos (He-Man, Man-at-arms, Teela, Skeletor, Mer-Man y Beast-Man), tres buenos y tres malos, que si coinciden unos y otros en la misma casilla se "pegan" y el que pierde... ¿lo adivináis? Sí, vuelve a la casilla de inicio. Lo dicho, el "infienno".


Hay también una ruleta que indica el numero de casillas que puedes avanzar, de 1 a 4. Supongo que el juego pilló los último coletazos de la época de la crisis del petroleo y poner dados hubiese encarecido mucho el producto. Esto, por si no lo sabíais, pasó con muchos juegos de finales de los 70 y principios de los 80. 


O no, y la ruleta es otro de esos "efectos 3D", claro.

Que puedo decir. El coleccionismo tiene estas cosas. En su momento seguro que era la repera, pero ahora mismo es una agonía jugarlo. Pero a los enanos, los vuelve locos. Menos mal que hay donde elegir y parece que el Carcassone les ha caído en gracia, que si no... 

¿He-Man a punto de acabar? Aguántame el cubata...

Dos pasadas por casillas "3D" y nada, situación invertida
Pues eso. Artículo interesante de coleccionista. Juegazo para mis peques. Tostón para los jugones profesionales. Pero, ey, que es de los Masters... :)

A veces, pasan cosas... maravillosas

Os voy a explicar una cosa que me pasó el otro día. Una de esas cosas raras que a veces te devuelven (un poquito) la fe en la humanidad. Digo un poquito por lo del corolario aquél de la ley de Murphy, que dice que si te encuentras muy bien, no te preocupes, que ya se te pasará...

Pero no, hoy no es día de ponerse pesimistas. Al contrario. En un mundo lleno de gentuza, chanchulleros y especuladores, da gusto encontrarse a veces con gente agradable y detallista. 

Vamos al caso, el otro día me llego a casa un paquete de unas cosas que compré por eBay. Como coleccionista que soy de juguetes de mi infancia, de vez en cuando rastreo ("otear") algunas webs de venta de segunda mano, a ver que va saliendo. La mayoría de las veces hay muñecos hechos un Cristo, a precio de Santo Grial. Pero aquél día en concreto encontré un lote muy atractivo y por bastante menos de lo que costaría conseguir todo aquello por separado. Y hablo de económicamente, en tiempo ya ni os explico.

El juego 3D (próxima reseña), dos cuentos ingleses en tapa blanda y el mini-LP inglés de historias. Lotazo.

Una cosa que he aprendido en muchos años de coleccionar es a no dudar. Si tienes claro que eso los estabas buscando, el precio es bueno y el vendedor tiene muchas y buenas reseñas, hay que lanzarse rápido. De lo contrario, ese momento de duda es en el que los competidores te roban la presa, cual mezquinas hienas. O skavens...

Pues eso. Compro, pago y espero. El paquete llega pronto y el mismo día lo abro y... me encuentro más cosas de las que yo había comprado. Evidentemente, como me lancé al lote tan rápido no comprobé si el vendedor tenía otros artículos a la venta que me pudiesen interesar y todo esto tenía pinta de haber sido otro lote, que (pensé) el vendedor había creído que yo también había comprado y me lo puso en el mismo paquete.

Una cinta VHS de la serie clásica, dos de la serie de 200X y una figura de He-Man New Adventures con espada repro 3D

Al momento me puse en contacto con el vendedor para agradecerle la rapidez y de paso, comentarle lo que había pasado, para ver cómo quería recuperar el lote extraviado. Y aquí es cuando vino la sorpresa. No era un lote extraviado, el vendedor me lo puso en el paquete como detalle por la compra. No una cinta o el muñeco incompleto, no, lo puso todo. Cómo no, lo agradecí muchísimo y no solo por los artículos, sino por haberme alegrado el día.

No se si tienen mucho valor económico o no, pero el caso es que lo que más cuenta en casos como este, es el detalle. Detalles que a veces me han llegado incluso como nota manuscrita, una vez que compré una pegatina de He-Man que venía con el numero 1 del comic de los Masters del Universo de Zinco, pegatinas que se extraviaron (yo ni las usé ni las regalé, en aquel momento para mí eran valiosísimas) y que una chica puso a la venta por eBay y me envió explicando que llevaba con ella desde niña y que confiaba que le diese un buen hogar, como si de un cachorrito se tratase.

