domingo, 10 de julio de 2016

Videojuegos imprescindibles

Me gustan los videojuegos, lo admito. Me ha pasado desde siempre, desde que el vecino "Nelson" que todos teníamos se puso a fardar con una videoconsola con un juego de tenis, tan precario que sólo avanzaba el marcador si apretabas un botón del mando, sin que esto tuviese nada que ver con si la pelota entraba o no. O mi vecinita de enfrente (hija de un señor con un trabajo que debía ser tan importante que ¡tenía un PC en casa!) y su juego de submarinistas que tenían que recargar sus bombonas de aire con las burbujas que salían del fondo marino. Supongo que haber visto nacer y crecer a uno de los hobbies y negocio más importantes de finales del siglo pasado y lo que llevamos de éste algo debe marcar.



Incluso ahora, que apenas tengo tiempo libre, me gustan. Y es un vicio culpable, porque me quita tiempo que podría dedicar de forma fructifica a otras cosas. Pero supongo que es el equivalente de la tele de la época de nuestros padres. Llegas a casa agotado, hay que conseguir hacer la cena, dar de cenar, bañar y meter en la cama a los peques. Y tras todo esto, estas el doble de agotado, y de repente hacer algo manual detallado o mentalmente desafiante se vuelve una idea aun más agotadora. Mis padres se relajaban mirando la tele, y yo enciendo el ordenador y (si no me quedo muy pillado en internet) juego a algo.

Los juegos han ido y venido todo este tiempo. Han sido muchos sistemas (Game&Watch, Master System II, PC, Wii...) y muchos juegos diferentes. Algunos malos, bastantes buenos, un puñado extraordinarios, y en esos me gustaría centrarme. Podría ser largo y detallado, pero si eres fiel seguidor de este blog sabrás que yo no hago eso, tengo más tendencia a ser corto y conciso y pasar a otra cosa interesante que hacer. Lo veis, voy aprendiendo. Más adelante ya habrá tiempo de hablar largo y tendido de algunos de estos juegos.

Estos son los que para mi son los 10 mejores juegos que he tenido la suerte de jugar, los que me han marcado y a los que les estoy agradecido. En parte, soy lo que soy gracias a ellos. Cómo no, esta lista es personal y perfectamente transferible. Son juegazos, si te gustan los videojuegos te sonarán y si no, no tardes en probarlos. Ya nos se hacen obras maestras así.

10.- Legend of Zelda (Nintendo, 1989)
Uno de mis primeros videojuegos, y además de los portátiles Game&Watch que además servían de despertador (y gastar aun más rápido las dos pilas botón). Cuando ya había salido la famosísima Game Boy una tía mía nos quiso regalar a mi hermana y a mi algo más barato (pero que nos hiciera igual ilusión, claro). Y este fue el juego. Podría haber escogido un truñazo de juego sólo por la portada, pero escogí una obra maestra. Sí, no exagero, dentro del poco espacio disponible en dos pantallas de cristal líquido, caben una cantidad de enemigos, de objetos mágicos, de salas a descubrir en mapas, armas, pócimas, dragones y la imprescindible princesa a rescatar que ya les gustaría a muchos videojuegos de hoy en día. Diría que lo jugué hasta despedazarlo, pero consciente del valor de lo que tenía entre manos, lo traté con respeto exquisito y aun sigue conmigo. Y que dure.

Imagen sacada de Pugo.org
9.- Day of the Tentacle (LucasArts, 1993)
Una auténtica fiesta de humor absurdo, llena de referencias a subcultura, historia de la humanidad y tópicos de la ciencia ficción. Segunda parte del famoso Maniac Mansion, la primera aventura gráfica que se hizo para PC, continúa con la historia de los dos tentáculos creador por el maléfico doctor propietario de la mansión, cuando uno de ellos enloquece al beber un residuo tóxico y decide conquistar el mundo así a las bravas. Una maravilla de juego, divertida hasta decir basta. Como detalle adicional, puedes jugar al Maniac Mansion dentro del PC que hay en la casa. Dos juegos en uno, a cuál más cachondo.

Imagen sacada de blogs.deia.com
8.- Diablo (Blizzard, 1996)
Recuerdo mi primer año de carrera, en el que un compañero me trajo dos juegos piratas, aprovechando que me había comprado un nuevo PC: el primer Tomb Raider (que pasó sin pena ni gloria) y un juego del que no había oído hablar, Diablo. Y explico lo del juego pirata sin remordimientos, porque tardé poco en comenzar a comprar original todo lo que salía de esta saga. Lo que en juego de mesa se llama "dungeon crawler" (HeroQuest y descendientes, básicamente), aquí está en formato audiovisual. Un héroe que regresa a su pueblo natal lo encuentra asolado por criaturas demoníacas y se adentra en la antigua catedral de la que aparecen, dispuesto a acabar con este mal. Tétrico, largo y más adulto que la fantasía habitual, generaba un laberinto diferente en cada partida, con misiones secundarias que a veces variaban de una a otra. Tenía el problema que mientras que el mago tenía una gran cantidad de hechizos a escoger, los otros personajes no tenían habilidades (bueno, podían aprender hechizos). Las secuelas se convirtieron en hitos del juego online, pero este es el que lo originó todo, y ninguno otro ha podido recrear adecuadamente esa sensación de entrar en una catedral desacralizada, tenebrosa y llena de sonidos amenazadores de fondo.