Estas cosas, aunque sean simples, son maravillosas. Sí, el mundo es una mierda a veces, pero sigue habiendo gente majísima por ahí. Y siempre consiguen animarte y que, como consecuencia, a tu vez acabes ayudando tú a los demás.

domingo, 24 de febrero de 2019

Partida: Carcassone

Otra entrada rapidita. El domingo pasado los peques estaban especialmente revolucionados y convenía calmarlos un poco. A la que propusieron jugar a un juego de mesa convino salir rápido al paso: estarían concentrados, quietos alrededor de la mesa y se lo pasarían bien, así que la ocasión la pintaban calva.

Por otro lado, de repente tenía que sacar un juego a la mesa rápido, sin tener dudas de reglas ni tiempo para consultarlas. Así que tiré por un clásico. De hecho, quitando al Colonos de Catán, es el clásico por excelencia, el Carcassone.


Carcassone es uno de los primeros juegos que jugué, probablemente el juego al que más partidas haya hecho en mi vida lúdica y creo que solo dejé de jugar a él cuando las expansiones se volvieron absurdas. En serio, la de la catapulta era para quemar el juego. Como poco. 

Tal era el nivel de aceptación del juego que incluso llegamos a ir de vacaciones a la ciudad francesa del que lleva el nombre el juego, por cierto, una preciosidad de cité medieval. Tengo fotos de un servidor haciendo el meeple (ficha de madera con forma humana) por caminos y plazas, aunque por las caras de los que me rodean, debían entender que hacía el mono cual guiri borrachuzo. Depende de la época del año a la que vayáis, incluso podréis asistir a justas medievales, con caballeros, caballos y lanzas de caballería que se desintegran al impactar con el escudo enemigo. Ah, y un museo de la tortura, chunguísimo como no podía ser de otra manera, pero que es una de esas cosas que hay que ver, por lo menos para ser capaces de entender de verdad lo que significaba vivir en la edad media. Sobretodo si no eras nadie.

Alarma de divagación, vuelvo al tema. Sin embargo, todo esto no quita que el juego en cuestión sea un juegazo y, además, fácil de aprender, incluso para tres enanos.


Cada jugador saca una ficha a ciegas, fichas cuadradas que pueden encajar unas con otras según el dibujo que lleven. Hay caminos (y si al sacarla pones allí un meeple, este será un ladrón), ciudades (ídem con un caballero), campo (ídem con un agricultor) o abadía (un monje). Cada uno de ellos puntúa de una manera diferente, algunos de ellos al acabar la partida (agricultor, dos puntos por ciudad cerrada, ninguno por las abiertas) y el resto cuando se cierra el camino (ladrón, dos puntos por tramos si se cierra, uno si queda abierto), la abadía (un punto por cada ficha que la rodea) o ciudad (dos puntos por ficha de ciudad cerrada de más de dos partes -una por parte si no- añadiendo dos más si la pieza en concreto tiene un escudo).

El "comienso"...
A partir de ahí, trucos varios. Poner muchos agricultores para superar a los de los demás por mayoría a final del juego es buena idea, pero corres el riesgo de quedarte sin meeples para puntuar de otras formas durante la partida. Si la ciudad que construyes comienza a ser importante los demás jugadores tienen tendencia a poner comienzos de otras adyacentes que al final "de forma accidental" suelen unirse provocando que compartáis puntos. Esa clase pullitas de baja intensidad, aquí no te tirarán un meteorito como en Terraforming Mars, pero no faltan picarescas.

Algo le habríamos hecho para que se pusiese así

La cosa se comienza a poner interesante

Típica ciudad "asimilada"

...y el final.