Imagen sacada de wikimedia.org
7.- Age of Empires (Microsoft, 1997)
De juegos de estrategia en tiempo real (se entiende, jugando a la vez que el adversario y el ordenador, sin turnos) hay muchos. De hecho, antes de este aparecieron unos cuantos, comenzando por el que originó del género, WarCraft y su más meritoria secuela WarCraft II. Sin embargo, eran juegos de fantasía bélica con un toque paródico/humorístico. Y en Microsoft, que dominaba el mercado en muchos ámbitos pero quería dominar más, abrieron su linea de videojuegos con uno que cogía lo mejor del sistema anteriormente descrito, corregido y ampliado, pero llevándolo al terreno histórico realista. Y menudo resultado, un superventas que estoy seguro que podría utilizarse como recurso didáctico en una clase de historia. Podrías jugar con persas, con hititas, llevar elefantes de guerra, catapultas, hoplitas, lo que quisieras. Tenía pequeñas incongruencias, creo que un mal menor para que el conjunto se pudiese guiar por un motor común, que no dejaba de ser curioso.



6.- Lands of Lore: The Throne of Chaos (Westwood Studios, 1993)
Dentro del completísimo género de juegos de rol para ordenador, género que no fue el primero en existir pero si el primero en ver el potencial de las nuevas máquinas para los juegos, son especialmente famosos los de la saga de Eye of the Beholder, ambientados en el universo de Dungeons and Dragons. Estaban bien, pero eran largos y tediosos. Unos cuantos años después, alguien decidió mejorar ese sistema, manteniendo la parte clásica (puedes mirar a norte, sur, este y oeste, por lo que los mapas tenían "casillas" cuadradas por los que se movía el grupo) y dándole profundidad, unos muy buenos gráficos y una historia coherente y inmersiva. Un juegazo desconocido, pero que vale la pena descubrir.

De 1.bp.blogspot.com/
5.- Quake (Id Software, 1996)
De nuevo, ignoro para esta lista los que crearon el género en cuestión (shoot'em up) como Wolfenstein 3D y Doom para pasar al juego que recogió el testigo y mejoró el sistema. Quake es un juego oscuro, tétrico, lleno de monstruos gigantescos y poderosísimos que pueden aplastarte en segundos si no controlas perfectamente la partida. Podríamos decir que nació como una versión oscura y más adulta (sin ese aire de humor gore) de Doom, con unos excelentes (para la época) gráficos y una jugabilidad desenfrenada. Imprescindible. Y si tu que lees esto te quedas con ganas de más, Quake II es un juego radicalmente diferente, pero con otra jugabilidad por las nubes. Y el III también, pero de ese ya hablaremos otro día.

De agentpalmer.com
4.- The Legend of the Monkey Island II (LucasArts, 1991)
Ah... mi primera aventura gráfica, y menudo juegazo en todos los sentidos. Desde el momento de poner el password anti piratería hasta el final, todo el juego estaba hecho con un cariño a las películas clásicas de piratas imposible de no ver. Añádele un toque de vudú, de grog, diálogos hilarantes, combates de insultos, viejos conocidos, trampas rastreras y divertidísimas y sobretodo una música insuperable. Es la segunda parte de otro juego tan bueno o incluso mejor que este, sólo que más corto. Así que por eso, y porque cada vez que lo juegas sigue sacando el lado más cachondo del caribe, se merece estar en esta lista, sin duda alguna.

De Hardcoregaming101.net
3.- StarCraft (Blizzard, 1998)
Éste es un caso extraño, lo compré a ciegas después de ver una reseña especialmente positiva en una revista de videojuegos (si, hace años, antes de internet, a veces comprábamos revistas) y en su primer momento no me acabó de gustar. Era más serio que su primo fantástico, WarCraft, pero poco a poco con los días me fui quedando prendado de su historia, de sus unidades, todas diferentes pero todas útiles. De la bella Kerrigan y su aciago destino. De los temibles Zerg, mi bando favorito. De los rectos y fanáticos Protoss y los polivalentes Terran. Un juego que disfrutamos con mis amigos hasta la saciedad, juntando todos los PCs que teníamos en una única habitación (no teníamos internet en casa ninguno aun), habitación que se caldeaba como el infierno y que parecía de la NASA, con tantos monitores y cables por medio. Pero valía la pena, sin duda. La segunda parte está muy bien, pero es un buen ejemplo de lo que pasa por querer sacar mucho más del mismo pozo, que al final tanto te puede llegar a sobresaturar.

Imagen de Youtube.com
2.- The Elder Scrolls IV: Oblivion (Bethesda, 2006)
He tenido serias dudas sobre si éste merecía ser el numero 1 de la lista o no. Un juegazo alucinante, fantasía medieval de nueva generación, en un mundo abierto enorme en el que puedes hacer casi lo que quieras, incluido las misiones o vagar por ahí encontrándote en medio de un buen lío que habrá que solucionar. Todo está abierto en este juego, puedes intentar acabar con un enemigo acechando a sus espaldas y lanzándole una flecha envenenada, con magia, o a hachazo limpio y grito pelado. Todo puede hacerse y todo es igual de efectivo, sólo que los enemigos también tienen esa particularidad. Un montón de habilidades, misiones para aburrir, un mundo creíble en el que la gente sale de sus casas a una hora y vuelven a otra, tiendas que cierran de noche, climatología variable, todo hiperrealista. El sistema de dificultad es autonivelable, por lo que si entras en una gruta de goblins con nivel 1 te encontrarás con un par de ellos con toscos garrotes, pero si entras a nivel 50 te caerá encima una horda de goblins nervudos y armados hasta los dientes, incluso respaldados por algún chamán esquivo. Como añadido a todo esto, la posibilidad de encontrarte aleatoriamente con un portal al infierno, que conviene entrar a cerrar, siendo cada uno de ellos diferente y más difícil al anterior. Recordaré toda la vida uno de estos portales, accedí a una torre de un señor demoníaco y a medio camino de la cúspide un guardián me ataca en las escaleras. Al ver que levanta su mazo me protejo con mi escudo. Lo último que veo antes de que el escudo tape mi visión es como su mazo comienza a brillar con un fulgor rojizo chunguísimo. Dos segundos después el juego me pregunta si quiero recuperar una partida guardada, mientas el cadáver de mi personaje rueda escaleras abajo con el cuello roto. Y yo aplaudiéndole a la pantalla. (Por cierto, su secuela Skyrim, es un juego más pulido y perfeccionado a nivel de jugabilidad y con gráficos muchísimo mejores, pero es lo que es gracias a Oblivion, y por ello se merece este puesto; claro que Oblivion le debe esto a Morrowind, pero...).

De wall.alphacoders.com
1.- Heroes of Might & Magic III (Ubisoft, 1999)
Todos en pié. El Rey ha llegado, así, en mayúsculas. El juego que más ratones (y muñecas) ha destrozado, el que ha conseguido mantener a más jugones toda la noche enganchados al PC repitiendo cual retahila "Un turno más y me voy a dormir" turno tras turno. El que casi mató de éxito a la saga. Una obra maestra de 10. Un juego de estrategia por turnos, en un mundo fantástico diversas civilizaciones luchan en una guerra que las enfrenta en bandos variables. Liderando sus ejércitos, unos héroes encabezan a las tropas. Unos son magos, lanzadores de hechizos, otros grandes guerreros que potencian a sus tropas. En el mapa de cada misión encontrabas edificios que daban recursos (minas para la piedra, laboratorios de alquimista para el mercurio, etc.), objetos mágicos, recursos, pero también enemigos y ciudades o castillos del adversario. ¿Dejaría la tropa defendiéndolo? ¿Y si no, dónde los lleva? Un párrafo no puede hacer justicia a este juegazo, pero seguramente si has llegado hasta aquí en este post es que te gustan los videojuegos, y entonces seguro que lo conoces y lo has disfrutado. Mal que le pese a la compañía, ha sido insuperable. Cada cambio en la saga respecto a este ha sido un desastre y cada vez que querían hacer lo mismo con mejores gráficos han perdido la sencillez y el encanto del juego. Un juego insuperable que tenemos suerte de poder encontrar con sus dos ampliaciones e infinitas horas de diversión, por 5 ridículos euros que me costó la última versión que he comprado, casi un insulto a esta pequeña maravilla.

De wikipedia.org
Y señores, esto es lo que hay. Seguramente si hubiese ampliado la lista a 20 hubiese podido añadir 10 más (Tetris, Pac-Man, Prehistorik 2, X-Wing vs. Tie Fighter...), pero prefiero quedarme con los mejores. Si algún día me viese obligado a coger 10 juegos rápido para salvarlos de un incendio (tras salvar a mi famila, claro), escogería estos. Si, hablo de juegos de ordenador como algo físico y tangible. Que le vamos a hacer, somos hijos de nuestro tiempo, y yo nací en los 70...

Por cierto, no puedo acabar este post sin poner este chiste que me he encontrado buscando imágenes de Age of Empires. Si has jugado al juego, te mearás de la risa...

De knowyourmeme.com. Se han ganado la visita sólo por esto...


domingo, 19 de junio de 2016

I'm back!

Recuerdo de mi primera época universitaria que durante la época de exámenes tenía ganas de hacer cualquier cosa menos estudiar. Como todos, vamos. Mi principal adversario era mi propio cerebro que se esforzaba en centrarse en todo lo que podía menos en los libros. Era un hervidero de ideas, planes, películas, cómics, fragmentos de libros... Como diría el maestro Yoda, "sus pensamientos nunca estaban donde estaba él". Valiente Jedi hubiese sido yo. Es divertido ver como a pesar de lo mucho que cambia nuestra vida, en el fondo, nosotros no cambiamos casi nada. Yo era así ya en la EGB y así he llegado hasta hoy. No puedo quejarme, me pude titular con esfuerzo y paciencia, pero sigo siendo de "cabeza huidiza".


Esto viene a que hace pocos días acabé mi primer año (que no curso, muy diferente) de mi regreso a la universidad. ¿Sabéis aquello de qué hubiera pasado sí... etc.? Pues a mí me dio hace cosa de un año por volver a la Uni, haciendo un cambio radical de ciencias a letras, probando si esa experiencia con el inglés que propiciaron mis padres primero y variados frikerios anglosajones después podía aprovecharla como en su momento me llegué a plantear.

De momento (a falta de las últimas notas) no puedo quejarme. Hago pocas asignaturas por año, voy relativamente tranquilo, pero me gusta, siempre he sido de leer mucho y ahora tengo la oportunidad (la obligación, más bien) de leer muchas obras clásicas que siempre quería descubrir pero nunca encontraba el momento: Beowulf, Los Cuentos de Canterbury, Shakespeare... un montón de obras interesantes, culturilla general que dirían algunos.

Una de ellas me ha llamado especialmente la atención, La Tempestad, de William Shakespeare, la última obra que escribió el dramaturgo inglés. Una obra visionaria que intuyó los conflictos entre colonizadores y colonizados de siglos posteriores, una obra muy recomendable. Una pena que resulte rapidísima, tres horas se suponen de acción real y de obra teatral, en la que muchos personajes apenas se perfilan y sin embargo lo poco que dicen les llega a categorizar de una forma que incluso hoy en día muchos críticos siguen re-interpretándolos una y otra vez. Y el caso... es que todo eso me resultaba familiar. No había leído nunca el libro, ni visto la obra de teatro, pero había algo en Próspero y sus maquinaciones. Hasta que un día estudiando, va y me encuentro una referencia a las re-interpretaciones de la obra... y ahí me doy cuenta. ¡Pues claro! Un mago y su hija, una isla desierta, un legado peligroso... ¡Es el Planeta Prohibido!