De paso, comentar que esta fue la primera partida a un juego "de mayores" para la calabacilla nº 3. No se si lo entendió todo, pero estaba muy pendiente de la partida y desde luego fue de lo más lúcido:

- Mira, te ha salido un camino. ¿Quieres poner un ladrón?
- Té (= sí)
- ¿Lo ponemos aquí?
- Té
- Vale, pues cierras el camino y puntúas 3, ¿sí?
- Té

No se le escapaba una al tío...

domingo, 17 de febrero de 2019

Pintor, que pintas con amooor...

Hace años trabajé para una empresa de servicios en la que un archivo informático con información sobre el gremio de la pintura lo habían bautizado como Pintor que pintas con amor.doc. Evidentemente eso solo lo veíamos nosotros, no los pintores, pero se me quedó esa frase sacada de una antigua canción (ésta) que, cómo no, me viene a la cabeza cada vez que sale pintura por en medio.

Como es el caso de este post (rápido rapidillo, que no voy muy sobrado de tiempo hoy) en el que voy a hacer públicos algunos intentos de mejorar mi pobre estilo de pintado. Algún día os podré imágenes flipantes de cómo me gustaría saber pintar algún día. De momento, del proceso de aprendizaje. 

No seáis muy duros conmigo, esto no es tan fácil. Y además, las cámaras de los móviles de hoy en día son capaces de sacar tanto detalle de una foto hecha de cerca que resulta humillante para los que no somos capaces de tener tan buen pulso, tan buena vista y pinceles tan profesionales. Ni la habilidad, claro. Eso también cuenta. Así que ya sabéis, en las fotos se ven peor de los que son en realidad. Además, de verdad.

Así pues, os presento algunas de mis WIP's, works in progress (porque la mayoría de ellas aun estar por acabar, en un detalle u otro siempre se resiste y hay que retocarlo o cambiarlo)...

Lo dicho, que espero que os gusten.


  

  

  

¿Sabríais identificar de qué juego es cada una de ellas? ¿Facción? ¿Marca? 😁



domingo, 3 de febrero de 2019

Saga Alien (1979-1997)

Este año he conseguido hacer una cosa que perseguía de hace mucho tiempo, conseguir vacaciones navideñas de dos semanas, gracias al cambio de trabajo. Esto me deja algo más de tiempo libre, por lo menos a partir de la hora de dormir de los peques, durante el día se produce aquella inevitable situación de "como no trabajas, pues puedes aprovechar para..." que no por ser cierta deja de dar rabia. Por lo menos puedo pasar más tiempo de calidad con los peques, que últimamente escaseaba.

Pues eso, lo primero que he hecho por las noches es ver cada día una película de una saga en concreto. Y la primera es pasar por este filtro es la saga de Alien, la que reseñaré en este post. Dicho sea de paso, saco fuera de la saga crossovers (los dos entretenimientos ligeros de Alien vs. Predator, de las que hablaré otro día) y las dos precuelas (Prometheus y Alien: Covenant, porque por mucho que quieran vincularlas a la saga... son otra cosa. Aparte. Y apestosa. De las que no hablaré nunca. De hecho, lo mejor que podemos hacer todos es ignorar que existen, sano ejercicio de auto borrado mental nerd que todos deberíamos practicar más a menudo).

Como siempre, mis opiniones son completamente personales y subjetivas. Que a mi me guste o deteste algo no significa que sea bueno o malo. Aunque cuando el río suena, agua lleva. Y esto sí que nos ha pasado a todos. Así que ahí va mi opinión de la saga. A ver si coincidimos.


ALIEN: EL OCTAVO PASAJERO (1979)
El celebérrimo film de Ridley Scott, basada en el guión de Dan O'Bannon y Ronald Shusett. La historia de la nave especial Nostromo y sus siete pasajeros. Despertados antes de tiempo del letargo obligado en los trayectos interestelares por culpa de una circunstancia anómala. Una visita de exploración a un planetoide perdido en los confines del espacio desencadenará un horror incontenible sobre la tripulación. 

Toda la película, desde el lento despertar de la nave y la tripulación hasta los créditos finales son pura poesía. Bajo el auspicio del rotundo éxito de la primera película de Star Wars y el renacimiento de la ciencia ficción (aunque Star Wars sea más space opera, o fantasía en un entorno de ciencia ficción) crearon un guión cojonudo basándose en viejos clásicos de la fantasía y el terror pulp. Ridley Scott dotó a la historia de una realismo sucio muy alejado de sagas espaciales anteriores y le impuso un ritmo pausado pero ascendente que junto con la gélida fotografía y la genial música de Jerry Goldsmith pone al espectador los pelos como escarpias incluso antes de que se den cuenta que, de hecho, no ven ciencia ficción sino una película de terror ambientada en el espacio.

Comentario aparte para el diseño del "octavo pasajero", así como de su fascinante (y muy adaptable) ciclo vital, sacado de los diseños de pesadilla del artista gráfico y escultor suizo H. R. Giger, que se especializó en biomecanoides (como él los llamaba) con una carga fetichista y sexual subyacente.

Si algún día trabajáis en el una gran corporación interestelar y tenéis un protocolo frente a posibles contagios biológicos, seguidlo a rajatabla. Os ahorrareis disgustos.

Nota de Jack: 10 rotundo.


ALIENS: EL REGRESO (1986)
Que parte del éxito del primer film se basa en el hecho de que sorprendían al espectador con una película de terror cuando esperaban otra cosa ya es algo conocido. Evidentemente no es solo ese el factor de su éxito, pero ayudó. Pues a la hora de plantear una secuela supongo que con ánimo de no ofrecer una secuela-fotocopia, sino seguir avanzando en la trama al tiempo que se ofrecía algo novedoso, se gestó Aliens.

James Cameron, un gran fan de la película original según declaró, se puso plantear la posibilidad de una secuela con el productor David Giler. Pronto puso toda su energía en preparar un guión que acabó "congelado" ya que los directivos consideraron que la película original no había sido suficientemente taquillera como para una secuela. Durante la pre producción de Terminator, cuyo rodaje se atrasaba peligrosamente debido a que el protagonista, Arnold Schwarzenegger, estaba en aquellos momentos acabando de rodar Conan el Bárbaro, Cameron volvió a insistir en el guión, que acabó impresionando a la Fox hasta el punto de prometerle luz verde la proyecto si Terminator acababa siendo un éxito. Y así fue.

Aliens se basa en la película original en argumento, estética, fotografía, etc. Pero cambia el tono, al llevarlo desde el horror frío del espacio a la tensión narrativa del comando de marines espaciales, que lejos de impresionarse por las advertencias de Ripley se muestran más fanfarrones y seguros de si mismos que nunca. Dijo Cameron que al escribir el guión se inspiró en la guerra de Vietnam, donde quedó claro que la superioridad tecnológica no era suficiente en un entorno desconocido y hostil.

La película coge lo mejor de su antecesora y, sin perder su esencia, lo lleva hasta la acción y la tensión del combate táctico. Aun así, no deja de estar ambientada en un planeta inhóspito (que aunque ahora ya terraformado no deja de ser un entorno hostil) donde la maquinaria es compleja y falible, los túneles auxiliares angostos y los laboratorios son fríos y albergan cosas que no queremos ver.

De nuevo, el consejo es el de seguir las órdenes que te dan. Tanto si eres un oficial médico como si eres un militar, la moraleja es que los protocolos y las órdenes tienen un sentido y suele ser buena idea cumplirlos. Pero eh, ahí cada uno a su rollo, no sea que nos quedemos sin peli.

Nota de Jack. Un muy merecido 9.


ALIEN 3 (1992)
Bueno... en todas las largas sagas hay algún film menor. Así que sin muchas ganas (en especial llegando a este punto después de ver las dos primeras, las mejores hasta la fecha) me puse el DVD. Hacía tanto tiempo que no veía esta película que ni me di cuenta de que habían diferencias entre esta versión DVD y la versión cine, la última que vi. Fijados si me apasiona.

Al parecer el rodaje fue un drama. Alteraciones de guiones constantes, incluso escenas que se rodaron sin guión. El baile de directores fue cosa seria, hasta que llegó David Fincher, que hizo lo que pudo con el desaguisado, pero aun así acabó quedando un producto mediocre (no malo, sino que no destaca en nada) del que sigue renegando. Para colmo, la versión DVD del 2003 se altero de nuevo y para su desgracia se la considera superior a la original (que tampoco es que sea muy difícil). Pobre David, encima eso.