Lo que son las cosas, por una vez las distracciones de mi cabeza formaban parte del temario de la asignatura. Y nada menos que con uno de los clásicos entre los clásicos de la ciencia ficción. Esta noche toca sesión de cine, palomitas y ciencia ficción vintage. Que ganas tenía de hacer algo así.


domingo, 20 de marzo de 2016

Partida: Imperial Assault




Y demasiado había tardado en probar el juegazo (por divertido y por tamaño de caja) de Star Wars. Y habían muchas ganas pendientes. Así que un aprovechamos un viernes a las tantas, para intentar sobreponernos al cansancio y hacer la misión tutorial del juego, más con intención de empezar a cogerle el tranquillo que otra cosa. Así ya nos sonará los básico para cuando hagamos la presentación en sociedad oficial, con merendola y banda sonora de John Williams. Detalle imprescindible, que no se cómo se nos pasó. Señal de lo dormidos que estabamos ya a esas horas.

Así que una vez las calabacillas estuvieron durmiendo, y la Sra. Lantern desapareció misteriosamente para atender asuntos que no fueran juegos de mesa de famosas sagas cinematográficas, el ilustre señor J. y un servidor nos pusimos a probar el juego. Y qué juego, señores. Qué juego.

El tutorial comienza con dos héroes, en este caso J. escogió el Wookie más chulo que nadie que va con un hacha (vibrohacha, de hecho, pero que más dará que vibre o no, en un universo llenos de pistolas de rayos) y la cabra con fusil de francotirador. En el otro bando, un oficial imperial maleducado (señalando con el dedo) y tres Stormtroopers. En todos los trabajos tiene que haber un machaca que va a pringar. Y vaya si pringaron...


Turno 1. El Wookie abre la puerta, comienza a gritar y se lanza a la carga contra el grupo de soldado de asalto, que lo reciben con una generosa dosis de disparos concentrados. Lamentablemente sólo dos pueden hacerlo, por lo que el tercero al grito de "¡Que la carne de burro no transparenta!" se aparta del compañero que le tapa la linea de visión y se coloca bien preparadito al lado de la otra puerta. Primer error imperial. Y no por la puerta, sino porque pierde un bonificador al ataque por no estar junto a otro ST y seguirá al alcance del Wookie cuando llegue. El oficial, que intuye que allí pintan bastos, se separa del punto de aterrizaje de la masa de pelos y músculo. De nuevo, al lado de la otra puerta. Cualquiera diría que no podía abrirse. Mientras, al otro lado de la susodicha, la cabra francotiradora hace su jugada maestra y se coloca al lado de la puerta y deja pasar su segunda acción. Gran jugada, si hubiese movido y abierto, no habría podido disparar ese turno, en cambio mis imperiales sí.


Turno 2. El Wookie llega hasta el cuerpo a cuerpo con unas cuantas buenas heridas, y en consecuencia con un cabreo galáctico, comienza a repartir hachazos por doquier. No se cómo, pero los soldados aguantan. Será que lo de alterar los dados con la fuerza funciona, después de todo. De repente, se abre la segunda puerta y la cabra, a la que aun le queda una acción ese turno, se carga al tercer ST de un disparo entre ceja y ceja. El oficial imperial le apunta con el dedo amenazadoramente, antes de herirlo de un disparo.


Turno 3. El Wookie ya ha girado su tarjeta de personaje, al haber agotado sus puntos de vida de la cara principal, y entra en la cara de "herido". Pierde algunas habilidades, pero el vibrohacha no la suelta, el felpudo con patas. Mata a un ST que ya estaba herido y ya sin acciones gruñe al segundo. A pocos metros, el oficial imperial vuelve a causar daño a la cabra, pero ésta contraataca (mira, como el imperio...) y lo elimina. Nada mal, dos disparos, dos muertos. Buen francotirador.


Turno 4. Mientras la cabra se limpia la sangre y mastica algo de forraje, el Wookie acaba de un hachazo con el ST que previamente ha vuelto a causarle daño. Lo ha dejado al 25% de su vida total. Eso le pasa por no tener un arma a distancia. ¿Sabes el Chewbacca, el hijo de la Paqui? Pues tiene una ballesta blaster explosiva... por algo será...



Reflexiones finales:

1) Bien jugado por las dos partes, los imperiales muriendo y los heroes... heroizando. El francotirador fulminando de lejos (es lo que tiene...) y la mole de musculos con hacha, pasando de todo y a cuerpo a cuerpo. Es curioso porque resultó una escena más que digna de Star Wars (no como el episodio VII, ejem, ejem...).

2) Gran sensación el oír el "glups..." de J. al otro lado de la mesa, al recibir el Wookie la primera ráfaga de disparos que lo dejaron al 75% al primer turno. Los rebeldes tienen los héroes, pero no por eso lo tienen todo ya ganado. Poderoso el lado oscuro es...

3) Incluso con las miniaturas sin pintar, el juego destila ambientación Star Wars por los cuatro costados. Lo dicho, juegazo.

Para la próxima, ya toca la primera misión, a ser posible todos bien dormidos y con cuatro jugadores rebeldes. ¿Voluntarios?



lunes, 15 de febrero de 2016

Star Wars Episodio VII. El Despertar de la Fuerza (2015)

Como me parece que ya han pasado unas cuantas semanas desde que la estrenaron, empieza a ser el momento de hacer una reseña de una de las películas más esperadas de 2015, la continuación ya no sólo de la saga friki por excelencia, sino de un fenómeno moderno de la cosa esa a la que llaman cultura pop. Y me espero no por soltar spoilers (vamos, joderle una sorpresa de la peli a traición a algún incauto internauta, en castellano), sino porque después de verla necesitaba que sedimentase en mi cabeza. Había mucho que analizar, cosas buenas y malas. Y muy buenas y muy malas también. Es una película compleja de reseñar...