La historia final es otro drama. De nuevo se quiso partir de un punto lo más alejado posible de las dos entregas anteriores y originariamente se planteó la opción de ambientarse en la Guerra Fría (de hecho, una versión del guión se resumió como "los comunistas del espacio roban un huevo de alien", ahí es nada) donde la corporación habría conseguido su objetivo de conseguir al alien para rehacerlo mediante bioingenieria a su voluntad y acabar la película con un combate contra aliens modificados genéticamente. Mmm... no suena tan mal. El problema es que en algún momento (supongo que por temas de presupuesto) parece ser que se planteó que la acción transcurriese en una colonia de humanos que huían de la corporación. De ahí se pasó por varias variantes, como un planeta de madera (¡!) habitado por monjes pseudo-budistas que acabó en un planeta-vertedero reconvertido en prisión en el que los presos se habían visto obligados a adoptar la religión como modus vivendi.

Como película es extraña. Sigue usando el realismo sucio que le pega muy bien a la ambientación final. Podemos ver (aunque con unos efectos CGI que aunque en su momento ganaron premios, a dia de hoy cantan misa) la altísima adaptabilidad genética del alien, que en la versión cine sale de un perro y en la DVD de un buey, pero en ambos caso ya casi perfectamente formado, incluyendo la nueva adaptación de las cuatro patas funcionales para correr más rápido, justo lo que le faltaba.

No es una mala película, en otras circunstancias habríamos hablado de un sleeper, de los que no se oyen hablar pero que es interesante. Lamentablemente llegó a trompicones sin estar bien definida hasta el final lo que le impidió sacar todo el potencial que tenía. Bueno, eso y que las dos entregas anteriores son obras maestras y compararlas con esta es humillante.

Nota de Jack. Un generosísimo 5 pelado y rascado. Y no me hagáis pensar más en ella.


ALIEN: RESURRECTION (1997)
Y la última de la saga, de la que ya poco podía esperarse después del carrusel de despropósitos que la precedía. El guión corrió de parte de Joss Whedon. que le dio varias vueltas, hasta que le "sugirieron" que trajera de vuelta a Ripley, mediante la clonación. Aunque Whedon no lo vió claro desde el principio, al final acabaron adaptando el guión, hasta el punto de convencer a Sigurney Weaver de rotomar el rol de Ripley. Aunque el final de Alien 3 no le daba muchas opciones a su regreso, el giro de tuerca que se inventaron para traerla a la vida mediante la clonación y los efectos de la alta recombinación genética del ADN del alien, le dieron un toque diferente al personaje de Ripley que acabó por convencer a Weaver, que no quería volver a la saga una y otra vez para estar siempre huyendo de los Aliens.

Se barajaron varios directores, muchos famosos, incluyendo a Danny Boyle (Transpoitting), Peter JAckson (aun no, pero futuro director del Señor de los Anillos) y Bryan Singer (Sospechosos Habituales y futuros X-Men I y II). La lista es muy interesante y algunas de las opciones prometían y mucho. Pero al final se escogió a Jean-Pierre Jeunet, director de Amelie (¡!) No me entendáis mal, que me encanta Amelie, solo considero que la elección fue... curiosa. Total, que el director, al que le tuvieron que poner un traductor, por el poco inglés que hablaba en aquel momento, acabó dándole su toque personal al film.

No es para nada una mala película, ni tampoco tiene nada que ver con su predecesora, pero tiene un enfoque diferente, se le nota mucho ese "olor" especial a ciencia ficción francesa, y definitivamente los toques de humor negro, lejos de agradar al público, pareció que lo ponían más en contra del film. Al final, la peor caja de la saga en Estados Unidos, aunque en el resto del mundo funcionó bien.

El argumento es enrevesado, partiendo que la alta adaptabilidad genética de la especie xenomorfa le hizo comenzar a recombinarse con Ripley nada más infectarla, con lo que al recoger una muestra de su sangre (curioso, porque en Alien3 versión cine, Ripley se suicida justo en el momento que aparece el alien de su pecho, mientras que en la versión DVD aún no, con lo que... ¿de dónde sacaron la sangre? algo pillarían por ahí...) pudieron clonarla. Aun así, necesitaron varios intentos, pues no querían un híbrido sino una Ripley infectada (¿?) para poder extraerle su "invitada", una reina alien. Aun así, la reina y Ripley se cruzaron algo de ADN en el proceso, por lo que Ripley adquiere características de alien y la reina... bueno, digamos que hasta el final la encuentro argumentalmente aceptable. Aceptamos barco con la recombinación genética, pero lo del útero, es que no puedo, lo siento. Me supera.

Nota de Jack: Un 6. Según en que momento de la peli se queda corto o es demasiado generoso.



Bien, y aquí dejo la reseña de la saga. Próximamente (o sea, cuando buenamente pueda) continuaré con las dos entregas de la saga Alien vs. Predator, que sorprendentemente me apetece revisar. Aunque igual luego me arrepiente.

Para acabar, sólo comentar que si queréis ampliar información sobre la saga, os remito a un blog amigo, xenoformo.blogspot.com.es, donde el crack de Victor ha escrito unos artículos exhaustivos sobre cada entrega de la misma.




domingo, 20 de enero de 2019

Repartidores de cromos

El otro día, de pura casualidad, vi algo que pensaba que ya no se hacía, supongo porque llevaba muchos años sin verlo: los repartidores de cromos en las puertas del colegio. Pensándolo bien, será que yo no me había cruzado con ellos, porque como "táctica comercial" debe seguir siendo sin duda inmejorable. La primera dosis gratis y luego ya...

Los de las calabacillas mayores
Las cosas han cambiado mucho desde que yo hacía la EGB. Lo que encontré el otro día eran una pareja joven, sonrientes, que repartían un par de sobres de trading cards a cada niño, que esperaban pacientemente su turno y entraban en el cole felices y contentos... 

En el ya lejano 1980 y poco, recuerdo ver a un joven mal arreglado y con cara de pocos amigos, que aparecía de repente con una bolsa abarrotada. Cuando alguno de los niños intuía lo que podría ser y lo identificaba como en la escena final de La invasión de los ultracuerpos, el resto no teníamos tiempo ni de hacer una aspiración de sorpresa. El pobre desgraciado se veía atacado por una horda de niños con las zarpas preparadas para agarrar cuantos más sobres de cromos (nada de trading cards, cromos vulgaris) fuese posible. Dicen que los primeros en llegar a veces podían llegar a conseguir el álbum, pero nunca llegué a atisbar tal acontecimiento. Yo que por aquel entonces era un chico tímido con suerte podía conseguir alguno sobres, pero eran una pequeña maravilla cuando los tenías en la mano. 

En concreto, la colección que yo recuerdo que se promocionara de esta manera era la mítica Monstruos

Foto de la web yofuiaegb.com
Esta colección fue mítica precisamente porque nos pilló a muchos en la época en la que los monstruos y historias similares nos sobreexcitaban las neuronas hasta lo indecible, no había nada, NADA, en el mundo que fuese más interesante que las historias de monstruos, de cualquier clase y origen.

El álbum en sí es un cachondeo, visto del punto de vista actual, montones de versiones de criaturas fantásticas, muchas de ellas "ligeramente versionadas" para evitarse problemas de derechos (véase ese no-visitante de la portada, nada que ver con cierta serie de la tele de lagartos humanoides que comían roedores...) y que conforme ibas pasando paginas los grupos y los monstruos de ellos iban perdiendo rápidamente originalidad y calidad en el dibujo. Supongo que había que llenar un número de cromos  y una cantidad de páginas y al final acabaron llenando el final como pudieron.

Comenzabas muy bien con los monstruos clásicos del cine...


...a los que seguirían gigantes, animales míticos, fantasmas y aparecidos, brujos y hechiceras, criaturas fantásticas, etcétera. Toda clase de criaturas fantásticas de variado origen. Para acabar con misterios inexplicables y un hilarante apartado de superhéroes (¿?) en los que encontrabas joyitas como el Capitán Amé... perdón, el ¡Comandante Europa!