Quede avisado de antemano de que el director se habrá visto muy atado de manos por el todopoderoso imperio Disney (lado oscuro, cof, cof), y que seguro que en el argumento y su resolución habrá metido mano hasta la cabeza congelada del bueno de Walt, pero siendo la película que era, todo un tiro fijo que iba a recaudar una animalada por pésima que fuese (zombies que somos los fans, véanse episodios del I al III), tampoco debería servir como excusa.

Voy a comenzar diciendo que me pareció un muy buen ejemplo de space opera, fantasía y aventuras en un entorno de ciencia ficción. Pero una película de la saga Star Wars justita... y un pésimo episodio VII. Malo hasta decir basta. Todo esto no es incompatible entre sí, todo depende de con que ojos te la mires. Y es que los fans que vimos las películas en el cine o, como en mi caso, las disfrutó en la tele durante las navidades de varios años, ya empezamos a tener unas cuantas dioptrias. Los del cine ya hasta vista cansada, nuestros ojos ya han visto mucho y ya no son lo que eran. Podemos poner en modo "On" la suspensión de la incredulidad y entrar al cine sintiéndonos de nuevo como niños con la celebérrima fanfarria inicial de John Williams, pero sólo porque queremos dejarnos engañar un rato, lo que no significa que no sepamos quien mueve las muñecos del guiñol. Y cómo. Y porqué. Todo esto no importa si el film es un peliculón, pero cuesta más de pasar por alto cuando flojea en puntos clave.

Así que analizaremos de forma rápida las bondades y defectos de la película (siempre según mi muy modesta opinión). Empezamos con los puntos (muy) negativos:

1) Excesivamente conservadora (o como muchos han dicho, cobarde en el argumento)
Por no decir que incluso se ha llegado a oír la expresión de "Autoplagio". Se repiten situaciones y hasta escenas que ya se han visto en otras películas de la saga. Sobretodo la segunda mitad de la película tiene un aroma a dejà vu que tira de espaldas. Y eso es grave cuando hablamos de películas que muchos hemos visto hasta la saciedad. Hasta ciertos planetas son idénticos a algunos que conocíamos de otros episodios de la saga... pero no, no son esos. Son extremadamente parecidos, pero tienen otro nombre. Puedes seguir, este no es el planeta que estabas buscando.

2) Mal explicada (poderoso el imperio Disney es)
Y es que hay cosas que en principio pueden paracer ilogicas, inconsistencias del guión, pero que gracias a que por la web siempre hay alguien (mucho) más friki que tu, te enteras que puede que no lo sean tanto, sino que hay motivos lógicos para que sean así. Lástima que para saberlo tendríamos que haber leído todas las nuevas novelas, haber comprado el libro de arte, las figuras de acción... vamos, lo que hace un superfan. Y si es para añadir nuevos aspectos complementarios a la mitología y enriquecerla, pues me parecería bien, pero no para simplemente llegar a entender algunas cosas que has visto en la pantalla. Esto es mala idea y con premeditación y alevosía, para colmo. Puede que sea lo que más me ha distanciado de este nuevo episodio. Lucas sería muy suyo, pero no te intentaba coaccionar sutilmente para comprar el merchandising.

3) Relevo complejo (Star Wars, The New Generation)
Con todo el peso de la saga hasta la fecha, todo lo que hemos visto, hemos imaginado, hemos leído, el universo expandido, los fan arts... es complicadísimo que los nuevos personajes puedan equilibrar a los protagonistas de la saga clásica. Esto no es un fallo en sí mismo, simplemente era inevitable. Pero si encima cometes el error de ningunear a algunos de los nuevos (me viene a la cabeza uno de cada bando, como ejemplos escandalosos), empeoras la situación. Ni que decir tiene que los viejos protagonistas, aun con sus buenos años encima, dan mucha credibilidad al nuevo episodio dentro de la saga y consiguen enlazar bien con la trilogía clásica.

                         

4) Speeeed, give me what I neeeed... (banda sonora de Speed, para el que no lo haya pillado)
Ciertas cosas pasan muy rápido, Pero mucho. Puede que sea precipitado decir eso cuando casi no sabemos nada de algunos personajes, pero al igual que en el punto anterior he dicho que conseguía enlazar muy bien con la trilogía clásica, aquí es justo lo contrario. Que si, que vale, que la vieja guardia de fans acabaremos criando malvas tarde o temprano y nos sucederá la nueva generación, que ha crecido teniéndolo todo más rápido, más fácil y sin casi paciencia, pero... es que mucho me temo que poca explicación plausible le van a poder dar a esto. Y ojalá este punto me lo tenga que comer con patatas de aquí a dos años. Pero lo dudo.

La cosa parece insalvable, verdad. Pues puede, pero tal vez no, quien sabe. También hay aspectos muy positivos:

A) Bye bye pantalla verde (Lucas, como caíste tan bajo...)
Si hubo algo que a los fans nos sentó como un tiro de la nueva trilogía (aparte de un guión penoso y unas interpretaciones para arrancarse los ojos, claro) era ese aspecto de videojuego que tenía cualquier escena. Y es que por muy fabulosa que sea la tecnología infográfica actual, la pantalla verde aunque no se vea se intuye. El la trilogía clásica Yoda era un marioneta de látex articulada por un espléndido Frank Oz que le daba vida de una manera magistral, en la línea del maestro Harryhausen. Y con millones de dolares en presupuesto en infografía, el Yoda de los episodios I, II, y III era claramente inferior. Y como este ejemplo, muchos otros. Por suerte, el episodio VII vuelve a la utilización de los animatronics y el resultado es mucho más agradable a la vista. A nivel de efectos especiales, la saga se ve como siempre, pero mejor que nunca.

                       

B) ¡Hasta luego (George) Lucas! (¿Episodios I, II y III? ¿De qué hablas?)
No es ningún misterio que los episodios I, II y III fueron una gran decepción para un amplio sector del Fandom. Lucas quiso seguir innovando pero pensando en los más jóvenes y en parte ignoró a una generación de aficionados que esperaba una space opera más oscura y compleja. Aunque el episodio VII tampoco cumple ese viejo sueño, si que se distancia todo lo que ha podido de los episodios malditos. No se menciona prácticamente nada que provenga de allí, a duran penas una rápida mención a un ejercito clon, pero así de pasada, como quien no quiere la cosa. Desde el minuto 1 de preproducción tuvieron claro que había que distanciarse de los engendros y parecerse a la trilogía clásica. Eso lo consiguieron y bien. Para muchos, incluso demasiado.

C) El nuevo villano (Kylo Ren, ni Darths ni Siths ni po###s en vinagre)
Pues sí, aquí me voy a desmarcar de la opinión general y voy a decir que me gusta mucho el nuevo villano. Me dejó un poco frío en el trailer que otra vez hubiera que añadirle algo molón al sable de luz, como si hubiera que tunear sí o sí el arma del malo a cada película, pero luego me gustó su personalidad y su origen, a la espera de que nos den más datos al respecto (que aun están a tiempo de fastidiarlo todo, claro). Y aquí me temo que no puedo dar más explicaciones, porque se que aun hay quien me va a leer y que aun no ha visto la película (¡Hola V!). Pero si que puedo decir que era prácticamente imposible mejorar a Darth Vader, el Lord de los Sith, mano derecha del emperador, verdugo de Jedis, leyenda en toda la galaxia y icono del cine y la cultura popular. Anda, ahora saca un villano más carismático que ese, y rapidito que hay que estrenar pronto. No puedes, no te esfuerces. Así que la solución que han propuesto me parece lógica e inevitable, y por lo tanto la opinión que tenga del personaje está sesgada por este factor. Puede que no te guste, pero tiene sentido.

Los hay con muy mala leche... (visto en pbs.twimg.com)

D) Una nueva esperanza (esperemos que no la cagen otra vez)
Si bien el argumento y los nuevos personajes tienen sus más y sus menos, es cierto que el final de la película queda en una posición muy interesante. Los personajes han cambiado (algunos muchísimo) y la trama queda en un extraño vacío a la espera de ver cómo puede empezar a recuperarse el universo de la que le ha caído encima. Es un punto de partida prometedor y con muchas posibilidades interesantes. Esto podría ser peligroso, porque es posible que sea un efecto psicológico de los fans, que nos resistamos a abandonar una saga querida y maximicemos lo poco bueno que hemos visto para poder tener esperanzas en el futuro, y que luego nos claven una basura a lo Matrix Revolutions aprovechándose de tanta tontería. Pero se intuye que pasado el episodio VII que a ratos parece una especie de "En episodios anteriores..." de gran presupuesto, ahora es cuando se va a poder empezar a aportar algo nuevo. Poder, se puede. Luego falta que se consiga...

Resumiendo, ¿me ha gustado? Mmm.. psssí, diríamos que sí, justito pero la apruebo. ¿Voy a perder el culo por todo el nuevo merchandising? Ni de coña. ¿Pasa a ser una de mis 50 mejores películas de la historia? No. ¿Caerá el Blu-Ray? Veremos los episodios siguientes, a ver como evoluciona el tema, pero de momento no. Igual si al final la trilogía resultante consigue ganar coherencia...  Pero la verdad es que no empezamos muy bien.

Una pena que una película como esta, que viene de una saga mítica tenga que aprobar con un 5 pelado y rascado, pero es lo que hay... Una pena, pero como Luke, Han y Leia, nos hemos hecho mayores y la insolente nueva generación llega a reclamar su espacio. Nunca mejor dicho.

domingo, 31 de enero de 2016

Tenemos problemas técnicos

Pero como dijo antaño el paladín (a la taza) de la pátria, "estamos trabajando en ellou".

Mientras se repara el PC y se salva lo que buenamente se pueda, los mensajes del blog se harán desde el móvil, serán menos bonitos (aun), más cortos (aun) y igual hasta menos frecuentes (que nunca). Disculpas por adelantado.

Simplemente que sepáis que sigo aquí, intentaré ir poniendo alguna cosilla cuando pueda. Igual como ahora que estoy en modo odio-los-ordenadores-y-todo-lo-relacionado puedo sacar algún ratillo para pintar más, o ordenar la leonera... Pero como el apocalipsis informático no se arreglará solo... me temo que no va a pasar.

En todo caso... ¡Volveré!

jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz año nuevo a todos!

Bueno, pues aqui estamos otro año más, a 31 de diciembre, haciendo memoria de lo que nos ha aportado este año 2015.

Va a ser un post cortito, porque a nivel lúdico se ha podido rascar poca cosa. Con dos peques, una de casi cuatro y otro con dos años recién cumplidos, ya tenia poco tiempo libre, como encima para buscarme más faena. Y cómo no, lo acabé haciendo. De nuevo soy universitario, esta vez de letras. Y aunque muy poco a poco (demasiado) debo decir que estoy animado y me gusta lo que hago. Lo que no significa que pueda continuar... Vamos, que lo del tiempo libre está siendo bastante crítico.

¿Y eso que ha significado, a nivel práctico? Que menos en vacaciones de verano, y un par de noches que la Sra. Lantern me ha empujado ha ello, a duras penas han habido partidas a nada. Unos cuantos King of Tokyo, un par de Dixit y las partidas que hicimos introductorias a X-Wing, que me quedé sin hacer la reseña en el blog como debería. Y de temas de miniaturismo, nada de nada. Empecé a pintar algunos Skaven y algunos Guerreros del Caos para Oldhammer, pero ahí se quedaron. Y mis bandas de Mordheim, idem. Que pena dan, verlas suplicando que las pinten, y yo ni caso...

Por favor... píntanos...
Así que... habrá que organizarse mejor. Esa será la clave, la organización.