El álbum en sí era una pasada, independientemente de el rápido declive de la calidad en su interior, contenía pequeñas historias de cada personaje y los cromos eran vistosos y coloridos.

Una pequeña maravilla que algún día traeré a mi colección particular. No creo que me la regalen en la puerta del trabajo, ni siquiera un mísero sobre de cromos, pero ya buscaré la manera de pillarlo.

Agradecimientos: las imágenes del post están sacadas en su mayoría del blog de Yo fui a EBG (éste) y de un gran blog de homenaje al álbum Blog de Monstruoselalbum (éste). Por si queréis consultarlo, redescubrirlo si lo tuvisteis o simplemente echaros unas risas. Yo estoy tentado de hacerme una camiseta con alguna de las imágenes... XD



domingo, 6 de enero de 2019

Comenzando (de nuevo) con Warhammer

Ya me imagino a mis lectores habituales, tres buenos amigos y el sr. del F.B.I que controla la web en busca de amenazas globales y pasa por aquí de vez en cuando (Hey John, happy new year!) cayendo de culo al ver el titulo del post. ¿En serio? ¿A estas alturas de vueltas con el guarjamer? Pues sí, sin jugar desde el año 1996, en el que salió la caja básica de Bretonia vs. Hombres Lagarto (por la "friolera" de 11.995 pesetas...) de que no había vuelto a jugar al más famoso juego de batallas de miniaturas de fantasía, con perdón de esa competencia que resiste ahí contra Game Workshop como los galos del Asterix...

La caja de 5ª edición... solo que nosotros no lo sabíamos entonces

Pero ya hace unos cuantos años, que volví a comprar algunas figuras viejas por ebay, para usarlas en Mordheim. Porque eran más baratas que las de Mordheim, que estaban por las nubes, y en un hipotético caso podrían servir también para WH... y fui encontrando ofertas, job lots (cajones llenos de minis a las que les faltan piezas, mal pintadas, de varios ejércitos sin mucho orden ni sentido, etc) y oportunidades como para juntar unas cuantas minis de dos o tres ejércitos. Juntando eso a las que ya tuve anteriormente, los Hombres Lagarto de la famosa caja básica y los No-Muertos (quíse-pero-no-pude... pero algo cayó), hay oportunidad de poder jugar, por lo menos a una versión sencillita. Nada de muchos dragones y unidades gigantescas que te ganan solo por el modificador por filas. Al menos, de momento.

Así pues, con ánimo de poder tentar a los colegas a ver si se apuntan otra vez, voy a hacer un pequeño recopilatorio de opciones actuales:

1) SEGUIR COMO SIEMPRE
Hace años jugábamos con 5ª edición, llamada popularmente HeroHammer, por el peso que tenían los héroes (y los hechiceros... y algunos objetos mágicos) en el transcurso de la batalla. No nos importaba mucho, porque al fin y al cabo la idea era pasárselo bien en un juego de fantasía, sin que fuese necesario mucho rigor histórico ni de tácticas militares. Si bien existen otras ediciones, donde este factor parece que se corrigió bastante bien (como en sexta, tal vez la edición mejor valorada, por lo que he leído), la nostalgia es la nostalgia y que narices, también sería lo más sencillo, retomarlo donde lo dejamos.


Para esta opción están fácilmente localizables (y si no, preguntadme por privado y os explico) por la red todos los libros de ejército y manuales de la quinta edición (y de las demás, si queréis probar la primera, más cercana al rol y los escenarios, también se podría). No importa que no sepáis por donde anda vuestro viejo y ajado libro de ejército. Un par de clicks y a montar ejércitos como antes.

2) WARHAMMER REFORGED.
Sobre al año 2015, tres amigos (Endakil, Ragnor y Yibrael) y aficionados añejos al juego decidieron, hartos de ver como con cada edición el juego arreglaba un punto flojo para estropear tres más y visto que GW no solo no pensaba seguir con el juego sino que lo dejaba morir para sacar Age of Sigmar, otro muy diferente, decidieron hacerse su propia edición del juego. No solo eso, como si pegarse semejante currada fuese poco, sino que además lo pusieron al alcance de toda la comunidad para su uso y disfrute.