Así pues... ¡los propósitos de año nuevo! (introducir música tétrica aquí):

- Jugar más. Aunque sea ajuegos chorras, pero a algo.
- Comprar menos. Mejor dicho, más seleccionado. Mi stock de juegos sin usar empieza a ser demasiado grande. 
- Retomar el vicio de pintar miniaturas. Aunque sea a nivel de relajación.
- Tema lectura lo tengo cubierto, quiera o no. Shakespeare, si, te miro a ti...

Así pues, veremos si puedo cumplir con algo de todo esto, o simplemente vuelven a darme calabazas otro año. ¿Alguien de preguntaba de donde venia mi nick? Pues eso...

¡Feliz año 2016!


sábado, 31 de octubre de 2015

Recomendaciones terrorificas para la Víspera de Todos los Santos... (o All Hallow's Eve)

...y es que me resisto a llamarla Halloween, por lo menos aquí. Y me gustaría que se me entendiera bien con esto, no tengo ningún problema con las fiestas extrangeras. Me gustarán más o menos, pero cada una tiene su lugar y su sentido, donde nacieron y se desarrollaron como tradición. Evidentemente, como vereis del icono y el nick con el que me muestro, a mi me encanta la mitología y literatura fantástica anglosajona (que no significa únicamente americana). Lo que ocurre es que una cosa es que te guste algo de fuera y otra que pegue en tu casa. Y es que aquí no pega ni con cola. Por mucho que haya tiendas que necesiten vender más, discotecas que necesiten nuevas fiestas y chavales que tengan ganas de juerga a la americana de tanto ver la tele.

Porque aunque la parte más tradicional del a fiesta de Todos los Santos por la piel de toro sea la de visitar a los muertos en el cementerio y arreglar sus tumbas con flores, eso no significa que no existan más tradiciones. En Cataluña hacemos la castañada, tenemos los panellets (dulces hechos de masa de patata o boniato y harina de almendra, y adornados con piñones, almendras, etc) y el moscatell (vino dulce), igual que en muchos otros lugares comen huesos de santo, buñuelos, etc y sus licorcillos para regarlo todo. Todas ellas que no desmerecen en nada a los caramelos a espuertas de los yankis. Y igual no nos disfrazaremos para pedir caramelos, pero el recogimiento en familia para explicar historias de miedo, las representaciones nocturnas, danzas de muertos, etc. ha sido durante mucho tiempo tradicionales. Así que tampoco nos quedamos cortos en eso. Sólo ha fallado la publicidad, que para eso los americanos son muy suyos.

Eso sí, lo de las calabazas ardientes me tiene el corazoncito robado... Aunque no lo haga... de momento, veremos que pasa cuando los peques crezcan. Que, por cierto, originariamente era un nabo y no una calabaza...

Al caso, que me voy del tema.

Así pues, una vez ha quedada clara mi postura, y aprovechando que estamos en las mismísima víspera de Todos los Santos en la que se supone que los espíritus campan a voluntad, y encima, pasada la hora de las brujas, voy a hacer un experimento. Voy a proponer películas y series de terror para poder ver en familia en una fecha tan señalada. Eso sí, las voy a ordenar por lo que he definido (a los que venimos del mundo de la ingenieria, inventarnos índices nos pone, es lo que hay) como "Factor de cague". A mayor FC, como el nombre bien indica, más terrorífica será la pelicula o la serie. Así pues, si sois miedosos o en la familia hay chavales jovencillos, deberíais buscar recomendaciones de esta lista en numeros bajos. Y si os van las emociones fuertes, subid hacia arriba.

Vamos allá.

FC-1: Buenas Noches, Señor Monstruo.

Tipica pelicula infantil inaguantable a no ser que tengas menos de cuatro años. Los niños del antiguo grupo Regaliz "enfrentándose" a los monstruos clásicos del cine en versión española... Y que Paul Naschy se degradase haciendo esto... sin comentarios. Pero es que necesitaba algo que diese menos miedo que Scooby Doo...


FC-2: Scooby-Doo
Sigue siendo muy infantil, pero (aparte del apego que le tenemos los que crecimos con ella) tiene sus puntillos de terror, aunque muy controlados. El monstruo en cuestión suele limitarse a perseguir a los protagonistas y espantar a los pobres Scooby y Shaggy a la hora de la merienda. Al final, siempre le desenmascaran y resulta ser un personaje conocido, nada sobrenatural. Lo que no quita que al siguiente episodio sigan corriendo como locos delante de otro supuesto monstruo. Lo mejor, la amplia variedad de criaturas sobrenaturales que aparecen.


FC-3: Cazafantasmas.
Un clásico del cine familiar de aventuras, con temática supuestamente sobrenatural. A los peques de la familia que no la hayan visto les puede dar un par de sustos con los fantasmas (la lectora de la biblioteca, el fantasma mocoso y el taxi-zombie, poco más), pero nada que no hayan visto ya en mil sitios. Los adultos, volveremos a disfrutar de clásico, seguramente mirando la reacción de las nuevas generaciones.


FC-4: Cuentos de la Cripta.
Vamos, Creepshow, para entendernos. La versión serializada de los antiguos comics del mismo nombre, empiezan a tener un nivelillo. No sólo el presentador es una especie de zombie con humor negro, sino que cada historia está estructurada con forma de relato clásico de terror. No suele ser nada demasiado fuerte, pero si versiones simplificadas de historias de intriga y terror con elementos sobrenaturales explícitos. Aquí tendria que comenzarse a controlar de cerca a los pequeños, algún episodio puede costarles una pesadilla a ellos y una putada de noche a vosotros.