Como podréis comprobar si leéis la introducción del manual de reglas, su intención fue simplemente coger lo mejor de cada edición y pulir el resultado, quitando lo que en sus muchos años de experiencia en múltiples ediciones causaba más problemas que ventajas y implementando reglas que habían usado de manera casera durante años para hacer el juego más fluido y menos farragoso. El resultado es este Warhammer Reforged, que ya consta de una revisión al completo (hecha con la ayuda de la comunidad de jugadores) y que hasta tiene una "revista" aperiódica, el Extra Reforged, donde introducen nuevos ejércitos o unidades, que GW había introducido para abandonarlos en el olvido poco tiempo después. 

Si esto que habéis leído os gusta y os decidís a darles una oportunidad, tenéis su blog aquí y su facebook aquí.


3) LOS MANUSCRITOS DE NUTH RELOADED.
Un caso similar al anterior, durante la sexta edición un aficionado a la misma, Namarie, actual alma mater del blog ¡Cargad!, decidió hacer una versión propia de la misma, sin tocar para nada el nucleo de las reglas pero introduciendo en ellas todas las unidades que habían desaparecido desde ediciones anteriores.


La nueva versión Reloaded, hecha ya desde ¡Cargad! y para toda la comunidad de aficionados al juego, renació con la intención de seguir exactamente por esa línea, pero ampliando las miniaturas casi hasta la extenuación, continua manteniendo el núcleo de reglas de 6ª edición casi sin cambios.

Sus puntos fuertes, un ESPECTACULAR diseño gráfico de cada manual, digno de mención. Existen tres versiones de cada manual, la versión de "prueba" para que la comunidad haga sus aportaciones, la versión del jugador (la actual) y hay prometida una versión "de coleccionistas" donde se incluirá el trasfondo del mundo de Warhammer en todo su esplendor que merecerá imprimirlo a todo color para disfrutarlo como se merece.

Aquí tenéis el enlace a ¡Cargad! (etiqueta de Manustritos de Nuth) y aquí su Facebook.


4) THE 9TH AGE.
Supongo que lo lógico es introducir esta opción, a pesar de que (paradójicamente) sería lo equivalente a poner también Age of Sigmar en la lista.

Cuando al final de la octava edición GW decidió "matar" el juego para reconvertirlo en Age of Sigmar muchos aficionados de toda la vida se sintieron traicionados. En vez de hacerse su propia versión como las anteriores que os he puesto, decidieron hacer un nuevo juego, heredero de Warhammer, pero llevándolo a un terreno más popular y, sobretodo, alejado del trasfondo de GW para llevarlo a un terreno de alta fantasía genérica... típica y tópica. Lo llamaron Novena Era (por que venía después de la 8ª edición de Warhammer) y solo por el abandono del trasfondo causo un fuerte desapego en la comunidad, que se dividió de manera instantánea entre los trasfondistas (la vieja guardia, que venían muy influenciados por el lado más rolero del juego) y los evolucionistas, tan dolidos por el sacrificio de su añorado juego que se volcaron con esta nueva versión para participar en su gestación.


Actualmente han cerrado la (larguísima) revisión del núcleo de reglas por parte de una creciente comunidad internacional y no paran de sacar nuevos ejércitos y ambientaciones. Tengo que admitir que no son muy de mi gusto, aunque valoro su esfuerzo.

Aquí tenéis su web y su facebook (inglés y castellano).



Y como decía el cerdito, eso es todo amigos. Ahora ya es cuestión de valorar qué os gusta más. Evidentemente hay muchas más opciones de las que he puesto aquí, estas son solo las más interesantes de entre las que me he tropezado. Pero es un buen principio. 

Así que ya sabéis. Si os apetece volver a los orígenes o mejorar lo mejorable, aquí tenéis unas cuantas opciones. Ahora solo es cuestión de acordar cuál vais a usar en vuestras nuevas partidas.