FC-5: Buffy Cazavampiros.
No, no es del todo una serie de terror. Y los vampiros que salen tampoco dan mucho miedo, que digamos. Pero es una gran serie, aunque no lo parezca. Esto dará para hablar otro día con más calma, pero sólo comentar que tiene algunos episodios memorables que pueden entrar perfectamente dentro de esta clasificación. Episodios sueltos como por ejemplo Hush (en el que nadie puede hablar, cortesía de unos monstruos de los de ponerte los pelos como escarpias) o The Puppet Show (genial vuelta de tuerca al concepto de Guiñol Demoníaco) son dignos merecedores de estar aquí.


FC-6: Pesadilla en Elm Street.
Ya pasamos de la mitad de la tabla (y por lo tanto, pasamos a la sección adulta) con una de las más famosas caracterizaciones del Sr. Englund, el tétrico Freddy Krugger, ya más famoso como icono que como serie de películas que ya nadie parece ver. Que, bueno, tampoco eran para tirar cohetes en su momento, pero estaban bien, acojonaban a ratos y incluso el cabrón de Freddy te sacaba alguna risilla nerviosa con sus chistes sádicos. Recomendable para quien aun no las haya visto. Niños algo mayores, menores de 12 años mejor con supervisión.



FC-7: The Walking Dead.
Para algunos un fenómeno televisivo, para otros una nana irresistible por su ritmo pausado, la adaptación a la tele del cómic de Robert Kirkman puede formar parte de esta lista. Una buena historia (los supervivientes pueden ser tan terrorificos como los zombies), un gran maquillaje para los muertos vivientes, aunque no apta para todos por su cadencia tranquila. Inferior, en mi opinión, al comic original, pero muy decente. No recomendada para público infantil. Y si necesitais más zombies y menos supervivientes, probad con La Noche de los Muertos Vivientes (FC-6), 28 Dias Después (FC-7) o REC (FC-7).



FC-8: IT
Quien subra de coulrofobia (miedo a los payasos), que evite esta película. No es broma. Originariamente un telefilm de presupuesto justito, adaptación de la muy excelente novela de Stephen King del mismo nombre, puede asegurarte unas cuantas noches de insomnio gracias a la gran interpretación de Tim Curry como Pennywise, el payaso bailarín. No pienso decir nada del argumento, si os gusta, en serio, leed el libro. Para mí, el mejor que ha escrito el bueno de Mr. King.


FC-9: El Exorcista
En esta posición me he estado debatiendo entre esta o El Resplandor, para mi, ambas obras maestras. Me decanto por el exorcista porque ya he mencionado una obra derivada de la genial mente de Stephen King en el puesto anterior. Con una estructura clásica, una fotografía exquisita y una história terrorifica, la pobre niña que sufre en sus carnes una posesión demoníaca acabó creando escuela, habiendo generado una multitud de copias y adaptaciones inferiores, indignas de la original.


FC-10: The Ring / Ringu
La película de terror que más nos ha acojonado a muchos, y no me averguenzo de formar parte de ese grupo. No sólo la ví (¿sufrí?) en el cine, sino que poco después comencé a trabajar de acomodador y pude ver en persona el efecto que causaba en los espectadores. Dura, bien dirigida, con una genial fotografía y muy bien montada, con escenas traidoras de las que te dejan con los pantalones sucios de improviso (nada que ver con la tipica puerta detrás del personaje, que ya sabes de antemano que se abrirá de golpe) es un merecido FC-10. Mención muy honorifica a la pelicula original japonesa, ya que la americana es un remake (bien hecho, pero remake al fin y al cabo), que además aporta nuevos detalles importantes a la trama.



He ignorado conscientemente series (seriazas!) como La Dimensión Desconocida o Alfred Hitchcock Presenta, ya que pertenecen más al género de la intriga que al del terror, pero que en honor a la verdad hay que decir que tienen episodios absolutamente terroríficos. También debo decir que me habré dejado muchas peliculas y muchas series en el tintero, seguro tan buenas o incluso mejores que las que ya he añadido aquí. Pero mira, me he puesto a escribir y me han salido así, por algo será.

En fin, espero que os haya gustado la idea. Tanto si os ha recordado buenas épocas como si os ha servido de guía, como era la intención. Así que ya sabeis, si el clima no acompaña, conseguid las pelis y series, asad unas castañas y pasad un buen rato de miedo.

Feliz día de todos los santos.

domingo, 25 de octubre de 2015

El futuro ya llegó...

Si ha habido un tema recurrente esta semana, ya no sólo en los blogs y webs própias del frikerio, sino incluso en los programas de noticias de radio y televisión, es que ya hemos llegado al futuro. Concretamente al futuro de Regreso al Futuro. Valga la redundancia.



El dia 21 de octubre de 2015 fue, precisamente, el dia en el que llegan al futuro tal y como lo imaginaron en la famosa saga, con su parodia de las secuelas de Tiburón, los monopatines voladores, las chaquetas autosecantes y el calzado deportivo autoajustable. Pero que perezosos... aunque lo del monopatín aun daría juego.

Por suerte no se estuvieron mucho tiempo. Dentro de la maravillosa mezcla de lineas temporales, ese futuro de colores brillantes y pasado de vueltas era precisamente lo que menos me gustó de la saga. Como futuro era un refrito de lo que ya se vió en el pasado, con muchos detalles estéticos propios de clichés de ciencia ficción.

Pero como digo, duró poco, el tiempo justo para liar el argumento de forma convincente y poder seguir con una de esas fantasticas sagas de la historia del cine, que creo que todos habremos vuelto a disfrutar aprovechando el acontecimiento. Así que si no conoces la saga, ya tardas en verla. Y si la conoces, disfrutala tanto como quieras... Pero sobretodo no le hagas preguntas a Thomas F. Wilson...




Edito, nueva versión: (¿que el Delorean era un pedazo de chatarra?... que pena, y yo que siempre he querido uno como ese, con condensador de fluzo y todo...)